


BBC Noticias España, Enero 23, 2012
LA HABANA (AP) — Una organización de disidentes pidió al gobierno cubano participar en la investigación por la muerte la semana pasada de un preso que al parecer realizaba una huelga de hambre, mientras que los medios de prensa oficiales insistieron en que Cuba está bajo una campaña mediática que busca usar este caso en contra de la revolución.
"En relación con la muerte, el pasado (19 de enero del 2012), del recluso Wilman Villar Mendoza, solicitamos las garantías necesarias para realizar una investigación...", expresa una carta enviada el lunes al Ministerio del Interior por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDDHHyRN). Elizardo
Sánchez, líder de la organización, confirmó la entrega del documento al gobierno.
"Fue llevada esta mañana a su oficina (la del Ministro del Interior, Abelardo Colomé Ibarra) en la Plaza de la Revolución", dijo Sánchez en conversación telefónica con The Associated Press.Villar, de 31 años, falleció el jueves por la tarde mientras cumplía --desde noviembre de 2011-- una sentencia de cuatro años por desacato, resistencia y atentado, según las autoridades.
Disidentes responsabilizaron al gobierno de la muerte de Villar, a quien consideraron un opositor que supuestamente falleció tras una complicación respiratoria después de 50 días de huelga de hambre. No obstante, las autoridades aseguraron el viernes que tienen "pruebas" de que Villar no era disidente y tampoco dejó de ingerir alimentos.
En su carta, la CCDDHHyRN pidió acceso a la investigación bajo la premisa de que esa "muerte era evitable", al tiempo en que aseguró que Villar fue reprimido de manera "injusta y desproporcionada" por ser un opositor.
Paralelamente, los periódicos Granma y Trabajadores amanecieron con un editorial de portada completa titulado "Las Verdades de Cuba", en que insistieron que la muerte de Villar era "un acontecimiento totalmente inusual" utilizado para "satanizar" a la revolución.
"El denominado 'preso político' cumplía una sanción de privación de libertad de 4 años, tras un proceso justo durante el cual estuvo en libertad... por haber golpeado brutalmente y en público a su esposa, agredir a los policías y resistirse violentamente a la detención", indicó el artículo.
Según el editorial, ni las críticas de gobiernos europeos --a los cuales acusó de no informarse antes de emitir condenas-- ni las de Estados Unidos podrán empañar los logros en materia de salud, educación y seguridad social de la revolución.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dependiente de la Organización de Estados Americanos, a la cual Cuba no pertenece, expresó sus críticas por ese caso desde Washington.
"La Comisión vuelve a manifestar que las restricciones a los derechos políticos, a la libertad de expresión y de difusión del pensamiento, la falta de elecciones y la falta de independencia del poder judicial, configuran una situación permanente de transgresión en Cuba de los derechos fundamentales", indicó un comunicado de la CIDH circulado a la prensa en la capital estadounidense.