























Miguel Cancio







Félix J. Hernández






















pasiva, sin que nadie jamás haya sabido ni sabrá quién realiza la acción de todo lo que allí ocurre. Eso trae como consecuencia que nadie sepa que es Castro el problema, que es quien da la papa, quien trae el pan y se lleva la libertad de la gente y el derecho a pensar. La ambigüedad, el pánico a caer en un hueco sin saber ni en qué hueco has caído, ni a dónde
has ido a parar, la incertidumbre de pensar que estás ante un espejismo y
no ante un fenómeno social real y no virtual es lo que mantiene la inercia
cubana. Es por eso que, aunque trate de despojarme de todo, a pesar de los
años afuera, aún no logramos entender si el fenómeno Yoani es virtual o
real, es cómo no
logramos entender, cómo es que aún está viva después de todo lo que dice y
hace desde afuera, cómo es que no la han procesado por complicidad con el
enemigo, por todo lo que quieran acusarla, con un "juicio sumarísimo"
basta y sobra para desaparecerla de la faz de la tierra. Por menos que eso
hicieron comerse los versos a María. Elena Cruz Varela. Lo de Cuba no
tiene nombre, eso es lo más duro del
caso”.
Personalmente admiro a Yoani Sánchez, encuentro que lo que ella ha logrado
hacer desde dentro de Cuba es extraordinario. Pero estas preguntas que me
hacen mis viejos amigos son interesantes y pueden aportar elementos de
reflexión y de debate sobre las posibles manipulaciones del régimen de los
Castro.
Un gran abrazo,
Félix José
ciertos rasgos de liberalización? ¿No estamos ante uno? ¿Ante uno que actúa a través de estas redes, que, como el papel, lo aguantan todo, como buena versión moderna del papel? Porque dentro de Cuba no actúa o sólo actúa por el conocimiento parcial, imaginado o nulo de su existencia.¿Cuál es su trascendencia para el cubano de adentro, que es quien de verdad está entre la vida y la muerte? Elizardo, Martha Beatriz, así lo han expresado, según la prensa originada en Miami: no actúa por dentro, como ellos, sino, más bien, por fuera. ¿Estamos ante dos frentes? ¿El Primer Frente y el Segundo Frente de antaño? ¿Réplicas?
¡Qué difícil saber desde fuera y no sucumbir a manipulaciones! ¿Tienes alguna respuesta o más preguntas que yo?¿ Y no servirán nuestras opiniones de piedra de toque para quienes formulan los canales oficiales de pensamiento, es decir, para quienes lo enrumbran de alguna manera, de manera un poco que la nuestra se diluye en los rasgos del boceto que otro perfecciona para entregar el cuadro final?¿Así de simple, así de gratuitamente?”.
Después de reflexionar le hice llegar la carta a un viejo amigo que vive en Berlín y éste me respondió lo siguiente:
“ Leo su carta y leo en ella mi pensamiento pues siempre lo he pensado, siempre he tenido esa duda, como una espina y lo he comentado contigo. Siempre me ha extrañado la tolerancia hacia ella, amén de los reconocimientos internacionales y todo lo que sea. Siempre he pensado que para entender lo que sucede, sucedió y sucederá en Cuba, no hay nada como vivir allí. Los diplomáticos pasan por Cuba, están cinco años, se van, y no han entendido nada de nada. Hay que estar allá adentro para saber que allí no se mueve un pelo si no es con el consentimiento o la tolerancia, aunque sea porque no les queda más remedio, de los hermanos Castro. Fue eso lo que me hizo pensar que si hubo o no hubo tráfico de verdad cuando el caso de Ochoa, siempre fue con el consentimiento y con el beneplácito de los Castro, pues allí nada sucede sin que ellos lo permitan, sepan y autoricen. El mismo régimen ha estimulado mucho esa conciencia de que "todo se sabe", es decir, que es un arma que se vira contra ellos como un boomerang histórico. En el caso del régimen cubano hay que considerar en primer lugar - eso lo he comentado siempre contigo - ¿Qué es lo que lo mantiene en pie a pesar de todos los pesares?
La respuesta es una: la ambigüedad, la incertidumbre, y por ende el pánico - ya no el miedo, el temor... sencillamente el pánico y la condición anónima de todo lo que se mueve y sucede: llegó la papa, llegó el pan, sacaron camisas, se plantea que, se dice que.... y todo es en voz
Por Félix J. Hernández, París, 15 de noviembre
Mi recordada Ofelia,
Del 19 al 21 de noviembre, tendrá lugar en Fráncfort el congreso:
"Cuba – 50 años después: la revolución revis(it)ada"
Además de las personalidades alemanas que paticiparán, se encontrarán también los intelectuales cubanos : William Navarrete, Eyda Machín, Daína Chaviano, Antonio José Ponte, Yvette Sánchez y Miguel Sales.
Programa:
Prof. Dr. Roland Spiller/ Institut für Romanische Sprachen und Literaturen
Grüneburgplatz 1/ 60629 Fráncfort del Meno
19.11. Lugar: Uni Campus Westend, Casino 1.801
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18:30 |
Apertura y saludo |
Prof. Dr. Rainer Klump, Vize-Präsident, Goethe-Universität Prof. Dr. Roland Spiller, Goethe-Universität
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19:00 |
Discurso de apertura |
Ottmar Ette Mitologías de medio milenio y de mediocentenario: Cuba o el mundo como archipiélago
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20:15 |
Cena de inauguración |
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20.11. Lugar: Uni Campus Westend, Casino 1.314
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09:00 – 11:00 |
Revis(itac)iones históricas-políticas
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Michael Zeuske Cuba 50 - revolución y reforma, 1959-2009
Günter Mai hold Los legados de la revolución cubana para la izquierda latinoamericana de hoy
Karl Buck ¿Cómo puede la UE contribuir a reformas y a mejores condiciones de vida en Cuba?
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11:00- 11:30 |
Pausa de café |
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11:30 – 13:00 |
Presentación de la película: Habana: Arte nuevo de hacer ruinas , Florian Borchmeyer
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13:00 – 14.00 |
Almuerzo en el comedor universitario Campus Westend
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14:00 – 16:00 |
Revolución y cine |
Florian Borchmeyer Habana: Arte nuevo de hacer ruinas
Antonio José Ponte Cultura y censura en Cuba: los últimos años
Janett Reinstädler Representando la Revolución: medio siglo de cine documental en Cuba
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16:00-16:30 |
Pausa de café IG 1.812 |
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16:30 – 17:30 |
Literatura y traducción Antonio José Ponte en diálogo con Sabine Giersberg |
Antonio José Ponte Sabine Giersberg |
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17:30 |
Bufé |
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19:00-20:00 |
Lectura La isla de los amores infinitos |
Daína Chaviano Moderación: Silke Kleemann |
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21.11. Lugar: Uni Campus Westend, Casino 1801
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09:30 – 11:00 |
Revolución, migración y literatura |
Barbara Dröscher Notas sobre las transformaciones actuales de discursos literarios y culturales en Cuba
Yvette Sánchez Relevo generacional en Miami: del sustrato cubano a nuevas capas Latinas
Miguel Sales Cuba: Revolución, cultura y libertad
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11:00 – 11:30 |
Pausa |
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11:30 – 13:30 |
Revolución, exilio y literatura con dos lecturas:
William Navarrete, Lumbres veladas del Sur
Eyda Machín, Pasarelas |
Roland Spiller Naufragio con espectadores o cómo describir el fracaso de las utopías
Andrea Gremels „No rompas mi silencio de isla remota“ – el tema del silencio en la poesía cubano-parisina
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13:30 |
Almuerzo de clausura |
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Un gran abrazo, Félix José
Carta desde New York, enviada por Félix J. Hernández, París, noviembre 16
New York, 16 de noviembre de 2009.
Querido Félix José,
es con gran interés que he leído esa narración tan disfrutable. No podía
ser otro el calificativo, si consideramos que la escribiste tú en el
apretado
espacio de una breve crónica periodística, creando esa expectativa que
nos va lanzando con ansias de un renglón a otro hasta que, casi llevados
por alas de duendes presurosos, damos cara a cara con la gran sorpresota,
que no es otra, esta vez, que el encuentro, tan inesperado en sitio tan
inesperado,
con alguien muy actualizado acerca de la historia reciente y no tan
reciente, de
uno de los personajes más impositivos y amenazantes que aterró nuestra
juventud.
Hace poco leí cierto material en la Internet, creo que procedente de Cuba, en torno a la muerte de [Jorge] "Papito" Serguera. Descubrí que al periodo de su imperio y dictado en el ámbito cultural cubano, se le ha dado en llamar "el quinquenio gris". Y el hecho de que este apelativo le haya sido dado precisamente en Cuba, es más que elocuente, no necesita oraciones complementarias, especialmente para los que, como nosotros, lo vivimos no sólo en carne propia, sino en la carne de todas nuestras familias y compañeros, compatriotas, conciudadanos y en la carne también de todas las generaciones que nos han sucedido. Fue el quinquenio justamente enmarcado entre el año en que comenzamos a estudiar en la Universidad y el año en que finalizamos: 1971-1976. Es una pena que no tenga ahora ese material, ni recuerde exactamente si lo que hallé fue un artículo o una simple noticia, donde se comentaba la ola de repudio que había levantado entre los intelectuales afectados por la política del tal señor un intento o un simulacro de intento de, hasta cierto punto, reivindicarlo. Creo que el actual presidente cubano había hecho muy buenas migas con él en vida.
Y por no decir que el Máximo, el único responsable, el conocedor de cuanta desgracia había acontecido, acontecía e iría a acontecer, era el Máximo Líder, pues digamos que este personaje tuvo un papel muy representativo y protagónico en cacerías de brujas desatadas aún antes del quinquenio mencionado. Pero las pautas estaban marcadas al iniciarse y te plegabas o desaparecías, o te ibas, o te tirabas al mar, o te suicidabas o te multiplicabas por cero a la enésima potencia, que era el sinónimo perfecto de la muerte en vida. Y este caldo de cultivo fue el ideal para el surgimiento de los mea culpa, los arrepentimientos, los inquisidores, los perdonavidas, los OPORTUNISTAS y toda suerte de esperpentos. Entre ellos, nos contamos nosotros y entre ellos, contemos a Arsenio Mollinedo Morejón.
¿Quién sabe qué tenía que ocultar, corregir o enmendar? ¿Cuántas cosas deberíamos enmendar y embellecer para tener derecho, a los ojos de los inquisidores, simplemente, a ser? ¿Quién no había sido Testigo de Jehová o aspirante a serlo? ¿Quién no se había desvanecido de terror al saber que era homosexual y no saber qué hacer con eso? ¿Quién no había sucumbido ante la moda de unos espejuelos de estilo John Lennon y un pañuelo multicolor anudado al cuello? ¡Qué errores, qué pecados, de los que había que exorcisarse!
Y los Mollinedos encontraron un terreno perfecto para proliferar y los inocentes no pudieron increparlo ni mucho menos resistirse porque, claro, tenían tanto y tanto miedo que ocultar. ¡QUÉ HORROR! ¡QUÉ TERROR! De los que todos fuimos víctimas. Pasó el tiempo y el terror vivido rindió cierta compensación en las vidas de los que más tuvimos que irnos a los extremos para cubrir ciertas "faltas", ingratas a los ojos de nuestros perseguidores, no sin haber dejado por el camino a otros que no pudieron o no supieron llegar tan lejos.
A las desgracias primeras se unió después la que todavía permanece: la manipulación nacional, la desinformación nacional. ¡Hemos sido tan manipulados, que da pena! No se te permite comprobar por ti mismo. Salir o entrar. Vivir aquí o allá. Ir, establecerte. Volver. Rehacerte. Nada. Blanco y negro. Nada más. Pero como es tu vida, en realidad a nadie le importa. Y, en fin, amigo, que nada peor que dictadores para ignorantes y pobres. La vida te enseña que hay que tener soberanas dosis de poder y dinero para, hasta cierto punto, zafarte de los dictados de cualquiera a quien se le ocurra gobernarte. Dondequiera hay oportunistas y dondequiera hay que doblar la cabeza para comer, siempre, de alguna manera, a menos que seas tú el dueño de las cabezas. Son mis mejores deseos para tus nietos, por ejemplo. Ojalá aprendan a hacerlo y, de hecho, puedan hacerlo. Y no precisamente a ser dictadores, sino, al menos, a mantenerse al margen de todo tipo de gobernación, sufrida o ejercida. Tal vez esté hablando de un ser suprahumano, que tampoco sería bueno, o tal vez me esté remontando al concepto paradisiaco de corte religioso, que tampoco me sirve, pues hablo de esta Tierra. Hablo de un hombre que conviva en confraternidad con todos, que no se imponga al otro, que tenga los mismos derechos que todos los demás, sin excepción; derechos tales que fuesen innatos, de inconcebible alienación. No estoy tratando de escribir un panfleto de los tan manoseados, sino de un ideal que jamás va a pasar de ser eso por suprahumano. Mientras tanto, sigamos haciendo los papeles que nos han tocado en el sainete antiguo, gastado, socorrido, repetido hasta el cansancio durante los de miles de millones de años con que cuenta la historia de la Tierra. ¿Que más podemos hacer?
Leo los artículos de Yoany Sánchez en Generación Y y, 50 AÑOS DESPUÉS, me parece que estoy volviendo a vivir mi propia historia. Me encantaría replicar, con un cuento que protagonizara cualquiera de nosotros, cada uno de sus cuentos, del pasado y del presente. Copias, ecos, repeticiones de lo mismo, hasta el cansancio, hasta el infinito.
¡Esperemos que la experiencia de los Mollinedos no les sea nada grata ni aquí, ni allá! ¡En el nombre de Dios!
Un beso y un abrazo, Marta.
Félix J. Hernández, París, le 1° novembre 2009, Cuba en el mundo, 15 novembre -- 0 Tirées du fonds particulièrement riche en documents historiques des Musées nationaux suisses, les photographies présentées dans le cadre de l’exposition «Aufbruch in die Gegenwart.
"La Suisse en photographies 1840 – 1960" racontent l’histoire de la Suisse sur une période marquante du développement du pays et du média qui en témoigne.
On entre dans l’exposition en découvrant des photographies du monde alpin encore vierge du 19e siècle. Ces images d’une Suisse romantique et sauvage fascinent les touristes de l’époque et marqueront durablement la perception du pays. Cette première partie raconte aussi la conquête de la nature par le tourisme et l’agriculture et la transformation d’une Suisse agraire en un pays industriel moderne.
La deuxième partie de l’exposition illustre cette métamorphose, qui s’opère sous l’impulsion du développement exceptionnel des infrastructures de transport. Les chemins de fer et le réseau routier d’abord, et, plus tard, les aéroports, agissent comme de véritables catalyseurs pour l’industrie et le tourisme.
La troisième partie est consacrée aux hommes et aux femmes qui ont rendu possibles toutes ces transformations. Des anonymes, ouvriers du bâtiment ou ménagères, y côtoient des personnalités comme l’industriel Alfred Escher. D’autres photographies témoignent du besoin de trouver des héros identitaires, comme Guillaume Tell ou le général Guisan. Plus tard, ces figures céderont la place à des acteurs ou des sportifs. La photographie, par ses larges possibilités de diffusion, a beaucoup contribué à établir la renommée de telles personnes.
C’est grâce aux nombreux photographes professionnels et amateurs, les «photographes du dimanche», que les visiteurs peuvent suivre et comprendre
l’avènement et le devenir de la
Suisse moderne. L’exposition a été réalisée en collaboration avec Ruth et
Peter Herzog, qui, après la première partie en 1994, ont offert la
deuxième partie de leur immense collection
de photographies suisses aux Musées nationaux suisses l’an passé.
A travers trois sujets, l’exposition raconte les diverses facettes de l’histoire suisse ; les visiteurs ont devant les yeux des documents illustrant aussi bien la sphère privée que l’espace public, des documents surprenants, touchants, parfois irritants ou nostalgiques. Ces témoignages vont des débuts du jeune Etat fédéral jusqu’à la Suisse moderne des années 1960.
Salle 1 : Les métamorphoses d’un pays.
La population suisse a été majoritairement agricole jusqu’en 1850. Les
premières photos datent de ce temps-là, souvent prises par des touristesétrangers fascinés par
l’univers inviolé de la montagne. Ce sont eux qui répandirent l’image d’un
pays romantique et sauvage. Puis les Suisses eux-mêmes commencèrent à
développer un œil« photographique » pour les beautés de leur pays, même s’il s’agissait
avant tout de donner à l’industrie du tourisme en pleine expansion les
images et les motifs qu’elle
souhaitait. Professionnels et amateurs, ces derniers toujours plus
nombreux, ont accompagné la croissance et l’évolution de la Suisse
moderne, et témoigné des
mutations considérables qui survenaient dans la vie professionnelle et
privée de leurs concitoyens.
Salle 2 : L’ouverture à la modernité.
Le développement exceptionnel des infrastructures de transport a été l’élément déterminant qui a permis le développement du tourisme, leséchanges de marchandises, en un mot, la métamorphose du pays. La photographie a saisi cesévolutions, l’image n’a jamais cessé de suivre le développement du réseau routier et ferroviaire ou la construction des aéroports ou aérodromes.
Les photographes ont été très tôt fascinés par le chemin de fer et le
travail de construction du réseau ; leurs clichés témoignent à la fois de
la hardiesse des projets et
de l’extrême rudesse des conditions de travail des ouvriers qui y étaient
employés
Salle 3 : Les héros du quotidien.
La troisième partie de l’exposition est consacrée à celles et ceux qui ont
pris une part déterminante aux mutations de cette époque : les grands et
moins grands héros
du quotidien. Il faut remarquer que la photographie a commencé par être
chère, aussi n’y a-t-il rien d’étonnant que les premiers portraits
représentent surtout des nobles
et des grands bourgeois, qui avaient un sens inné de la représentation.
Mais le nouveau média perdit vite l’attrait de la nouveauté et les photographes furent contraints de baisser leurs prix pour attirer à eux d’autres couches de la société.
Autour de 1900, le portrait photographique devint accessible à une large
partie de la population. Tout un chacun pouvait dès lors devenir la star
de son propre album
de famille. Les photos exposées dans cette salle témoignent de ce
processus de démocratisation et montrent qu’à son niveau chacun des
membres de la communauté
suisse est un héros du quotidien.
Des portraits de femmes, d’hommes et d’enfants pris entre 1840 et 1960
sont projetés dans un espace à part. Tête à tête avec celles et ceux qui
l’ont précédé, l’observateur contemporain mesure les changements intervenus dans la mode
et les expressions corporelles.
Félix José Hernández.
La Suisse en photographies 1840 – 1960
Du 23 octobre 2009 au 28 février 2010
Exposition temporaire au Musée national Zurich
Cuba, literatura y diáspora, Miami, noviembre 15
Por Napoleón Lizardo
Recuerdo la primera vez que me vi en pleno expressway usando un celular de aquellos que parecían "plátanos machos, "heading south", yendo hacia el sur por el Palmetto, a la altura de la calle 25 del noroeste de Miami; exactamente tras las junturas, tela de arañas que forman esta vía, y las diversas entradas y salidas del Expressway 836, que corre de este a oeste. ¡Qué horror!, manejaba uno de aquellos descomunales Crown Victorias de los que siempre fui aficionado; recuerdo que con la mano derecha trataba de abrir la tapa aquella, empleando en la contienda mis bembos o labios; porque esta acción se la había visto ejecutar a uno de los vástagos de mi esposa de entonces; mi héroe William, a quien perseguía de contínuo en sus elucubraciones electrónicas.
Recuerdo cuál sensación sentí en esos primeros tiempos, "por qué tendría que arribar, luego, a la era digital y su hemorragia de celulares, cuando mis ojos no respondían a la visión que me consumieron las celdas de prisión política en Camagüey, etc". Recuerdo que pasé lo indecible tratando de abrir aquel armatoste que por los años 96-97 ya se le llamaba celular.
Recuerdo que por poco me salgo de la vía, casi en peligro de provocar un accidente, etc. Me sentí mal, porque, si no estaba preparado para manejar un auto y hablar con celular de por medio, entonces no estaba ready/apto para asumir el progreso que había soñado desde Cuba; aquello pudo provocar en mí una depresión; recuerdo que años después me decidí a usar espejuelos, y con ello liquidaba uno de los impedimentos para asumir el desarrollo tecnológico; quizás un año después que la hemorragia de celulares dijera "aquí estoy yo, y el ejército de balseros pugnaran por los gritos tras semáforos y timones, nalgas y anaqueles"; pues tras el primer susto y vorágine, un día aprendí las maromas de hoy día;época en que puedo conducir e ir conectado al Internet, chequear e-mails, y toda la candanga usual de los jóvenes, etc. El asunto es que todo este maremágnum de eventualidades me ha inducido traer a colación a mi padre y sus exacerbadas cualidades de adaptación; el héroe que jamás le trabajó al castrato, y que proporciara a mi familia la mejor alimentación del reparto La Mascota en Camagüey.
Hoy día, mientras conduzco el auto, y busco en la pantalla de mi celular el artículo de portada de cualquier periódico, y escribo breves notas en el bloc -con c-, apostado éste en el asiento del pasajero; y vigilo el tráfico para quitarme de arriba esperas innecesarias; escucho además las canciones que dejara grabadas mi padre en un cassette antiquísimo. Me regodeo en el kitsch, la cursilería de la generación anterior --la misma que vería en mí el joven William--; y me confirmo en la tesis de que el hombre siempre es víctima de las circunstancias. ¿Cuánto habría logrado a la altura del 2009 un "survivor" de la envergadura de mi padre? Me gusta hacer las preses por lo que fuere, viajar con la imaginación, y creer de mi padre un progreso y adaptaciones inconmensurables.
Me resulta espantosa la experiencia de escucharlo, acompañado por
una voz fémina que habría logrado lauros para la venta de tomates o
cilantro en cualquier plaza atiborrada de anunciantes. Mi padre
jamás permitió a ninguno de sus vástagos respirar en derredor a la
zona donde él estuviere grabando sus canciones en su ridícula
grabadora. Aquella época en que le tocare fungir de dios Eros
admirador de la cancionística mexicana; rodeado de mujeres de todos
los cortes que le reverenciaban por sus cualidades musicales y
físicas; arrasando en aquellos predios del paraíso masculino de
provincias; haciendo con la letra de las canciones lo que se le
antojare, faltas de ortografía orales incluidas; con sus amaneceres
botella en mano y sobreviviendo del forrajeo de comida y juego de
charada; se me hace que acá, "donde todo está inventado", habría
tenido que hacer tremendo esfuerzo en la adaptación, etc. Mi padre
--infiero arriba--, cuando le quedaban pocos años de vida, descendió
muchos escalones de la deificación en que le consagraren todas
aquellas amas de casa que con él conseguían el aguacate, los
frijoles y hasta el oro negro que en Miami cualquiera se tira al
gaznate por unos centavos; de aquellos galleros que lo conocían por
el sobrenombre de Campeón; mi padre, en los días en que habría
grabado este cassette que alguien me trasladó a formato CD,
compartía su vida con una mujer de difícil compostura social, según
se contaba; en la grabación, para tener el placer de ir acompañado
por la voz de mi padre, tengo que sufrir el desgarramiento pregonero
de una vendedora de tomates fracasada; pero agradezco a Dios por la
oportunidad de escucharle a él a la hora que se me antoje. Mi padre
no ha muerto; es uno de los "me da la gana" que cargo conmigo.
Pues lo dicho, ¿cuántos logros, caídas y lucha habría protagonizado en Miami, aquel soldado de Batista a quien no le dio la gana de que sus hijos usáramos la pañoleta pionera inventada por el castrato? No sé cuál de mis hermanas habría acometido su voluntad en los modos a que me apliqué; lo cierto es que por estos días mi padre y las capacidades inmarcecibles del ser humano en la adaptación a las circunstancias, rondan mi cabeza, y escribo, transmito.

Félix J. Hernández, París, 19 de noviembre-- Recordada Ofelia, recibí anoche una carta de una gran amiga, una de las que forman el pequeño grupo que se puede contar con los dedos de mis dos viejas manos, que considero como: ¡mis Amigas del Alma! Ella vive en esas lejanas tierras allende los mares del Nuevo Mundo. Te reproduzco una parte de su carta: “¿No te parece que Yoani Sánchez, a pesar del escudo protector que le confiere el reconocimiento internacional, tiene demasiada impunidad, para un régimen que ha sabido ignorar al mundo entero en casos de relevancia aún mayor que la alcanzada por ella?¿Otra manipulación? ¿Válvula de escape exterior para los Castro? ¿Cierta "tabla de salvación" de la que aferrarse para los promotores de acercamientos a Cuba basados en
OBAMA: ¿Se peina o se hace papelillos?”
Frase popular en Cuba
Una decisión impulsiva es casi siempre errónea pero existen ciertas
situaciones extremas en las que decidir rápidamente la acción inmediata es
vital. Ser capaz de acciones decisivas cuando nos encontramos en peligro
es la clave de prevalecer. Saber cuando la retirada es juiciosa, o cuando
es preciso encarar al enemigo de frente, incluso tomando la ofensiva,
puede ser la diferencia entre victoria y supervivencia, o derrota y
muerte.
Confrontados con algo muy grave e inminente, con gran frecuencia no
contamos con el tiempo necesario para mucho análisis. Quien sale airoso de
una crisis súbita y peligrosa es aquel que la analiza con inusitada
rapidez, o quien sea capaz de prever el predicamento habiéndolo estudiado
a priori, o a quien Madre Natura dota de entendimiento claro, carácter y
decisión.
En ese proceso no hay espacio para dudas o incertidumbre. En este
escenario la elocuencia es una virtud sin aplicación práctica. George
Washington expresó esa realidad en términos singularmente claros: “El
gobierno no es razón ni elocuencia, sino fuerza. Es un sirviente
peligroso y un amo temible”.
Durante los últimos 64 años el gobierno norteamericano ha respondido a
casi todos los desafíos contra su seguridad de manera tentativa, indecisa
y tímida. A pesar de que durante la Administraciones de Truman, Eisenhower
y Reagan se desarrollaron iniciativas que culminaran en victorias para la
libertad, es evidente que aún en medio de esos eventos positivos hubo
grandes inconsistencias.
Mirando retrospectivamente, Vietnam fue una debacle propiciada por la
duda. Esta degeneró en gradualismo: una receta infalible para el
desastre en que a la postre culminara esa guerra. Recordemos a Reagan
enviando al General Vernon Walters a La Habana en 1981, para intentar un
acercamiento diplomático con la tiranía castrista. Esa gestión, por
supuesto, fracasó. Sin embargo, pudo haber sido peor: pudo haber tenidoéxito. La Administración de Carter propició unilateralmente una mejoría de
relaciones con La Habana creando las llamadas “Secciones de Intereses”. Castro se dejó querer, como hace siempre y cuando se le ofrezca una
ventaja sin condiciones: su semi-embajada en Washington ha sido desde su
inauguración un eficiente cuartel general para espionaje en el corazón de
Estados Unidos. Cuáles ventajas ha obtenido Norteamérica de ese
intercambio diplomático es tema que permanece en el misterio después de 30 años.
Aunque la guerra contra los terroristas en Afganistán e Irak hasta ahora había sido conducida de acuerdo a las necesidades estratégicas requeridas por la más alta y hábil jerarquía militar norteamericana, todo indica que ahora esa prudente política ha concluído. Hace varios meses el jefe militar escogido por el Presidente para comandar las fuerzas de la Coalición en Afganistán, pidió con urgencia 40,000 tropas adicionales, sin las que de acuerdo a su criterio profesional (públicamente expresado), los objetivos aliados no podrían alcanzarse. Hasta el momento de escribir estas observaciones Obama no ha autorizado ese envío. Esa demora parece exudar el regreso al acondicionamiento mental previo al ataque de septiembre 11 del 2001.
Encarado con el estruendoso fracaso de su diplomacia blandengue hacia Irán y Corea del Norte, Obama parece haberse encerrado en un laberinto diplomático insondable, del cual el único escape es la dudosa colaboración del régimen chino controlando a su vecino y cliente norcoreano y en la también difícil ayuda de Rusia en boicotear las aventuras nucleares del régimen iraní. Aparentemente Washington está apostando más fuertemente por la segunda opción y a esos efectos decidió unilateralmente no instalar sofisticados misiles anti-misiles en Polonia, después de haberse comprometido formalmente con Varsovia a su instalación.
Para que Putín y Medved no tuvieran las menores dudas sobre la naturaleza obsequiosa del gesto, esa decisión les fue informada por Washington en el 70 aniversario de la traicionera invasión soviética a Polonia en 1939 en cumplimiento del Pacto Ribentrop-Molotov. El amable lector puede fácilmente verificar este extremo. Rehuso ver en esto una increíble coincidencia. Los cortesanos de Obama son deshonestos y a veces torpes, pero no ignorantes.
Sin embargo, no todas las directivas de la presente Administración están
rebosantes de incertidumbre, indecisiones y dudas. El Fiscal General [Secretario de Justicia] Eric
Holder, notorio entre otras maldades por su ilegal recomendación a Bill Clinton
de “perdonar” al financiero Frank Rich, quien había sido acusado de
delitos varios, pero quien nunca fue convicto de nada, recientemente
anunció una decisión muy clara.
Holder declaró hace algunos días que un puñado de los terroristas
confinados en Guantánamo serán trasladados a New York para ser juzgados
allí por una corte federal. Entre ellos, el confeso autor intelectual de
la masacre del 11 de septiembre del 2001 en esa misma ciudad.
Este proceso promete muchas cosas posibles y más de una probable, todas
perjudiciales a los intereses norteamericanos y a la justicia. Mucho
antes de que estos obvios criminales reciban posibles condenas, la
separación de poderes hará que se demanden evidencias relativas a la
seguridad nacional o a la seguridad física de agentes encubiertos todavía
en funciones.
Si estas evidencias no son producidas, argumentando posible compromiso a
la seguridad nacional, la defensa podría demandar exitosamente la retirada
inmediata de todos los cargos. ¿Quién duda por un instante que como en el
caso del juicio de Zacharias Mussaui, el de los terroristas de Guantánamo
se convierta en un costoso “circo” de largos años de duración? ¿Quién
abriga la menor duda que la “tortura y aquellos que ilegalmente la
administraran durante el gobierno anterior” pasarán a ser
publicitariamente los únicos verdaderos acusados?
Existe una diferencia objetiva legal entre el caso del terrorista Mussaui
y el de los importados de Guantánamo por Holder, siguiendo las órdenes de
su jefe. Mussaui recibió instrucciones sobre sus derechos (Miranda). No así
los otros, quienes fueron capturados en sangrientas acciones bélicas,
fuera del territorio norteamericano, que por sus circunstancias extremas
impedían semejante protocolo civil.
¿Ignoran estas consideraciones Obama y su subordinado Holder, o quizás sea
eso lo que realmente persiguen?

A Dios gracias, en Cuba, la generación «Y griega» de Yoani Sánchez nunca conocerá la gloriosa época del gofio con gorgojo a las siete de la mañana, en los comedores de aquellas becas donde el régimen fascista de Fidel Castro esperaba forjar al hombre nuevo separando la mayor cantidad posible de muchachos de sus respectivas familias.
Aunque la relatividad se imponga porque mientras nosotros comíamos gorgojos, ya Húber Matos y muchos otros cubanos rebeldes llevaban como diez años de encierro, no es menos cierto que el gofio con gorgojo quedó con traza de identidad generacional porque si usted es cubano y comió gorgojo a dos manos en las escuelas creadas por el régimen es porque usted tiene alrededor de los 50 años de edad. Así de simple.
Raúl Castro y su hatajo de bandidos saben muy bien que nunca perdonaremos la destrucción de la familia cubana como objetivo político porque ello implicó, con sus correspondientes estragos colaterales, a la aniquilación de la infancia de toda una generación.
Usted conceptualice el asunto, escríbalo, publíquelo y, con ello, Raúl Castro nunca moverá ni un dedo en dirección de un cambio político fundamental en Cuba. Por miedo, por cobardía.
No hablemos ya de los tres cubanos fusilados en 2003 por infames razones comerciales, ni hablemos de babosos como el otrora arrogante Felipe Pérez y el Carlos Lage quienes aprobaron dichos fusilamientos sin chistar. No hablemos tampoco de esas gentes que sospechan no tener absolutamente ninguna posibilidad de escapar a la historia trágica de la siempre fiel isla e Cuba.
Se hunde el barco. La Habana no será Moscú y parece que la parte más gorda
del lío, le tocará a «la generación gorgojo».
¡Escapó el negro! Mucho interés por parte de la prensa cuando el concierto de Juanes, pudo ser una de las razones que abrieran definitivamente su jaula. Prensa movilizada, como era de suponer, por las presiones que ejercen los medios disponibles en Internet y que funcionan como una prensa alternativa allí donde la oficial muestra indiferencia o apatía.
¡Qué gran alivio! Pensamos todos los que de una u otra manera colaboramos en aquella campaña por la liberación de este infeliz, ¡pero, no!, parece que estaba equivocado, esa tranquilidad siempre es volátil cuando se encuentra del lado cubano, poco importa de cuál orilla. Ayer vuelven a sacar otro video de Pánfilo, pero esta vez más agresivo y soez que las ocasiones anteriores. Se encuentra dentro de un bar y el ancho de la mesa es cruzada por preguntas que apenas se escuchan y tuvieron que ser provocadoras. Sus reacciones fueron violentas y pasó la raya que limita lo que debe ser y no ser tolerado, sus palabras fueron mayores, aunque nunca ausentes de ese discurso incoherente de cualquier borracho.
Haberlas pasado por un canal de televisión pudo constituir un éxito para quienes lo filmaron, ¡claro!, podemos hablar de precios también. La falta de escrúpulos de esa gente, y cobardes también, porque como menciona una mujer detrás de la cámara, partirían al día siguiente para la Yuma, no deja otra opción para pensar diferente. Fueron precisamente a eso, cazarle la pelea a este borracho desgraciado y luego buscarse unos pesitos que compensaran un poco los gastos incurridos en la aventura.
No creo que todo sea así tan sencillo, me inclino por aplicar algo de la maldad que llevamos dentro cada uno de los cubanos, la que se aplica para bien y la más usada, la que se utiliza para hacer daño. Me inclino por pensar que ese video tiene objetivos muy bien definidos y el primero, por supuesto, no deja de estar enfocado a dañar aún más la imagen del exilio cubano. Lucrar o utilizar esta triste comedia con fines políticos es lo más degradante que se le pudiera ocurrir al exilio, eso lo saben perfectamente los autores de ese video y debió pensarlo mejor Oscar Haza antes de proyectarlo en su programa, pero el rating se encuentra por encima de cualquier sentimiento político, eso está más que demostrado.
En fin, el daño ya está hecho y ahora sólo cabe esperar por las represalias que se tomarán contra ese desdichado. Después, se organizará otra campaña por su liberación, y luego otra, hasta que seamos nosotros mismos los que gritemos que le den paredón porque estamos ocupados en otras cosas. Pánfilo es uno de los tantos miles de cubanos que padecen esa enfermedad, lo que expresa en estado de embriaguez no representa absolutamente nada, solo un estado pasajero que se borra al día siguiente. Muchos quisiéramos que Cuba fuera un pueblo que se sumiera en ese estado de ebriedad para escucharlo, porque quiéranlo o no, sólo los borrachos y los locos son capaces de decir la verdad en aquella Isla. Los otros, los que se atreven a decirla, se pudren en cárceles o son condenados al más cruel ostracismo. Desgraciadamente, borracho no se vale.
Y si tenéis por rey a un déspota, deberéis destronarlo, pero comprobad que el trono que erigiera en vuestro interior ha sido antes destruido.
Jalil Gibrán.
Nuevas imágenes del simpático borrachito cubano invaden las páginas de Internet, los promotores de esa amplia difusión son de un canal de televisión miamense. Hace sólo unos meses que Pánfilo fue detenido y luego recluido en una clínica para darle tratamiento en contra de lo que hoy padece como enfermedad, el alcoholismo. Gracias a una inmensa campaña desarrollada en el exterior y de la que se hicieron eco decenas de cibernautas, Pánfilo pudo escapar de una condena por un delito que sólo existe en el código penal cubano y regresar nuevamente al seno de su familia. No cabe la menor duda de que aquella campaña fue exitosa, pero detengámonos hoy ante estas nuevas vistas.
Cuba, literatura y diáspora
Por Napoleon Lizardo, Miami, noviembre 19--Ayer, aparentemente una persona de pueblo, llamó a uno de los programas de opinión de la radio de Miami; eran quizás las 9:30pm para “La Poderosa 6,70am”, y ante la lucidez relativa del conductor Matías Farías --uno de los excomulgados por la “radio ortodoxa” del exilio cubano--, aquel radio oyente se despachó a hablar sobre las buenas o malas relaciones entre funcionarios públicos recién electos, como el Alcalde de la ciudad y uno de sus comisionados de apellido dinástico.
¿Qué demonios puede interesarle a una persona realmente de pueblo, sobre las relaciones personales entre mimados de la fortuna que viven de los impuestos, al estilo de Senadores de la Roma Clásica? A una persona de pueblo debiera interesarle que los funcionarios públicos dejasen de robar e hicieran bien el trabajo para el cual fuesen contratados; si esos funcionarios se caen a golpes todos los días en el parqueo de autos o no, no debiera ser asunto del ciudadano común.
¿Habrá límite para la necedad y la estulticia? ¿Qué pudiere importar que los dueños de emisoras radiales y/o periódicos siguieren contratando personal sin alcances intelectuales, si usted como contribuyente dejase de leerlos o escucharlos? Ayer en la noche me enteré que gracias a una amistad profesor-alumno desde Cuba, Emilio Ichikawa, el “filósofo” de los soliloquios incomprensibles de “El Nuevo Herald” de Miami, obtuvo su botella en aquel periódico gracias a la amistad con su ex profesor Enrique Patterson, otro exégeta que nos gastamos en estos lares sur floridanos.
Ayer recibí un “dismiss letter” del mejor cómico de la TV hispana quizás, el señor Fernando Arau, quien fuera expulsado de Univisión 23 por no seguir no sé cuáles pautas, mientras la comunidad más extendida del Ccondado, tiene que sufrir al azteca Jorge Ramos y sus pogroms ideológicos por causa de su odio a los Estados Unidos. Entonces,¿cuál talento debiera triunfar en esta nación americana, si tales hechos se suscitan a diario?
Ha arribado al hecho público, un kamikase derogado por décadas de parte de aquellas familias dinásticas que se reparten poderes e influencias; por décadas, el actual alcalde Tomás Regalado, recibió todo tipo de insultos y posposiciones, de modo que en justicia, hoy “vuelan cabezas” de los agentes del latrocinio que le tenían vetado de por vida. Alguien tuvo el acierto de decir semanas atrás, que él jamás hubiera podido ganar la Alcaldía si no fuera por la espantosa crisis económica que asola al Condado más pobre de la Nación Americana. Si el señor Regalado tuviese los más de 2 centímetros de sentido común que acusan sus actos, sabría que la mejor garantía de tranquilidad económica personal que de por vida podría agenciarse, sería posible trabajando bien; porque a él le pasa como al Presidente Barack Obama, demasiados enemigos y celadores, como para tratar de buscar amparo económico en el robo y la malversación; de modo que predigo que él podría ejecutar uno de los mandatos alcaldicios más limpios de la historia de los Estados Unidos.
De todas formas, en este país, los salarios de retiro para funcionarios de esta envergadura, son extremadamente generosos; aunque quizás no a la altura de sindicados bomberos y “tumbes” del corte. La gente de pueblo está harta de ladrones de corbata; el caos está más allá de partidos y caprichos mentales. Ya debieran acabarse las deificaciones personales afines al espíritu hispano. No debieran tener acceso a cargos públicos, ladrones confesos, como aún dictaminan los surterfugios de la ley embudo --lea noticias ignoradas ayer por canales de TV y emisoras radiales; denuncias e investigaciones realizadas por el denostado periódico “El Nuevo Herald“.
La frase del título de este artículo, bien podría servirle a
cualquier comunidad no anglosajona en los USA. “El político
anglosajón roba un 30% y deja un 70%; el hispano hace lo inverso”;
así me dijo un infeliz iletrado que conocí años atrás.
napoleon03.wordpress.com


