La primera cosa que me llamó extraordinariamente la atención fue leer que existiera un grupo español interesado en la libertad de Cuba. ¡Incierto, eso sería algo así como afirmar que las Hadas existen!

La segunda, de que se anunciaran unos resultados como el producto de “la primera encuesta objetiva” ¡Incierto, eso sería creer que alguien en esa ONG posee un mínimo de honestidad!

Y la tercera, que se trataba de un supuesto “primer estudio de opinión pública científico de las últimas cuatro décadas” ¡Incierto, el primero en hacer una encuesta de ese tipo fue James Cason* embajador de los EEUU, y en ella el 83 % de los encuestados prefirió, por ejemplo, la elección de George W. Bush a la presidencia, ergo, el fortalecimiento de las sanciones económicas contra Castro! Cómo notarán, demasiadas primicias la de estos gallegos, demasiado bombo y platillo, o como decimos en Cuba, ¡más rollo que película!

Pero ahí no se queda el asunto y para mal de caras, nadie mostraba la suya. No aparecía el autor de dicha encuesta, y el primer contacto de los valientes españoles que tanto habían “arriesgado” en Cuba (ya se sabe que el régimen nada verdaderamente malo puede hacerle a los extranjeros), no tenían en cuenta mis primeras observaciones y firmaban una nota de protesta como “Solidaridad Española con Cuba” . Luego, estos mismos peninsulares me alertaron de mis errores. La encuesta en disputa había sido “avalada por expertos sociólogos” (así en plural), y me repetían que era “la primera encuesta científica publicada que se había llevado a cabo en las últimas décadas en Cuba” y que además “era tan sólida (la encuesta) que el gobierno de Cuba no había podido atacarla directamente”. ¡Sorprendente, impresionante, aquello ponía los pelos de punta!

Entonces entré, como ellos me sugirieron, al sitio de Internet donde mostraban los datos estos aguerridos solidarios con mí querida patria. ¡Coño, conocían el PDF y podían hacer Power Point! Pero cuál no sería mi sorpresa al encontrarme ya desde la primera página al primero de los simulacros. La encuesta no estaba avalada por “expertos sociólogos”, en plural, sino que sobre ella había opinado (no avalado) un único experto (que no queda dudas de que lo es) y que calificaba al cuestionario (o sea, la fuente creadora de toda esa bazofia) como “heterodoxo desde el punto de vista metodológico” . Si no me equivoco, eso significa, ni más ni menos, que estábamos ante una encuesta divorciada de normas claramente establecidas. Ya veremos hasta qué niveles. Entonces, el flamante presidente de la susodicha ONG, empresario y docente universitario, da por fin la cara y me acusa por e-mail de hacerle el juego a Castro y a sus esbirros. ¿Por qué, por buscar la verdad?

De momento estoy únicamente de acuerdo con el sociólogo Julián Santamaría, quién debe ser, o muy buen sociólogo, o un buen amigo de la ONG, pues fue muy gentil en su valoración. Y para explicarme, he aquí algunos hechos que denotan ausencia de imparcialidad, una clara manipulación, y prejuicios políticos que hacen de esta “primera encuesta científica” una simple chambonada intencional. Si la materia prima de una encuesta que se respete radica en la calidad de sus cuestionarios y en la elección al azar del público que los responderá, ya podemos olvidarnos de clasificarla como documento creíble. Me explico. Si “Solidaridad Española con Cuba” es una ONG dedicada a “intentar (ellos ponen “tratamos”) ser solidarios con los demócratas cubanos y sus familias, entonces ellos, obviamente, no son partidarios del régimen.

¡Bravo! Hasta ahí, incluso me caen bien. Pero mis críticas no van dirigidas a su posición política, sino al hecho de ser irrespetuosos con el público al que desinforman. Es como si todos fuésemos imbéciles. Molesta ver cómo diagnostican sin fundamento, y cómo catalogan los resultados con la arrogancia típica de los conquistadores. ¿Será que esta ONG nos considera, sólo porque a España la habitan 40 millones de jilipollas, descendientes no evolucionados de la cepa madre?

Pero igual, una encuesta realizada en Cuba por un grupo contrario al régimen que la desgobierna no puede ser llamada “objetiva” , pues no es imparcial. Y una encuesta que no sea imparcial, no puede ser considerada creíble y mucho menos, “científica” . Esto, aclaro, sin entrar a analizar aún el cuestionario, donde lo que más abunda son las aclaraciones que como se verá, pastorean al que los entrevistados hacia una respuesta obligada.

Por ejemplo, este cuestionario no le pide al que acepta responder para que nombre a varios disidentes dignos de su confianza. Esa selección no es libre, sino que los disidentes sobre los que se va a opinar ya han sido previamente escogidos y al que responde, sólo le queda la oportunidad de evaluarlos entre muy positiva y muy negativamente. Los opositores predilectos (así lo demuestra el espacio dedicado a ellos en la página de esta ONG) son, por tanto, los únicos a evaluar. Sin embargo, en el caso del pro-españolista Oswaldo Payá, no sólo se propone su nombre, sino que el cuestionario lo incluye en primer lugar (P-7), y le explica al entrevistado quién es, qué es el Proyecto Varela y que es lo que desea el MCL para Cuba. La pregunta siguiente (P-8) explica los aspectos de la Constitución de 1975 que permitirían la inclusión de un proyecto como el de Payá.

La pregunta que le sigue (P-9) eleva la figura de Payá al altar de los héroes (sus palabras, no las mías). Todo es positivo y Payá es presentado como “opositor” (no como politiquero), como “líder” (del proyecto previamente explicado), como “ingeniero” (o sea, un profesional, alguien verdaderamente inteligente), como “católico” (con principios morales sólidos), otra vez “líder de un movimiento” (el mensaje subliminal del liderazgo aquí reforzado por segunda vez) y “ganador del Premio Sajarov” (o sea, todo un vencedor). Para presentar a Vladimiro Roca sin embargo, (P-10), lo primero que hacen estos es decir que es hijo de Blas Roca, “una personalidad del partido comunista” (o lo que es lo mismo, cuidado, porque puede ser más de los mismo) y luego, dicen que “actualmente” es el “líder del partido social (no un miembro fundador) democrático de Cuba” . Del proyecto de su partido, si te he visto ni me acuerdo.

Si por casualidad estos solidarios supieran de la existencia del documento “La Patria es de Todos” quizás hubieran notado que merecía, cuando menos, una mención. Más no, pues eso restaría votos favorables al héroe Payá.

Oscar Elías Biscet (P-11) es presentado como “médico” y “activista de derechos humanos”. Paren de contar. Ni siquiera dicen que es también católico (y más que el propio Payá). Líder de nada. ¿Será porque Payá no puede verle ni en pintura y envidia su coraje? ¿O será porque Payá, como es bien sabido, jamás ha abogado directamente por su liberación? Peor, ¿son estos “todos” los disidentes conocidos y favorecidos por estos solidarios españoles en Cuba? ¿No hay más, o será que los científicos no se identifican políticamente con el resto? No soy yo el que va a darle nombres, pero creo que hay otros que merecían haber sido tomados en consideración.

La pregunta 12 vuelve a mencionar al Proyecto Varela y la siguiente (P-13) a las Damas de Blanco que, ¿coincidentemente?, son las esposas de los encarcelados en la Primavera Negra del 2003 y entre ellos, según las palabras del propio Payá, hay un 75 % de miembros del Movimiento Cristiano de Liberación. Sin embargo, la pregunta en sí no trata sobre la liberación de esos presos, sino sobre si al entrevistado le gusta o no que las Damas de Blanco se manifiesten “pacíficamente”. Más que impenitente, el diseño manipulador es grotesco. El que responde la última pregunta debe escoger entre Dictadura ( “todo el poder en manos de un hombre” , ellos le aclaran) y Democracia ( “el poder en manos de la gente” , ídem.). Ahora bien, esa forma de “aclarar” pudiera hacernos creer que los únicos que no entendieron las respuestas fueron los gallegos, pues el pueblo pudo haber votado mayoritariamente por seguir ostentando el poder y sabido es Fidel Castro lleva 47 años repitiendo que en el comunismo el pueblo es el que ostenta el poder.

Ah, pero aquí no se acaba el cuento. ¡Tía Tata cuenta cuentos! Si uno regresa a las preguntas 9, 10 y 11, cualquiera notará que todos los entrevistados pudieron haber votado, por ejemplo, por la opción número 2 en la que el disidente en cuestión es valorado “positivamente”. Esto, haría imposible a los entrevistadores dar una clara victoria de popularidad a ninguno de los disidentes escogidos en caso de existir un empate. Si esta forma de preguntar no es engañosa, es sumamente deficiente y muy poco profesional. Ahora bien, no me crea a mi, vaya y estudie por usted mismo los resultados de esta primerísima encuesta, que no son resultados netos, por añadidura, porque además se han asociado dos categorías para lograr que alguien (en este caso, ¿coincidentemente?, Payá) resulte siendo el claro vencedor.

¡Ah Carlos, tu animadversión contra la politiquería de Payá no te deja ser, ni objetivo, ni científico! Entonces entro en el sitio de Internet de los solidarios “con Cuba” y me encuentro que mienten hasta en el nombre. Allí, ¿coincidencias de los métodos científicos de España? no hay más que elogios para Oswaldo Payá y las Damas de Blanco. Nadie allí habla del esclavismo extraterritorial impulsado en Cuba vía el turismo por el Partido Popular, y más especialmente, por esos dos hipócritas que más que personas parecen dos muñecos de cera, y a los que sus maravillosas madres nombraron Abel Matutes y Manuel Fraga. Nadie habla allí de las advertencias de varios opositores cubanos a los gobiernos del PP y el PSOE sobre esta injusticia laboral. Menos que menos de la prostitución, en la que los machos españoles participan muy alegres, por cierto. ¿Será que como “Fidel es la revolución” , Oswaldo Payá y las Damas de Blanco son para esta gente “Cuba” ?

Entonces recibo el primer e-mail del “empresario”, “docente universitario” y “presidente” de esta ONG, el Sr. Ricardo Carreras Lario, quien muy gentilmente me dice que cómo no estoy de acuerdo con el oportunismo español (el lo llama España a secas) mejor prescindo de utilizar el idioma, pues eso denota incoherencia (¿de qué tipo?, ¿científica?) “Use usted otra lengua que no tenga nada que ver con España” . Eso me dice el empresario, e inmediatamente pienso en Varela y en Martí. ¿Qué hubiera sido de estos patriotas cubanos si no hubieran podido escribir en español contra los españoles?

El empresario me pregunta si yo conozco a Miguel de Unamuno ¿Sabrá él imberbe quién era José Martí y cuán mal utilizado está el nombre del Padre Varela en el proyecto de Oswaldo Payá? ¿No les resulta un tanto prepotente este docente y solidario empresario?

Luego el Sr. Lario me recomienda curar mi antiespañolismo con un “psicólogo” y en un “reformatorio” . Me pide además, que le deje tranquilo, pues ellos se ocupan de solidarizarse con “los verdaderos héroes cubanos” . Bueno, yo me dejo educar por quién sea capaz de enseñarme algo, pero por favor les ruego me digan dónde da clases este docente universitario para no mandar a esa escuela ni a los hijos de mis enemigos. Eso del reformatorio además (o sea, rígida disciplina), me suena a GULAG castrista.

Decía Unamuno “Refinada soberbia es abstenerse de obrar por no exponernos a la crítica”. Pero el alucinado docente concluye: “No deja de ser sorprendente que dediques tanto esfuerzo y tiempo a tratar de atacar una encuesta que demuestra que los cubanos quieren cambios y democracia, y a tratar de desacreditar a un grupo de españoles que apoyamos y nos solidarizamos con los demócratas cubanos”. Casi lloro.

 

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Solidaridad Española con Cuba y otros cuentos para jilipollas

“Todo aquel que no sabe, aunque sea señor y príncipe, puede y debe entrar en el número del vulgo”. Miguel de Unamuno

Carlos Wotzkow, Suiza

Hallo queridos solidarios, ¿está por ahí algunos de los cien pro-payasos (pro-Payá) no gubernamentales de España? Lo pregunto porque uno nunca sabe cuánto dura la “solidaridad” española y a lo mejor ya están en retirada. Porque además, el término de “solidaridad” es un eufemismo si de españoles se trata y claro, porque todavía no conozco un caso de “solidaridad” española que no esté condicionado por algo. Pero a lo que vamos, hace unos días expliqué, sin saber de dónde venían los datos, que la encuesta anunciada por Vicente Arenas Amigo en la revista electrónica Gentiuno me resultaba sumamente sospechosa. No voy a contarles cuántos e-mails cargados de “amables” adjetivos y recomendaciones inundaron mi correo electrónico, pero los agradezco, pues gracias a ellos he podido comprobar que no estaba equivocado.

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