



EN CAMINO A LA TERCERA REPUBLICA
SE SOLICITAR MILITAR QUE NO QUIERA SERLO
En Busca del Cincinato Cubano
Por: Alberto Luzárraga, Nueva York
El historiador Livio nos cuenta como un ejército romano comandado por un general inepto se encontraba cercado. Eran los tiempos de la república romana que con buen juicio controlaba el poder delegado a sus mandatarios. En tiempos de crisis se elegía a un dictador por un máximo de un año. Una comisión del Senado fue a notificar a Cincinato, patricio apreciado por su honestidad y dotes de mando, que había sido elegido dictador por seis meses. Lo encontraron arando en su finca. Dejó el arado se puso la toga y aceptó el cargo.Derrotó al enemigo en un día, volvió a Roma triunfante, y en cuanto pudo restablecer la normalidad (15 días) renunció a la dictadura y volvió a su finca.
Cincinato siempre ha sido un ejemplo a seguir por los que teniendo la fuerza en sus manos y la adulación abrumadora cercana a su oído han sabido ser más y probado de esa forma, ser hombres sabios que pasan a la historia.
Entienden que la fuerza es un recurso perecedero y por definición inestable. Perdura tan sólo en tanto que otro más fuerte no ansíe el poder. Genera injusticia y privilegio porque requiere contar con incondicionales a sueldo que apliquen la fuerza cuando así lo disponga el dictador. El sistema tiende a generar tiranías vitalicias. Todos temen lo que vendrá después si se produce un cambio. Siempre acaba resquebrajándose por dentro y otro u otros asumen el mando. Cuba no será una excepción a este proceso. El asunto importante es lo que vendrá después. Para algunos surgirá un general criado en el entorno castrista que hará cambios lentos y se rodeará de ‘doctores’ que le escribirán los decretos. Serán amanuenses jurídicos y no deberán insistir demasiado en libertades ‘exageradas’ que compliquen las cosas pues el pueblo ‘no está preparado.’ La ‘tolerancia’ tendrá límites. de lo contrario no lo pasarán muy bien y durarán poco en sus cargos.
Es un pronóstico posible, y tal vez probable en los comienzos. Pero no es un pronóstico para lograr algo perdurable ni inteligente. Resulta fácil gritar ‘firmes’ en el campo de ejercicio. Los soldados se cuadrarán. Resulta fácil conseguir amanuenses jurídicos o económicos que redacten y dicten decretos. Lo que no es fácil es sacar a un país de la ruina y hacerlo progresar. Los pueblos para progresar necesitan libertad de pensar y actuar. La sociedad civil y sus instituciones no nacen de un plan quinquenal, las crean personas dedicadas, libres y pensantes. La economía no se cuadra y dice: ordene mi general.
Mencionemos sólo algunas cosas: 32 billones de deuda externa, infraestructura destruida, industrias quebradas o incosteables, pueblo empobrecido, harto de miseria y deseoso de progreso ‘ya.’ Bastante han esperado. Difícil situación que no se resolverá con discursos ni decretos. El progreso requerirá una enorme infusión de capital y del trabajo de gente dedicada, honesta e inteligente. Esa gente no funciona a base de ordeno y mando. Se están ganando la vida de otro modo si viven fuera de Cuba y querrían ganársela normal y decentemente si viven en Cuba. Ello significa respeto por el ser humano como ciudadano y como profesional. El capitalista decente que invierte y trata con justicia a sus empleados (es la única forma de funcionar eficientemente) no lo hace en un sistema de ‘ordeno y mando’ sin garantías ni Ese sistema logra tan sólo la inversión marginal y sin escrúpulos como la que tienen ahora. Todo ello acaba en el mismo círculo vicioso, fracaso. Es por eso que no soy tan pesimista. Pienso que en Cuba debe haber militares jóvenes e inteligentes que quieran ser más.
Militares que no hayan sido asesores externos de regímenes despóticos o que si han cumplido órdenes de hacerlo hayan aprendido con la experiencia. Militares que por haber visto los efectos nefastos de la dictadura aprecien y respeten el estado de derecho, que no es lo mismo que tolerarlo, y que se sometan a otra disciplina, la de la ley, tal vez más difícil pero que ofrece mayor recompensa.
¡Con esos hay que trabajar para sacar a Cuba del pantano castrista!
