





























PERDON, DISCREPO CON OPPENHEIMER

Félix J. Hernández




















abandonado y no era el centro para atrapar turistas que existe ahora en plena Plaza de la Catedral.
Todos los día se iba al famoso restaurante La Bodeguita del Medio; por un plato de arroz con frijoles fregaba los platos en la cocina. A veces venía con una hoja de papel y dibujaba una de sus gitanas tropicales por un mojito. Le pedía un lápiz al barman y con trazos temblorosos pintaba como Dios pintó a Perico, una de sus gitanas. A veces estaba tan borracho que ni lo dejaban pasar al bar que estaba a la entrada a mano izquierda. Un gran mostrador de madera desde donde llovían los mojitos y el pobre Victor Manuel mendigaba un poco de felicidad con menta.
La mayoría ni sabía quién era ese viejo borrachín que los molestaba y que pintaba aquellas caras extrañas y desfiguradas, de las que otra vez fueron sus geniales gitanas.
Acorralado por el miedo y la persecución que sufrió por maricón como él decía. Lo amenazaban con meterlo preso por homosexual y cuando la UMAP estaba en su apogeo varias veces lo llevaron a la estación de policía lo que acabó por desequilibrarlo completamente.
Yo iba a menudo a comer a la Bodeguita y siempre le pagaba su mojito. Conocía su obra pictórica e incluso tenía una de sus gitanas tropicales. El me pedía que le llevara hojas de papel para dibujar sus mujeres y cambiarlas contra los mojitos.
Era el borrachín titular de la Bodeguita. Más bien lo toleraban en la cocina contra un plato de arroz con frijoles negros por piedad y no fue por orden de ningún mayimbe, fue simplemente por la caridad de los empleados del establecimiento que lo conocían del Barrio.
Victor Manuel es otro de esos fantasmas que se pasearan por la Plaza de la Catedral olvidado de todos, hambriento y sediento a la búsqueda de una mano amiga que lo invitara a un trago. Así ha tratado la revolución las glorias cubanas …
De tiempo en tiempo salen las historias de esas glorias olvidadas de Cuba y abandonadas a su suerte por el comunismo cubano. La última de esas viene de Carlos Embale, el histórico cantante del Septeto de Ignacio Piñeiro, que deambulaba por la Vieja Habana pidiendo limosna para poder desayunar. Es triste pero la historia se repitió en infinidad de casos y son muchos los fantasmas que vinieron a terminar en ese barrio colonial.
Hoy tomo la pluma para recordar al pintor Victor Manuel, el genial inventor de LAS GITANAS TROPICALES. Acabó su vida miserablemente abandonado de todos en medio de su miedo y el alcoholismo que le devoraba el alma y el cuerpo enfermo.
Cuando leí el artículo dedicado a Carlos Embale me acordé del pobre Victor, que pasó su fin en ese casco colonial de nuestra capital.
Tenía un cuarto destartalado encima del Patio, que a mediados de los años sesenta estaba


Por Mario J. Viera. Port Charlotte, FL, octubre 1ro.
La subrepticia penetración en suelo hondureño de Manuel Zelaya y su posterior ingreso clandestino en la sede de la embajada del Brasil en Honduras, a no dudarlo, han sido perpetradas con la complicidad de ese camaján pro castrista de Luiz Inacio Lula da Silva y del payaso de Miraflores Hugo Chávez Frías. Los últimos acontecimientos así lo demuestran.
Brasil facilitó un estratégico y seguro santuario al depuesto dictador en territorio de Honduras, y, desde el cual poder, con total impunidad llamar a la insurrección y a la violencia. Desde los balcones de la sede diplomática brasileña, Zelaya ha exhortado a sus partidarios, turbas compuestas por comunistas resentidos, miembros de las 'maras' y agitadores mercenarios que actúan a instancias de la paga que reciben de Venezuela.
Se ha pretendido con ello reeditar la Operación Ajax que en 1953 puso en marcha la CIA para derrocar al gobierno nacionalista iraní de Mohammed Mossadegh [mayo 19, 1882 – marzo 5, 1967] , en apoyo a las reclamaciones de la empresa petrolera británica Anglo-Iranian Petroleum Company por la nacionalización del petróleo impulsada por Mossadegh.
Aquella operación de inteligencia iba dirigida a crear un supuesto estado de oposición popular contra el Primer Ministro iraní, para ello se organizaron manifestaciones de protesta, se compraron periodistas y manifestantes y a personalidades de la vida pública para apoyar la revuelta y amparar el golpe de estado bajo la apariencia de un acto de justicia. Es precisamente lo que se está viendo ahora en Honduras, salvo que esta nueva operación Ajax no es ejecutada por la CIA, sino por los más detestables de los gobiernos de América Latina.
Lula da Silva, que dice que no acepta ultimátum de golpistas o de usurpadores, pero que se honra a sí mismo con la amistad del usurpador Tirano de Cuba, violó todos los principios del derecho internacional y de la doctrina del asilo diplomático. Los requisitos básicos que se consideran para la concesión del asilo diplomático por un Estado son, en primer lugar, que se trate de delitos políticos, no procediendo en caso de delitos comunes. En el caso de Zelaya, en Honduras se le reclama por delitos tanto políticos como comunes, entre ellos malversación y tratos con el narcotráfico; en segundo lugar se requiere la urgencia, es decir, que la persona perseguida en su país de origen no tenga otro modo de poner a salvo su vida o su seguridad personal si no es recurriendo al amparo de una embajada extranjera. Zelaya se encontraba fuera del país, gozaba de protección dentro de los muchos países por los que se movía en su campaña politiquera, no tiene sentido lógico que haya regresado al país donde peligra su libertad para, de manera inopinada, refugiarse en una sede diplomática, a no ser que su acción haya respondido a un plan urdido para crear conflictos y manifestaciones violentas que den la impresión de un estado generalizado de descontento en Honduras por su deposición.
Las turbas zelayistas movidas por el dinero que generosamente reciben para demostrar su “civilismo” se han amotinado. Han cometido actos de vandalismo. Incendiado autos y destruido comercios. Nadie parece preocupado por estos hechos de violencia. No hay un dignatario que critique tales actos en los foros internacionales. Sin embargo, tan pronto las fuerzas del orden actúan para contener los desafueros de los zelayistas, surgen las airadas protestas contra los “métodos represivos”; cualquier cretino con traje de diplomático lanza airadas críticas contra la “violencia policial de la dictadura, de los golpistas”.
La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton al enterarse del retorno de Zelaya a Honduras y de su ingreso en la embajada del Brasil casi elevó una plegaria porque “ el retorno del presidente Zelaya no conduzca a ningún conflicto y violencia y que todos actúen de manera pacífica para intentar encontrar un espacio de coincidencias”.
¿De qué coincidencia habla la Clinton?, nos preguntamos? No puede haber coincidencia entre un régimen democrático y un presidente que pretendió revertir la democracia y unir su país al concierto de los países sometidos a las dictaduras electorales del Socialismo del Siglo XXI. No existe coincidencia entre los actos anti constitucionales de Zelaya y los defensores de los postulados de la Constitución democrática de Honduras.
El gobierno de Obama sigue "en Belén y con los pastores". En Honduras no hay necesidad de retornar al orden democrático, ya ese retorno se produjo el 28 de junio cuando se impidió que Zelaya diera el golpe de estado que intentó contra la Constitución y las instituciones democráticas que ella consagra.
No obstante, Anselem estuvo acertado cuando señaló: “Quienes facilitaron el regreso del presidente Zelaya, en las condiciones actuales, tienen una responsabilidad especial para que se evite la violencia y por el bienestar del pueblo hondureño, que confronta una nueva crisis y la interrupción de sus vidas sin provocarlo”.
Estados Unidos debería poner en claro quiénes fueron esos “que facilitaron el regreso” del depuesto presidente Mel Zelaya. Descubriría cosas muy interesantes. Se comprobaría la conspiración de Lula y Chávez con el propósito de posibilitar una intervención militar en Honduras que permita el retorno de Zelaya al poder y la continuación de sus proyectos de modificar la Constitución para lograr sus propósitos de unirse al carro castro-chavista.
Y también da su opinión el inefable José Miguel Insulza, atreviéndose a hablar de restablecimiento de la constitucionalidad en Honduras. ¿Habrá que calificar de estúpido a este Secretario General, que no quiere ver que la crisis de Honduras se hubiera solucionado ya hace tres meses de no haber metido él sus manos peludas en los asuntos internos y soberanos de la nación centroamericana y de no haberse prestado a servir de altavoz a las plañideras quejas intervencionistas de Hugo Chávez?
Y como Insulza tiene que soltar epítetos que agraden al aprendiz de brujo totalitario venezolano, se refirió al gobierno interino de Honduras con el de dictadura. Un perfecto hipócrita. Insulza llama dictadura al gobierno de Honduras y no le endilga ese sustantivo al gobierno usurpador de Cuba, como sería de justicia. Insulza quiere la expulsión de Honduras de la OEA y en cambio trata de lisonjear al usurpador cubano garantizándole el derecho de reincorporase a la OEA.
Insulza quiere que se imponga un embargo económico internacional contra Honduras y reclama que se levante el embargo de Estados Unidos contra la dictadura cubana.
Luego critica el acto de impedir la entrada de una delegación de la OEA en Honduras decidido por el gobierno provisional de Micheletti. Ciertamente es un error del gobierno de Roberto Micheletti; pero es un error excusable dada la presión que ejerce la OEA contra el gobierno interino y su parcialización a favor del depuesto Manuel Zelaya. Honduras es una plaza sitiada, amenazada, agredida por los gobiernos y los organismos internacionales que conspiran contra su democracia.
Insulza además consideró que más grave que la expulsión de los funcionarios de la OEA es la suspensión de las garantías individuales. Error; es verdad pero justificable por la agresión de los grupos delincuenciales que apoyan el retorno de Manuel Zelaya al poder y realizan actos de vandalismo animados por las arengas que lanza Zelaya desde su guarida de la embajada del Brasil, y por los medios pro comunistas como Radio Caracol, cuyo director es el depredador sexual David Romero Ellner que goza de libertad condicional después de haber sido condenado a diez años de privación por la violación de su hija biológica.
El embajador de Brasil ante la OEA, Ruy Casaes considera que en Honduras existe una amenaza a la paz internacional y sentenció: “La comunidad internacional debe responder de manera inequívoca, de manera cortante”. ¿Qué, invadir militarmente a Honduras?
Para cualquier observador no ofuscado por los 'albistas' de Hugo Chávez queda evidenciada en las palabras del representante del Brasil la conspiración diseñada por el gobierno izquierdista del Brasil para la desestabilización de la vida política y social de Honduras: la reeditada Operación Ajax, en marcha bajo el pretexto de la amenaza a la paz internacional.
¿Y, México qué dice? Hablando a nombre del gobierno mexicano, Gustavo Albín se mostró profundamente preocupado porque los últimos acontecimientos en Honduras agudizan la crispación y polarización en esa nación. Quizá el representante mexicano habla por la memoria histórica de su “gloriosa revolución mexicana” que durante muchos años desestabilizó a su país y polarizó a la sociedad mexicana; quizá estuviera recordando como después de haber derrocado a Porfirio Díaz mataron al presidente Francisco Madero; después de que expulsaran al traidor Victoriano Huerta asesinaron a Venustiano Carranza, el padre de la Constitución de 1917 y luego muriera Alvaro Obregón a poco de ganar la reelección presidencial a manos de un cristero y todo ello, sin dejar de mencionar que los héroes-bandoleros Pancho Villa y Emiliano Zapata fueron también asesinados. Tal vez el diplomático mexicano no quiera tomar en consideración la mancha de su gobierno de mantener las más cordiales y estrechas relaciones comerciales y diplomáticas con los que usurpan el gobierno en Cuba, expertos en agudizar “la crispación y la polarización”, no solo de Cuba sino de cualquier país del Hemisferio que ose mantener una posición de rechazo a su régimen.
¿Para qué comentar la estupidez que expresara el representante panameño ante la OEA de calificar las medidas de auto defensa que, independiente de ser erróneas o no, impusiera el gobierno de Micheletti como una “conducta propia de gorilas que creíamos ya estaban en proceso de desaparecer por completo”? Parece que no sabe nada de los métodos chavistas.
Con el pretexto de una supuesta posible agresión a la embajada del Brasil, el embajador Pedro Oyarce e Insulza en una declaración que emitieran conjuntamente hicieron saber que “cualquier violación de (las) normas del derecho internacional afecta la convivencia hemisférica y exigen la acción conjunta de la comunidad internacional”…La Operación Ajax está a la mano.
La sed agazapada en mi garganta
le echó garras al vaso de tu cuello.
Bebí ansiosa de la linfa burbujeante
y la miel recorrió todo mi seno.
En el atardecer de un día de otoño
la luz centelleó con mil destellos.
Me vestí con ropajes fulgurantes
sólo cubierta por la sombra de tu cuerpo.
Tu vida que surgía a la mañana
me ofreció su calor de terciopelo.
La ola de tu playa tormentosa
me envolvió en desfiladeros de deseos.
Descubrí la belleza del crepúsculo
inundada por la lava de tus besos.
Permaneces en el aire y en el viento.
En la lágrima que rueda por mis dedos.
En la luz titilante que agoniza.
En la mano anhelante que se tiende.
Permaneces en el agua y en mi barca.
En mis remos, mi ancla, mi recuerdo.
En los pájaros marinos que se alejan.
En los delfines que acaricia el tiempo.
Permaneces en el tallo de las plantas.
En el polen de nomeolvides nuevos.
En la savia de troncos milenarios.
En el nido vacío del jilguero.
Permaneces en el fuego y en la llama.
En la vela que baila ante tu cuerpo.
En la luz irisada de la aurora.
En la ceniza de mis libros viejos.
La felicidad es…
La felicidad
Es abrir mis ojos bajo tus ojos
Es entrelazar mis dedos a tus dedos
Es escuchar tu voz
repitiendo monótonamente
te amo te amo te amo
Es sentir en el contacto de tu piel
el calor de una sensualidad salvaje
Es despertar asombrada a medianoche
Es descubrir que el tiempo
es un potro desbocado
Es subir por escaleras
transparentes de cristal y acero
Es flotar desnuda en el espacio
envuelta por el traje de tu cuerpo
Es absorber en el frasco de tu aliento
la alborada naciente del recuerdo
Es volver hasta el vientre de mi madre
y perderme delirante entre sus pliegues
Es percibir en el lenguaje de la noche
el silencio milenario de los sueños
Es recorrer con pasos cautelosos
los caminos que conducen hacia el puerto
Es echar el ancla del navío de mi vida
en el fondo profundo de tu océano
No creo necesario agregar algo más a lo que escribieron en el epílogo,
bajo el título de Traducir-el reflejo del reflejo, los traductores de los
poemas al alemán: Roland Spiller, Eva Ernst, Katja Ittner, Anja Kristfeld,
Dorothee Ldffler y Hanna Stary-Kokowska:
“Los poemas de Eyda Machín seducen al lector con un espectáculo sinestético de los sentidos que se reflejan mutuamente: colores, miel, trigo, flores, terciopelo, amatista, ámbar, lava, conchas, potro, trinos, música, silencio, roces, caricias, excitación, éxtasis. Al mismo tiempo confrontan al lector con los sentimientos de una mujer que conoce los abismos de la existencia humana. La coexistencia del amor y de la muerte se manifiesta en una riqueza de imágenes, que nos ofrece mucho más de lo que pareciera a primera vista. Detrás de la estética surrealista, a veces con toques modernistas, incluso romantizante, se puede hallar una femineidad expresiva que es la fuerza mayor de esta poesía. La experiencia subjetiva en realidad estética no es sino una parte del mundo poético que presenta los estados de conciencia y las energías, propios a los sentimientos intensos. Ellos recogen instantes cuya viveza rebosante resalta en un repertorio de imágenes poéticas sin jamás agotarse en ellas. La traducción de este proceso que refleja las metáforas del devenir y del perecer — rebasándolas al mismo tiempo — significó un desafío constante para los traductores. Nuestro proyecto nació de la fascinación de un recital poético de Eyda Machín. La poeta domina también el arte de la declamación. En su voz, sus poemas adquieren nueva vida. Su entusiasmo fue una fuente de inspiración para nuestro trabajo. Su franqueza ante nuestras preguntas, aún cuando se trataba de detalles, fue un apoyo insustituible.
Roland Barthes designó la poesía como “el esfuerzo que hace una lengua para representarse su propio poder”. Los poemas traducidos ofrecen ejemplos impresionantes de este poder. Por cierto la función poética de la lengua, que se señala y existe por sí misma, no es la única fuerza de los poemas aquí presentados. A Eyda Machín le importa sobre todo la relación entre el poder particular de la lengua poética y el mundo”.
Más adelante agregaron:
“Siendo la sinestesia el medio estilístico más importante en la poesía de Eyda Machín, agradecemos mucho las ilustraciones de Carlos Alberto Castillo* y Patrick Laurin*. Sus dibujos, inspirados en su mayoría por los textos, presentan una transposición piétural libre de algunos motivos centrales. Se establecen así diferentes niveles de lectura. Las imágenes lingüísticas se entrelazan con las imágenes picturales recreando nuevos reflejos y colores. Si la lengua es una piel, como dice Barthes, traducir es el roce de la piel con otra piel o, tal vez, un cambio de piel: es hundirse en la materia, en el sonido y en el color, dejar estimularse, gozar, ser uno mismo parte del texto, hasta que el texto se vuelva parte de uno mismo. En este sentido, la lirica de Eyda Machín es una “puerta entreabierta” (Tu piel), que el lector puede abrir o cerrar. Eyda juega con el umbral como experiencia que aparece en los motivos del territorio y del camino. El camino tiene muchos sentidos — implica estar en el camino, en pleno desarrollo, en un proceso de recreación y de cansancio — pero su fin es la vida.
Eyda representa este concepto no sólo como principio poético, sino que lo
vive. Lo practica en su vida diaria. Sus poemas son colores y luces que
nos encantan durante su lectura. Son caricias que penetran por todos
nuestros sentidos y que nos acompañarán por el resto de nuestra vida. Que
estos poemas lanzados al viento como palomas viajeras sean el testimonio
de nuestra fascinación por la diversidad de las lenguas, por las
posibilidades infinitas de la lengua y de nuestro sincero agradecimiento
para la poeta”.
Carlos Alberto Castillo es un pintor francés de origen venezolano. Ha sido
premiado en numerosos salones y exposiciones internacionales. Él ha
expuesto sus obras desde hace más de veinte años tanto en Francia como en
el extranjero. Los cuerpos, las texturas y las materias constituyen sus
temas preferidos. Su cuadro Derrière le miroir (Detrás del espejo), es
el que aparece en la portada de Soy mucho más.
Patrick Laurin, es un pintor francés y arte-terapeuta. Ha expuesto desde hace unos diez años en Europa. Los temas recurrentes de su obra son las representaciones del cuerpo humano, sobre todo las manos.
Eyda T. Machín, nació en Cuba. Hogaño goza de la nacionalidad francesa,
Ha vivido en Cuba, en los EE.UU. y en Venezuela. En este último país fue
profesora universitaria (Maracaibo) y publicó un poemario bajo el título
de «Los Invasores de la Soledad». Reside en Francia desde 1978, donde
realizó estudios universitarios y logró obtener los diplomas de Maestría
y Doctorado. En 1990, creó en París la asociación cultural y literaria «Libros y Lugares» (Livres et Lieux). Sus fotos han sido expuestas en
Francia, y en América del Sur y del Norte. En 2004, expuso fotografías y
textos en Alemania y publicó su segundo poemario «Soy mucho más» en
versión trilingüe (español, alemán y francés). La autora tradujo por sí
misma sus poemas al francés.
Gracias a Eyda por su talento y su amistad sincera. Su libro me ha hecho
soñar, ha puesto alas a mi imaginación.
Para ti, todo el cariño del mundo desde esta lejana Ciudad Luz,
Félix José Hernández.
Soy mucho más, Ich bin viel mehr, Je suis beaucoup plus.
Eyda T. Machín.
Verlag Edition Thaleia
Internet: www.edition-thaleia.de
ISBN 3-924944-70-9

Félix J. Hernández, París, lro. de octubre -- Mi querida Ofelia, acabé de leer el libro de poemas de esa gran dama cubana que es Eyda Machín. De nuevo, su elegancia es plasmada magistralmente a lo largo de las 144 páginas de belleza. Aquí te envío dos de sus bellos poemas:
Te vas amor pero te quedas./ En el contorno de mi cuerpo,/ tus manos que se hundieron temerosas/ enterraron sus raíces de recuerdos./ Las líneas de tus ojos, fugitivas,/ se trocaron en horizontes de luceros./ Tu sonrisa temprana y cantarina/ se fundió en la noche de mis sueños/ y brotaron de mis manos presurosas/ los claveles rojísimos del fuego./ Entraste lentamente en mi universo,/ trino de pájaro de invierno.
Por JOSÉ ANTONIO SENTÍS, Director general de EL IMPARCIAL, España, LiberPress: Paso cambiado, octubre 1ro.
Uno de los insondables misterios de la Humanidad es entender a la moderna izquierda europea. Vive ésta cómodamente instalada en democracias liberales de origen burgués y, sin embargo, mantiene vivo el imaginario del idealismo revolucionario. Pero siempre que se aplique a otros países de otros continentes y no a los suyos, claro está.
La izquierda europea babea con Chávez y con el chavismo. Con Evo, con Correa, con Zelaya, incluso con el insignificante Ortega. No se sabe si porque representan lo que desearían ser, o por la mala conciencia de no haberlo sido, o por no poder serlo en nuestros países europeos, tan acomodados y tan cómodos de gobernar.
Porque no es sólo el interés económico lo que impulsa en la izquierda europea al
apoyo de Chávez, al controlar éste la riqueza del petróleo venezolano y los
negocios de él derivados. No es cierto. Hay un sustrato ideológico más profundo.
Zapatero no se encuentra con Chávez por los intereses económicos de España. Es
que le cae simpático. Porque es el rojo que Zapatero hubiera querido ser, y que
no hay manera de ser en España desde que se dirimió la ancestral disputa
ideológica en una guerra salvaje.
Y Zapatero no está sólo. La simpatía de la izquierda española, y por extensión,
la continental, está con el gobernante venezolano, pese a una deriva totalitaria
que se agudiza día a día, casi minuto a minuto. Y, sin embargo, si cualquiera de
estos simpatizantes de Chávez a 9,000 kilómetros de distancia viviera por un
mes en Caracas, se daría cuenta de que la sensación de asfixia a las libertades
le haría la vida, su confortable vida bajo la democracia liberal, irrespirable.
Chávez está protagonizando un experimento de socialismo revolucionario (son sus palabras). Y, como en toda revolución socialista, sus primeras víctimas son las libertades, esencialmente la de expresión y la de participación política. El acoso a los medios de comunicación venezolanos que discrepen de la revolución es cada día más inaguantable. Cierres de medios, persecución de la Fiscalía revolucionaria a los periodistas y propietarios, asfixia económica e incluso piquetes milicianos de represión callejera a los reporteros.
Y, simultáneamente, persecución fiscal a quienes se atreven a presentarse como opositores al chavismo: el gobernador Rosales, del Estado de Zulia, exiliado a Perú tras la persecución de la Justicia chavista, y la misma semana pasada, otros dos electos por la oposición ¡acusados de complot para un asesinato!
Pero nada de esto conmueve a la izquierda bienpensante de nuestro viejo
Continente. Ni siquiera la evidencia de enriquecimiento de la nueva clase
dominante, la nueva burguesía bolivariana o “boliburguesía”, impulsada
descaradamente por Chávez entre su entorno personal o clientelar. Todo ello en
un contexto de pobreza creciente, sólo parcialmente subvencionada por el
chavismo, que genera a su vez una violencia e inseguridad ciudadana récord en el
mundo.
Se puede entender, a estas alturas, que la promesa popular de Chávez a su llegada en plena crisis política y de partidos en Venezuela fuera jaleada por la izquierda. Incluso lo fue por parte de la derecha liberal. Lo que no es entendible es que la deriva populista del locuaz presidente venezolano sea aún respaldada. O que lo sea su estrategia de exportación para América de su socialismo soviético. O que lo sea su intento de alianza antiimperialista (antiestadounidense) con los países más gamberros del mundo, desde Irán hasta Bielorrusia.Y todo ello sin contar con las formas cada vez más chabacanas de una gobernación caprichosa, que da vergüenza ajena si se toma como chiste, pero que asusta si se toma en serio el lenguaje amenazante, militarista, insultante y matón.
Tiene, pues, que hacérselo mirar la izquierda prochavista europea. No es un buen
negocio admirar a quien cita con soltura a Lenin, Stalin y Mao. Especialmente si
quiere, como quiere, llevar a cabo sus eximias enseñanzas que tantas alegrías,
es un decir, dieron al siglo XX, junto a su contraparte del nazismo.
Postdata hondureña -- El criollo ex liberal y actual chavista Zelaya intentó dar un
golpe de Estado desde el Ejecutivo, al pretender un cambio constitucional para
su reelección indefinida, expresamente prohibido en la Carta Magna hondureña
(artículo 239). Fue depuesto por los poderes Legislativo y Judicial. A esto la
izquierda lo llamó golpe de Estado, y ahora presiona para que Zelaya, regresado
a Tegucigalpa, vuelva al poder, y así pueda quedárselo sine die. No parece tener
esto mucha lógica democrática.
Publicado por Redacción LiberPress
¿POR QUE LA IZQUIERDA EUROPEA LE BAILA EL AGUA AL CHAVISMO?

Por Ricardo Cayuela Gally, LiberPress- LetrasLibres.com, octubre 1ro. -- Los corresponsales extranjeros en
Cuba se enfrentan a un dilema: decir toda la verdad y exponerse a la expulsión
(sobran los ejemplos) o la censura (toda señal pasa por el aro del centro
técnico cubano antes de ser transmitida), o decir toda la verdad posible y
seguir informando al mundo de al menos algo de lo que sí pasa en Cuba (el eterno
dilema weberiano entre “ética de la convicción” y “ética de la
responsabilidad”).
Vicente Botín, periodista de larga trayectoria en el medio audiovisual, no tiene falsos remilgos al confesar que optó por esta segunda opción en los tres años en que fue el corresponsal de Televisión Española en la isla, entre enero de 2005 y octubre de 2008. Pero Botín tenía un plan, que logró mantener en secreto pese al cerco al que son sometidos los periodistas extranjeros por los servicios de espionaje: escribir un libro sobre su experiencia. El resultado es Los funerales de Castro: una necesaria catarsis vital y una “venganza” periodística de primera magnitud.
Armado exclusivamente con una computadora portátil encriptada, de la que nunca se separó, Botín fue documentando, con método de entomólogo, la realidad cubana, ferozmente ajena a la esgrima intelectual con que se le discute en los mullidos sillones de los cafés de Occidente. Porque una cosa es suponer delante de un café latte desnatado que en Cuba hay, o no, problemas de vivienda, y otra vivir en una buhardilla hedionda que mañana puede ser otra ruina y aún así sentirse afortunado ya que sólo se tiene que compartir con 1,001 tigres. Ex suegros incluidos.
Salvo algunos incisos del primer capítulo, un somero y algo fallido repaso histórico, el resto del libro es un valioso aporte para entender la realidad de Cuba a ras de calle. No el carisma del líder eterno en los impolutos salones del Palacio de la Revolución, que ha cautivado con sus habanos autógrafos a miles de incautos, sino las colas infernales de los puntos de reparto de la mala, escasa y repetitiva comida, previa y obligatoria cartilla de racionamiento. No los Mercedes negros de la nomenclatura, sino las guaguas antediluvianas. No la aurora de la “revolución permanente”, sino el hastío cotidiano. No Numancia: Cartago.
Los funerales de Castro es un reportaje inapelable sobre lo que el gobierno de Castro ha significado, en concreto, para más de 11 millones de personas, todos los días, por medio siglo, y cuyo abecé podría ser este: abusos, burlas y carencias. Abusos de poder en todos los órdenes de la vida: el Estado es elúnico “patrón”, incluso en los empleos que pagan inversores extranjeros, prohíbe el derecho a huelga y comete tal cantidad de atropellos laborales que de nada sirve poner en remojo las ínclitas barbas del mismísimo Marx; el Estado es el único órgano de información y vigila al milímetro lo que se edita, publica, dice y hace en los medios; el Estado es el único proveedor de bienes y servicios; el Estado, pues, como el Gran Hermano orwelliano, si la metáfora aún resiste al desgaste de los reality shows. Burlas porque todos participan del mismo juego de sombras bifronte: por un lado, cumplir la ortodoxia para no tener problemas, y, por el otro, salir a la calle a resolver, es decir “a robar para poder sobrevivir”; una telaraña de mentiras vulnera el discurso oficial: el mismo que marcha con fervor en la tribuna antiimperialista ofrece al turista puros sustraídos de la fábrica de Partagás en que trabaja su cuñada. Y carencias no sólo en todos los órdenes obvios sino incluso en los que se han usado como lemas de propaganda de la revolución: Botín documenta cómo son en realidad los servicios de salud cubanos, tras la salida volungatoria de miles de médicos cubanos a misiones internacionalistas, y cómo es el sistema de adoctrinamiento de la educación socialista y su leitmotiv: “seremos pioneros como el Ché”.
Pero, a pesar de la amarga experiencia profesional, Botín está fascinado con el pueblo cubano, su humor fácil, su genio musical, su belleza, su fuerza para sobrellevar la peste bíblica del castrismo, y esa gracia caribeña recorre el libro entero: apodos, chistes, chanzas, dobles sentidos que recuerdan el agrio humor berlinés en las vísperas de la liberación. Además, todos los datos y asertos del libro, que son legión, están armónicamente contrapunteados con fragmentos de versos y letras del cancionero popular que embonan casi siempre bien con el hilo de los argumentos y que son un oasis de ligereza en mitad del erial cubano.
Los funerales de Castro es un libro útil para entender los grupos de poder en la
isla y la división entre los hermanos Castro: un Fidel irredento que jura que el
barco de concreto flota y un Raúl pragmático que sueña con convertir a Cuba en
Vietnam y garantizar así, por interpósita persona, la perpetuación del sistema
tras sus sendas “salidas biológicas” del escenario. Y es también una clase
magistral de cómo un periodista puede leer entre líneas la prensa y los informes
oficiales para decodificar denuncias y reclamos, pugnas y purgas entre la clase
dirigente, siempre que Fidel esté a salvo de todo “error” e “inercia” y ya haya
anunciado las soluciones, eso sí, inapelables, del caso.
Tres cosas clave de Cuba puede descubrir el lector de este libro: qué es vivir
en una sociedad donde el mercado ha sido abolido por decreto, qué es vivir en
una sociedad sin ninguna libertad y qué es vivir en una sociedad carlschmittiana
donde impera la dialéctica del amigo-enemigo. Por eso el único discurso que le
queda al régimen es culpar al “Imperio”: “somos una sociedad en guerra”, “todos
los que nos critican trabajan para la CIA” (o le siguen ingenuamente el juego),
“el bloqueo es culpable de nuestros problemas”.
Sin los vuelos literarios de Persona non grata, de Jorge Edwards, ni el dolor a
flor de piel de Antes que anochezca, de Reinaldo Arenas, ni el humor
desencantado de Informe contra mí mismo, de Eliseo Alberto, por citar a bote
pronto tres imprescindibles sobre la realidad cubana, Los funerales de Castro es
un eslabón importante de esa biblioteca. Ante Cuba, los parámetros con los que
medimos si una sociedad es justa o injusta, próspera o pobre, libre o subyugada,
están fuera de escala. Este libro es un instrumento útil para entender la
magnitud del horror. “¡El horror! ¡El horror!”, Kurtz dixit.
P.D. No hay peor ceguera que la voluntaria.
Publicado por Redacción LiberPress
Título: Los funerales de Castro
Autor: Vicente Botín
Editorial Ariel
464 Páginas
Encuadernación rústica con solapas
ISBN: 9788434488175



No solamente sacaron del olvido a los músicos del Buena Vista Social Club, hace poco de nuevo sacaron a relucir al enorme escritor José Lezama Lima [derecha], que murió enfermo y aterrado por la persecusión que sufrió de parte de todos los bien pensantes, por su homosexualidad, comenzando por la UNEAC.




“No es cierto que la función de la ley sea regular nuestras conciencias,
nuestras ideas, nuestras voluntades, nuestra educación, nuestras
opiniones, nuestro trabajo, nuestro oficio, nuestro talento o nuestro
placer”.
de “La Ley” por Frederick Bastiat (1801-1849)
Habiendo resultado un permanente éxito su búsqueda de libertad y dignidad individuales desde su independecia del Imperio colonial Británico, Estados Unidos demostró durante dos siglos y medio que el secreto a la convivencia social pasaba inmutablemente por un camino de libertad constitucional, tanto en el ámbito económico como en el político. También demostró que ambas libertades se entrelazaban y complementaban casi perfectamente, generando lo que parecía como un sólido escudo protector del género humano y de su futuro.
América del Norte aún se nos antoja un baluate sublime e inconquistable, gracias al poderío que garantizan sus instituciones: al mismo tiempo que refugio de la ley y la autonomía individual, un posible trampolín para
avanzar esos ideales libertarios más allá de sus fronteras. Eso nos permitiría teóricamente utilizar todo nuestro tiempo en combatir editorialmente a tiranos como Castro y Chávez, o a sus satélites como Morales, Ortega y Correa. La perspectiva parecería lógica, a primera vista.
Sin embargo, se trata en realidad de una actitud tan imprudente como peligrosa. En Estados Unidos hoy por hoy, nada existe seguro ni garantizado. Muy especialmente la libertad, el respeto antaño casi religioso por los derechos y el rechazo visceral al menor indicio de prepotencia o abuso de poder. La Norteamérica del 2009 no sólo ha dejado de ser la inspiración de nuestros próceres como Ignacio Agramonte o Benito Juárez, sino que ha devenido parcialmente, en la antítesis del ideal que un día diseñaran visionarios como Paine y concretaran revolucionarios como Thomas Jefferson.
¿Desean los lectores un ejemplo? Consideremos al senador Demócrata por el Estado de Montana, Max Sieben Baucus, Presidente del Comité Financiero del Senado de los Estados Unidos. Baucus tiene reputación de “moderado”,supuestamente basada en su posición favorable a la II Enmienda de la Constitución. Eso no debe tomarse a la ligera en una época en que la demanda de armas y municiones por la ciudadanía obediente de la ley y aterrada por la dirección en Washington, alcanza niveles legendarios. El respeto relativo de Baucus a derechos fundamentales descritos en la Constitución, lo hace infinitamente preferible a otros legisladores como el senador Charles Schumer de New York, quien ama las restricciones a esos derechos, e hizo carrera política promoviéndolas.
Sin embargo, a pesar de su respeto por la II Enmienda, Baucus parece no tener mucho uso por el espíritu de la Primera. Ya entrado el mes de septiembre, la compañía de seguros de salud “HUMANA” envió una carta de una sola cuartilla a sus clientes asegurados en el plan que llama “Medicare Advantage”. La comunicación describía esquemáticamente como ciertas implicaciones del proyecto de reforma del sistema de salud que propone Baucus podría eliminar muchos de los más importantes servicios y beneficios a millones de ancianos y deshabilitados afiliados al “Medicare Advantage”.
HUMANA no ha participado en “Tea Parties” o “reuniones de ayuntamientos” ni se ha hecho notar por su oposición a la “reforma de salud”. Por el contrario, esa compañía ha seguido durante meses la orientación dirigida por Washington y abrazado el “Obamacare”, a excepción de aquellas cláusulas que perjudican a los asegurados en “Medicare Advantage”, o de la llamada “Opción pública”.
Eso no redujo la furia santa que la susodicha carta provocara en el senador por Montana. Baucus aseguró que la agencia federal a cargo de los servicios de salud de Washington como Medicare y Medicaid, enviaran a HUMANA un mensaje conminatorio ordenándole cesar ese tipo de comunicación con sus propios asegurados, por “confuso y equívoco”. El mensaje informó además que se había ordenado una investigación para determinar si HUMANA, (por ejercitar derechos constitucionales, digo yo), había “violado leyes que determinan cómo los aseguradores pueden comunicarse con sus clientes en relación al plan Advantage”.
Cuando Baucus juró cumplir, defender y proteger la Constitución de los Estados Unidos, ella incluía una Primera Eenmienda, que entre otras nueve fue impuesta por sus originales signatarios como condición para su firma. Dice esa enmienda: “El Congreso no puede hacer leyes... prohibiendo el derecho a hablar libremente...”.
Necesito ayuda. ¿Cuál es la diferencia entre este “servidor público” norteamericano y los esbirros de Chávez? ¿Puede avanzar alguna el amable lector?
MAX BAUCUS VIOLA LA LEY QUE JURÓ DEFENDER
Una tendencia de algunos asiduos lectores de esta columna, tanto cubanos libres como miembros de comunidades latinoamericanas que comparten nuestras aspiraciones y esperanzas, es actuar como si los problemas y peligros enfrentados por Iberoamérica no amenazaran también a los Estados Unidos. Incluso algunos sofisticados publicistas de habla hispana se conducen como si los monstruos totalitarios que explotan impunemente a muchas comunidades hispanoamericanas de hoy representaran una modalidad política sólo existente al sur del Río Grande. Las evidencias contemporáneas no sugieren semejante teoría, si es que alguna vez lo hicieran.


Ahora el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Lewis Amselem calificó de irresponsable y tonto el regreso de Zelaya ["The return of Zelaya absent an agreement is irresponsible and foolish ... He should cease and desist from making wild allegations and from acting as though he were starring in an old movie," Anselm said.] aunque sin dejar de emplear la retórica del retorno al “orden democrático de Honduras”.


