



CUBA SE ENFRENTA A CUATRO PAISES
POR POSADA CARRILES
ElComercio.com Quito, Ecuador
La Habana --AFP--Mientras la situación migratoria del anticastrista cubano Luis Posada Carriles se definía en El Paso, Texas, las relaciones de Cuba con otros países empeoran.
Los medios de comunicación de Cuba, todos bajo control estatal, reseñaron la realización de la audiencia, calificándola como una “clara maniobra” de EE.UU. para proteger a Posada, de 77 años, pedido en extradición por Venezuela.
Previo a la audiencia, el caso fue tocado el viernes por Fidel Castro, quien emplazó a Washington para que responda cómo ingresó el anticastrista a EE.UU., desde México, en marzo.
Castro también fustigó a México, Honduras y El Salvador, países en los que --según él-- se refugió o se abasteció de armas Posada Carriles.
Aquel hombre está acusado por Venezuela y Cuba del atentado en 1976 contra un avión cubano en pleno vuelo, en el cual murieron 73 personas, y de explosiones en hoteles de La Habana en 1997.
“Lo único que tiene que hacer EE.UU. con Posada Carriles es enviarlo a Caracas, que se sabe que llegó ahí (EE.UU.) con el apoyo y la complicidad del gobierno norteamericano. Lo han envuelto en un proceso migratorio para obstaculizar su extradición a Venezuela”, dijo el presidente del parlamento cubano, Ricardo Alarcón.
Castro señaló que el paso del anticastrista por México permitió destapar una amplia red de cubanos del exilio radical de Miami involucrados en el tráfico de personas y de drogas, bajo la “tolerancia” de México y EE.UU.
De Honduras dijo que “allí se refugió Posada Carriles y parece que el gobierno ni se enteró”, y señaló que en El Salvador “hay grandes traficantes de armas, autorizados por el gobierno”, que le suministraron material bélico.
“De allí sacaron los explosivos que hicieron estallar en los hoteles (de La Habana) y también mercenarios”, manifestó Castro, al llamar al gobierno de El Salvador un “supertítere del imperio”.
Al reaccionar ayer a esas afirmaciones, el presidente de El Salvador, Antonio Saca, aseguró que esas “declaraciones del dictador cubano Fidel Castro, son una ofensa para el pueblo de El Salvador. "Nosotros como salvadoreños debemos elevar nuestra más enérgica protesta, por esa agresión de la que hemos sido víctimas”, enfatizó Saca.