




Enero 23
Para nosotros, la verdadera barbarie ha consistido en la estupidez. Este largo conflicto irracional causado por los sacerdotes de la revolución en su empeño de que a todo el mundo le tienen que gustar las fresas, sólo ha podido germinar debido a la ignorancia de estos hombres sin escrúpulos. Para nosotros, el gobierno es algo relacionado con la razón, y estamos seguros que una vez los cubanos buenos triunfen, todos los problemas del gobierno se resolverán mediante la razón. Pero para poder llegar a eso, debemos primero expulsar del gobierno a todos estos ignorantes.
Esta carrera que ya está en su recta final no es una simple carrera o una carrera más. Es una carrera contra la estupidez, la estupidez de una minoría ignorante que por causa de ello nos esta conduciendo hacia “La última de todas las batallas”. Una batalla donde si al final triunfan los cubanos buenos todos en la nación serán ganadores. Pero que si por casualidad ganasen los cubanos malos (la minoría), la mayoría perdería.
Tal vez en tiempos pasados podíamos permitirnos el lujo de esperar o de no hacer mucho o no hacer nada e incluso, podíamos malgastar nuestro tiempo intentando convencer a un mundo que siempre ha sido indiferente a nuestra tragedia nacional, pero siempre ha estado dispuesto a la complicidad con la Tiranía. Tal vez en tiempos pasados la lucha por nuestra libertad total era algo propio de una tarde de verano; tal vez en el pasado podíamos permitirnos ser irresponsables.
Pero eso fue en tiempos pasados; hoy la irresponsabilidad, la actitud superficial, el negarse a asumir el papel que nos corresponde como miembros responsables de la nación cubana, podría ser castigado con el estruendoso trueno abrasador que sería el anuncio de que la sucesión que intentan los cubanos malos (la minoría), ha triunfado. Unos cubanos cuya inteligencia y arte de gobernar han sido incapaces de encontrar durante casi medio siglo una mejor solución que la revolución.
Esperamos que todos los cubanos buenos tengan esto muy presente. Esperamos que la mayoría tenga conciencia de que la minoría esta organizada y de que esta respaldada por gobiernos, intereses económicos, medios de prensa y organismos internacionales que siempre han sido traidores a la libertad total de Cuba.
Los cubanos buenos estamos solos. Pero contamos con la mejor estrategia de lucha para poder triunfar en la recta final. Esa estrategia de lucha bien organizada y bien balanceada entre la inteligencia y la fuerza es la que nos puede llevar a la victoria total, aunque no tengamos a nadie en la gradas que nos aplauda o un sólo árbitro a favor nuestro. Esa estrategia de lucha es la desobediencia civil.
En éste momento, la única carrera que importa es la que esta ocurriendo entre los cubanos buenos (la mayoría) que luchan a favor de la libertad total de Cuba, y los cubanos malos (la minoría) que pretenden perpetuar la tiranía más allá del mal olor de su putrefacto comandante. La historia de nuestro país bien puede depender de cuál de los dos tipos de cubanos triunfen. Los buenos o los malos.
Ya es hora que la oposición interna y externa comprenda esto.
La Ruta Es: La Desobediencia Civil.
No a la Sucesión – Democracia Ahora – Libertad Total para Cuba
“En éste momento, la única carrera que importa es la que esta ocurriendo entre los cubanos buenos (la mayoría) que luchan a favor de la libertad total de Cuba, y los cubanos malos (la minoría) que pretenden perpetuar la tiranía más allá del mal olor de su putrefacto comandante. La historia de nuestro país bien puede depender de cuál de los dos tipos de cubanos triunfen. Los buenos o los malos”.
La misión de nuestra organización, el Frente para la Libertad Total de Cuba, al igual que la de nuestros hermanos del Frente Patriotico Nacional dentro del país, no es la conquista, sino ayudar a ponerle fin a estos 48 años de destrucción castrista para que pueda nacer una nueva civilización donde nuestra gente pueda vivir en paz, florecer y prosperar en todos los ordenes. No somos revolucionarios. Somos evolucionistas.