



¡GRACIAS CRETINOS POR NO EXPORTAR LA TIERRA!
Por Alberto Luzárraga, Nueva York --FuturodeCuba.com
Recientemente el economista y disidente cubano Oscar Espinosa Chepe publicó un trabajo sobre el fin de la industria azucarera.El problema azucarero cubano data de los 50s cuando se empezó a restringir las zafras por exceso de producción mundial.
Los países con grandes poblaciones y alto consumo interno pueden darse el lujo de poner un precio interno alto, sostener su industria y exportar los excedentes ocasionales al mercado mundial a precios marginales y aún de dumping, si hiciera falta, pues cubren sus costos con el mercado interno.
Los países netamente exportadores como Cuba no podían permitirse ese lujo (a pesar del sobre precio sobre el mercado mundial de la cuota americana destruida por el 'genio económico' de Castro) y por eso ya en los 50s se intentó diversificar la industria con el papel de bagazo, el alcohol etc.
Hubo éxitos pero aun así no todos los ingenios hubieran sobrevivido. Aquéllos con mal
transporte a los puertos, malas zonas cañeras tanto por rendimiento como por dificultades de transporte, y en fin los altamente obsoletos que hubieran requerido inversiones no justificables, seguramente habrían perecido. No obstante, no hubiera ocurrido un desastre.
Otros cultivos rentables como los frutos y vegetales de invierno, los cítricos, etc. ya se habían desarrollado, y como ahora ocurre con los países de CAFTA y con México y Brasil, serían tremendamente importantes y grandes fuentes de divisas y empleo. Pero ello requiere empresarios y no burócratas marxistoides, corruptos, ignorantes, ineficientes y dogmáticos.
Tal vez con los precios actuales del petróleo producir caña para hacer mieles y transformarla en alcohol sea rentable en algunos casos. Dependerá del precio de los hidrocarburos y de un dato muy simple: Si se gasta o no, más energía en producir el alcohol que la que se produce con esa actividad porque obviamente cultivar, transportar, moler la caña y transformarla alcohol supone un gasto energético que no sería cubierto en su totalidad con la quema de bagazo.
Y por otra parte una industria que dependería del precio de otro producto es asunto inseguro. Habrá que pensar bien las cosas y empezar de nuevo. ¡Gracias cretinos por no exportar la tierra!
