



No, no todo está resuelto, repito, porque Fidel Castro sigue, sin lugar a dudas, vivo. Lo mismo puede decirse de su hermano alcohólico, o de todos los generales que les sustentan en el poder y sin cuya desaparición (al menos espacial) sería imposible cambiar el rumbo miserable que azota a Cuba.
Los miles de presos que durante años han poblado las cárceles de Cuba, todavía siguen en ellas. La prole engendrada por la cúpula dirigente cubana, ya disfruta las riquezas robadas al pueblo y posee propiedades en sus nuevos paraísos fiscales de España, Francia, Italia y los Estados Unidos. El gobierno norteamericano y la Unión Europea siguen actuando en contra de cualquier iniciativa de cambio radical que se proponga para Cuba y por si fuese poco, los inversionistas españoles, canadienses, italianos y mexicanos, que tanto dinero han ganado gracias al esclavismo extraterritorial que impera en nuestra patria, no han sido expulsados de nuestro territorio aún.
Ahora bien, algo parece estar cambiando para Cuba y a favor de su futuro democrático. En España, han promocionado al cubano Oscar Elías Biscet para el premio “Príncipe de Asturias”. De más está decir que el valor político de los premios “Príncipe de Asturias”, son algo así como el premio que se le pudiera otorgar a un campesino por ser el mejor cosechador de calabazas. Pero ¿qué más podemos pedir como premios a una España tan pujona y purulenta como esa que desgobierna y desmiembra en naciones mister José Luís Rodríguez Zapatero?
De ganar el premio, el Dr. Biscet se vería de pronto rodeado de personajes tan putrefactos como Rigoberta Menchú o Yaser Arafat, pero al menos, el simple hecho de haber sido incluido como candidato, es suficiente para dar una rabieta a todos esos sordomudos y racistas que tanto abundan en aquel desierto ibérico sin vergüenza.
En Miami, hace unos días, un tal Armengol, estrella periodística de El Nuevo Herald y al que el pésimo periódico ha abierto para mayor descrédito un blog (parecido en contenido y formato al de la Jiribilla) publicaba un trabajo ajusticiando políticamente a José Martí. La respuesta desde el Exilio no se hizo esperar. Primero fue el poeta Orlando Fondevila (1), el que le zumbó un trompón ético (en lo moral) y estético (en lo literario) en pleno rostro que lo tiró contra las cuerdas. Luego, fue Carlos Ripoll (2) el que le pegó un derechazo similar, y entonces para rematar, desde Brasil, y por si la pateadura no fuera suficiente, Jorge Hernández Fonseca (3) le metió un gancho que terminó por ubicar al cebado heraldista en la escala “intelectual y periodística” que hacía rato le correspondía: la de redactor de clasificados para periódicos de pacotilla.
Pateado y por el piso, como corresponde a los agentes serviles del totalitarismo, Armengol ha seguido recibiendo pateaduras martianas (4 y 5) desde todas las esquinas de este cuadrilátero montado en el Exilio, dejando en entredicho, no sólo su propia creencia sobre lo que escribe (el que calla, otorga), si no la de sus amigotes con aspecto ministerial y gafitas de sol que poco antes le apoyaban. Por cierto, que de pateadura política puede catalogarse también la pregunta hecha a Rafael Rojas durante la presentación de su último “laberíntico, farragoso y desordenado” libro. En ella, uno de los asistentes le increpó sobre la relación que existe entre la National Endowment for Democracy (quien co-sustenta económicamente a la revista Encuentro) y la CIA. Rafael Rojas, quien unos minutos antes había dicho que esa revista era un proyecto autónomo, abandonó el salón con el rabo entre las patas y sin abrir su boca.
En Hialeah además, se nota en estos días un inusual rebrote de anticastrismo joven y duro en sus áreas más cubanas. Al parecer, las generaciones de esos viejitos que tanto desprecian Armengol, Fuentes, Menoyo y compañía, han dado un buen ejemplo a sus vástagos. En Los Ángeles incluso, esas nuevas generaciones anticastristas han preferido ir a la cárcel antes que cooperar con los agentes del FBI que, repito, inexplicablemente colaboran contra los cubanos Álvarez y Mitat y a favor del régimen de Castro. Jóvenes alegres y recién llegados es lo que hemos visto en la Calle Ocho celebrando el aparente final del palenque castrista. Y algunos “analistas” de pacotilla que un día se valieron de “Cuba Nuestra” (sitio estalinista de Carlos Estefanía en Suecia) para atacar mis textos, hoy se ven ridiculizados por sus antiguos “editores” y ya han comenzado a dar marcha atrás. Nunca es tarde, parece.
En el Exilio sigue adelante, y cobra más fuerza que nunca, la promoción e implementación de una iniciativa que invita a la desobediencia civil y organizada dentro de Cuba. Si la asociamos a otras campañas lanzadas desde Puerto Rico, o al Manual para Acabar con Castro que publicó este servidor en el otoño pasado, y en múltiples sitios de la Internet, veremos que no todo está perdido. Cada día se incrementa el número de incidencias y actos desafectos al régimen y cuyo anonimato hace de esas acciones hechos fácilmente repetibles. Santiago de Cuba, La Habana y Ságua la Grande ya son ciudades en las que cada día la disidencia autorizada a mostrar su cara frente a las cámaras de televisión extranjeras va perdiendo protagonismo. De seguir las cosas como van, ni Payá (y su perdón lacayo), ni Menoyo (y su ceguera política) llegarán nunca a computar un voto.
Cuba es sin dudas el escenario en el que todo se decidirá para mal o para bien. Allí vemos ahora a una economista como Martha Beatriz Roque, o a un médico como Darsi Ferrer Ramírez (a los que no doy más apoyo que el de reconocer su valor y solidarizarme con las injusticias que han sufrido) decir cosas que esperanzan. Si tan sólo pudiera la oposición interna incrementar hasta un 50% la línea de coraje y razonamiento de esa oposición, otro Castro cantaría en Cuba. Porque de eso se trata, de desenmascarar desde ahora y desde Cuba, a todos aquellos que ya están sigilosamente creando cabezas de playa para perpetuar el oportunismo político en la Isla. Así que ¡bravo!, por esas declaraciones de la Roque y de Ferrer, así como de todos aquellos compatriotas que les secunden a partir de ahora. No son pocas las veces que lo he dicho: en Cuba, los verdaderos pantalones los usan algunas mujeres y Martha parece ser una de ellas.
En Cuba, también, las llamadas a la “responsabilidad” ciudadana y los sollozos humanitarios implorando por la salud de Castro emitidos por algunos creyentes han sido distribuidos en el Exilio sólo a través de sus menguados representantes. Entre estos sentimentales de siempre se halla el exorcizado Oswaldo Payá, el exorcista del diablo Jaime Ortega Alamino, y el maestro de ceremonias satánicas Ramón Benito Ebanks. Cada día se desconfía más de aquellos que, desde Cuba, intentan lograr protagonismo anticastrista sin haber sido nunca castigados por el oprobioso régimen. Lo único que hasta la fecha ha afectado un poco al Dictador es la clandestinidad y ésta, no admite fotos en la prensa. Lo mismo ocurre ahora con todas las autoridades religiosas hasta hace muy poco eran respetadas. Pues bien, ya parece que el cántaro, de tanto robarle a la fuente, se ha “rompido”.
Para acabar, debo decir que soy de los que creen que Fidel Castro aún no está donde la mayoría quisiera. Pero el hecho de desaparecer junto a su hermano de la atalaya de mando pública por tantos días, ya implica en sí una debilidad física irrefutable. No creo que tengan relevancia ni una sola de las palabras pronunciadas al respecto por los cubanólogos consultados en el programa “A Mano Limpia”, más debo reconocer como muy acertado uno de los comentarios allí emitidos por Carlos Alberto Montaner (al que por cierto Oscar Haza, prestó casi ninguna atención). En ese espacio, Montaner rindió un sencillo y oportuno tributo a la miserable situación que atravesaba Gustavo Arcos Bergnes. Gustavo murió dos días después, y ha pasado a ser otro de los tantos patriotas a los que el pueblo cubano muy pronto olvidará. Esperemos que algún día nadie más tenga que sacrificar su vida por ser libre.
(1) Fondevila, Orlando (Julio 24, 2006) Deconstrucción de Martí: Deconstrucción de Cuba. www.bitácoracubana.com
(2) Hernández Fonseca, Jorge (Julio 30,2006). El Enterrador de héroes. www.penhacubana.com
(3) Ripoll, Carlos (Julio 24, 2006). Martí y sus sepultureros. www.cubaenelmundo.com
(4) Viera Félix Luís (Julio 30,2006) Con Martí, adelante. www.lanuevacuba.com
(5) Martínez Acosta, Ángel Luís (Julio 31, 2006) Alejandro Armengol, sepulturero contemporáneo de José Martí. www.bitácoracubana.com