En la Cuba democrática e imperfecta que ya viene, sería noble que privar a un ciudadano de su libertad de ir libremente por el mundo se convierta constitucionalmente en algo imposible y ello, en todos los casos habidos y por haber, para así rendir tributo a los muertos en el mar y para que en nuestra memoria colectiva como nación, el horror sufrido por la privación de esa libertad fundamental a manos de la sarta infame perdure como una mancha imborrable.

El otro día discutí fraternalmente con Riera sobre este tema.

Para mí, ese asunto no admite remiendos aunque el Estado democrático tenga que arreglárselas y hacer magia ante los individuos fuera de la Ley.

Cuando llegue el día, esos pequeños detalles simbólicos podrían constituir parte de la identidad de la República que todos deseamos de modo que nuestro país quede atado para siempre a una ética innegociable en lo que toca al respeto del libre albedrío, algo así como las leyes implícitas de la gente de mar.

Lo mismo va con la cuestión de la propiedad en Cuba.

En un futuro, cuando Cuba sea libre, las expropiaciones por razones de "interés público" podrían ser efectivas y necesarias, tal y como ocurre hoy en todos los países democráticos, pero en el caso cubano -– me digo yo desde mi atalaya montuna -– todo tendrá que ser visto a la luz del trauma provocado por el castrofascismo con el desmantelamiento de nuestra capacidad de producción en todos los renglones de la economía y con la expoliación sistemática por razones ideológicas.

Lo mismo podría ser con el recuerdo de aquel maldito servicio militar obligatorio que tantos suicidios de hombres casi niños provocó. ¡Votemos por la eliminación definitiva del servicio militar en Cuba!

¡Escollos habrá, Sancho!  pero mañana tendremos el deber de no parecernos, ni por asomo, a los que tanto sufrimiento han provocado en nosotros.

 

PORTADA
CONDICIONES DE USO
CONTACTOS

Casus belli



 

 

En ninguna región de Francia es permitido que las placas de inmatriculación de los vehículos lleven las letras " SS " ( Schutzstaffel – en alemán "tropas de protección").

Las letras "SS" en Francia arrastran el recuerdo dramático de los fusilados, de los deportados y de todas las miserias humanas inherentes a la ocupación del país por las tropas de Hitler entre junio de 1940 y finales de 1944.

 

 

Luis Tornés Aguililla, Norte de Francia, junio 23