


Contacto, marzo 19 -- Cuando las fuerzas del coronel Moammar Gadafi se disponían a recuperar la segunda ciudad libia, Benghazi, con la advertencia de que no habría compasión con los rebeldes, Estados Unidos y sus aliados lanzaron 112 misiles contra objetivos militares, el sábado 19 de marzo de 2011. El presidente Barack Obama, de visita en Brasil, dijo que éste "no era el resultado que Estados Unidos y sus aliados buscaban", pero el dictador libio no les había dejado otra alternativa.
"No podemos permanecer con los brazos cruzados cuando un tirano le dice a su propio pueblo que no habrá clemencia", subrayó Obama, quien aprovechó la ocasión para reiterar que Washington no utilizará tropas de infantería para estas operaciones.
Fuentes militares norteamericanas señalaron que los misiles fueron disparados desde barcos de Estados Unidos y Gran Bretaña desplegados en el Mediterráneo, hacia las costas de Libia. Los misiles hicieron impacto en 20 blancos. También indicaron que la ofensiva se realizaría por etapas y tendría como objetivos las baterías antiaéreas libias colocadas en los alrededores de Tripoli, la capital, y la zona costera al sur de Benghazi.
"Nuestro consenso es fuerte y nuestra determianción es clara. El pueblo libio tiene que ser protegido, y en ausencia de un inmediato cese de la violencia contra civiles, nuestra coalición está preparada para actuar, y para actuar con urgencia", manifestó Obama, quien se encuentra en Brasil como parte de una visita de cinco días por tres países de América Latina.
El operativo militar se lleva a cabo para obligar a Gadafi a cumplir los términos de la Resolución 1973 de Naciones Unidas, en los que se establece una zona de exclusión aérea y se exige el cese inmediato de la violencia contra civiles. El dictador libio anunció un cese del fuego, pero no lo ha cumplido.
El primer ministro británico David Cameron dijo el mismo día 19 que el ataque contra fuerzas libias "es necesario, legal y correcto".
Por su parte, Gadafi dijo que "esta agresión sólo servirá para hacer más fuerte al pueblo libio y para consolidar su voluntad", y que los libios se enfrentarán "a esta cruzada colonial".
Antes del lanzamiento de los misiles, aviones franceses surcaron el cielo de Benghazi, que es el centro de operaciones del movimiento opositor a Gadafi. La ciudad ha estado sitiada por las fuerzas del gobierno, y bajo un fuerte ataque desde las primeras horas del 19 de marzo.
Desde días antes, Estados Unidos emplazó en la zona submarinos, destructores y naves anfibias de asalto. Portavoces de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia han señalado que los operativos podrían continuar si Gadafi mantiene su violenta ofensiva contra civiles.
Moammar Gadafi se hizo del poder durante un golpe de estado el 1 de septiembre de 1969, que depuso al rey Idris. Patrocinó actos terroristas contra Estados Unidos en la década de los años 80, hasta que el entonces presidente Ronald Reagan ordenó lanzar una bomba conta su palacio en Tripoli, en 1986. Gadafi sobrevivió al ataque, y detuvo visiblemente su activo perfil antinorteamericano. En 1993 Naciones Unidas impuso sanciones contra Libia por su comportamiento. Las suspendió en 2003.
El actual conflicto interno comenzó como parte de la ola democrática que recorre varios países árabes, y que ya logró la caída de las dictaduras de Túnez y Egipto. La oposición libia también tomó las calles y exigió la salida de Gadafi.