LA GASOLINA

Por Juan J. Lopez, Miami

Los precios de la gasolina se elevan y al parecer se igualarán al los costos normales del combustible en Europa, donde el galón es en precios convertibles a razón de cuatro dólares cada uno, ya aquí en Miami vamos por tres y pico. Ojo estadistas, empresarios y consumidores, vivimos en America.

Se fue abril dejando un saldo de agitacion en Africa, terrorismo e insurgencia en el Medio Oriente, Irán amenazando con su programa nuclear, el mandatario venezolano con sus discursos incendiarios y un Cono Sur latinoamericano complicado, lo cual pasará por mayo y contiuará hasta quien sabe cuándo, repercutiendo todo esto en el valor del crudo.

Desde el Medio Oriente se dice que el barril de petroleo alcanzará los 120 dólares y no sólo lo dice un estadista “profeta” sino, que varios analistas serios así lo corrovoran. Hasta asegursan que los países europeos y EE.UU tendran que hacer uso de sus reservas nacionales. Tema este controversial.

La primera recomendación que un ciudadano cubano o extranjero, aquí en EE.UU como yo puede hacer, es pedirle al reguetonero boricua Dady Yanky que modifique el nombre y tema de su numerito o canción, en respeto a sus fans y al género, “ a ella le gusta la gasolina”, porque en lo que se refiere al costo del crudo y sus derivados, poco podemos hacer.

Desde luego los efectos de esta situacion, porque no podemos llamarla crisis ya que nuestros bolsillos se resienten pero la Exxon y demás colosos del petróleo rompen récords de ganancias en su historia. Una situación distinta la atraviesan los comerciantes de la calle Ocho en Miami, que desesperadamente ansían que los consumidores de sus productos entren en sus comercios a gastar lo que la gasolina les impide y los convierte a la vez en en compradores más conservadores.

Cuando esto pasa donde estamos acustumbrados a pagar bajos costos de la gasolina, comparados con el resto del mundo, claro está, en EE.UU hay muchisimo más consumo y especialmente en el sur de la Florida donde nos hemos convertido en una gran ciudad, tan cosmopolita como Nueva York aunque más dependientes del transporte individual. Añádale a esto el desequilibrio entre salarios y costos de vida, hay que pagar hasta $800.00 dólares por un cuartucho y el salario mínimo es de $6.25 la hora. Insoportable.

Bueno en esta ciudad cosmopolita donde alcaldes y administradores se elogian mutuamente, se exponen logros incomprensibles para los ciudadanos, mientras los Comisionados critican duramente a estos gobernantes y administradores locales que a una simple percepción parecería que a estas capacidades o incapacidades se debe el alza de la renta, los seguros y el costo de la vida en general. Aunque no es así del todo creo que el crecimiento poblacional de esta zona ha ido ocurriendo al márgen de la visión de políticos de turno.

El tema central de este comentario es el precio de la gasolina y esto se debe a cuestiones del mercado internacional en la que se incluye la propia situación internacional, hay sobradas razones para cierto alza de estos precios y hasta para la especulación lo cual es un fruto de la inteligencia humana y de los desvalores que acompañan a los intereses y ambiciones personales. La teoría económica enseña que los precios los determina la demanda y la rareza del producto pero, ¿podemos pensar sin ser utópicos en soluciones a corto y mediano plazo?

Claro que hay que revisar nuestras leyes, hablo de la Florida donde vivo, tanto las de tipo ambiental como las demás, hay que agilizar y ajustar a la realidad económica de los residentes del patio la cuestión de las licencias, refiero tanto a términos de concepción por los angostuosos trámites y su complejidad en muchos casos, asi como sus costos, para trabajos por cuenta propia y pequeños negocitos, ademas la política de fomento del small business es bastante deficiente. Esto aunque no cambie el precio de la gasolina hace la vida más soportable.

Sobre el problema energético ya sabemos que de haberse iniciado el plan del presidente Bush dentro de 25 años aproximadamente la energía alterna nos hará menos dependiente de los convulsos mercados del petróleo. Que bueno es preparar el futuro para las generaciones venideras. Martí decía: “La tierra no la recibimos en heredad sino, se la pedimos prestada a nuestros hijos”, que visión esa de nuestro Apostol, la comparto pero, con el mayor respeto en 25 años más probablemente yo no maneje, caramba.

Se debe trabajar para el futuro y no hay nada malo en mejorar el presente, no seamos hipócritas, a todos nos gusta, anque no seamos hedonistas, disfrutar nuestro tiempo.(sigue)

 

PORTADA
CONDICIONES DE USO
CONTACTOS