PORTADA
CONDICIONES DE USO
CONTACTOS

Félix J. Hernández, París, marzo 9 -- Querida Ofelia: Te hago llegar otro de los testimonios que pude recoger el verano último en Miami, de nuestro viejo amigo ex guerrillero del Escambray, Miguelito García.

Te ruego que lo hagas circular allá en San Cristóbal de La Habana entre parientes y amigos. Es nuestro granito de arena para contribuir a hacer conocer la Verdad Histórica, tan lejana de la Historia Oficial impuesta por los “historiadores” del régimen.

Querida Ofelia: El Ayuntamiento de Baeza y Acción Cultural Española recuerdan el centenario de la llegada del poeta a esta localidad andaluza con la exposición Antonio Machado y Baeza (1912-2012). Cien años de un encuentro, que recorre, a través de casi dos centenares de piezas -entre manuscritos, cartas, primeras ediciones, fotografías, retratos del poeta, acuarelas, diarios, revistas…- su trayectoria vital y literaria así como la especial relación que mantuvo siempre con su tierra: Andalucía.

 

José Luis Chicharro Chamorro es el comisario de esta muestra que pone de manifiesto los aspectos más relevantes del poeta y este poblachón andaluz entre 1912 y 1919, donde el poeta sevillano impartió clases como Catedrático de Francés en el Instituto Santísima Trinidad, denominado entonces General y Técnico. La exposición, también, acerca al visitante a la Baeza de aquellos años y le ayuda a comprender el significado que tuvo la estancia del escritor en esta localidad, declarada --junto a Úbeda-- Patrimonio de la Humanidad en 2003. Es indudable que Antonio Machado, es un símbolo para las diversas generaciones de baezanos que han leído y leen sus hermosos y profundos versos.

La muestra está estructurada en siete ámbitos expositivos: Baeza (1912-1919).

El primer apartado de la exposición recuerda cómo era la sociedad, la política, la economía, los espacios urbanos o la cultura en el primer tercio del siglo pasado. Entre las piezas que el visitante puede ver se encuentran numerosos documentos del Archivo Municipal, como los que abordan las reformas sociales de 1919, el expediente de homenaje de Baeza a Cervantes, el proyecto de creación de un grupo escolar en el antiguo hospital o las cuentas sobre corridas de toros de 1917 o 1918. También destacan la colección de postales de Domingo López de comienzos del siglo XX; el cuadernillo Portfolio dedicado a Baeza en 1913; y el retrato del político liberal Julio Burell (1859-1919), diputado por Baeza y responsable último de la política local.

El encuentro. El visitante podrá revivir en este segundo apartado de la exposición cómo fue el encuentro este Machado y Baeza a través de diversas piezas como las cartas que el poeta escribió a Unamuno (1913), José Ortega y Gasset o a su hermano Manuel en las que les hace partícipes de sus impresiones sobre la ciudad. Este apartado acoge también dos testimonios escritos inéditos que muestran su vinculación social en Baeza. Se trata de dos boletines de la Cruz Roja local, que muestran cómo se hizo socio de la entidad, y un documento que contiene la relación de socios del Nuevo Casino de Baeza entre los que él figura como el número uno de los transeúntes y en el que también se encuentra su hermano Joaquín. Junto a ellos, los documentos más importantes de su expediente académico del Instituto: toma de posesión, hoja de servicios, nombramiento y toma de posesión del cargo de vice director.

Encuentro importante es el que tuvo en nuestra ciudad con el joven Lorca en 1916 y 1917, que venía como estudiante de la Universidad de Granada en sendas excursiones encabezadas por el catedrático Martín Domínguez Berrueta: se expone la primera edición del primer libro publicado por Federico García Lorca en 1918 Impresiones y paisajes en el que el poeta granadino dedica un capítulo a la ciudad.

La enseñanza. En aquellos años el instituto donde impartía clases Machado contaba con profesores que se interesaron por la renovación del material pedagógico apoyados por el director del centro, Leopoldo Urquía, que lo dotó con numerosos medios didácticos. Estea partado reúne algunos de estos materiales que se conservan muy bien como un microscopio de 1913, maquetas de una cosechadora, una prensa de aceite, la maqueta de un saurio. Asimismo se expone un excelente Cuadro caligráfico de Felipe Díaz y Salas, socio de la Sociedad de Amigos del País de Baeza. Este trabajo estuvo expuesto en la Exposición Universal de París de 1867 y, aunque de época muy anterior a la abordada en esta exposición, ejemplifica desde el ámbito local el interés por la educación que existía en aquellos momentos y que pocos años después llevó a la fundación de la Institución Libre de Enseñanza. El poeta. Dedicado a los aspectos biográficos del poeta especialmente de aquellos años baezanos: cómo llega a la ciudad, su edad, las circunstancias tan tristes de la muerte de su esposa Leonor a quien se le da un tratamiento gráfico especial. El visitantet ambién puede ver las primeras ediciones de Campos de Castilla (1912), Páginas escogidas (1917), Poesías completas (1917) o Nuevas canciones, (1924) así como algunas de sus colaboraciones en los semanarios locales Diógenes o Idea Nueva y en la Revista Don Lope de Sosa de Jaén.

Creatividad. Este apartado reúne los manuscritos del autor de Campos de Castilla procedentes de la Institución Fernán González de Burgos así como su Cuaderno de Filosofía. Junto a ellos, retratos y bustos del escritor: el de Álvaro Delgado del Ateneo de Madrid; el de Leandro Oroz La calle de la fundación Ortega y Gasset, el boceto de la cabeza de PabloSerrano; el busto que Emiliano Barral le hizo en 1920 o dos dibujos y un grabado preparatorios y del monumento. Una pieza soberbia a la que el propio poeta hacía referencia en estos versos: “Y tu cincel me esculpía/ en una piedra rosada/ que lleva una aurora fría/ eternamente encantada”. La imagen pictórica de la Baeza de 1916 se puede apreciar en dos acuarelaacuarelas del profesor de la Escuela de Artes y pintor coetáneo Juan García de Lara (1875-1936): Patio del Instituto de Baeza y Claustro de la catedral de Baeza.

La estela. En este ámbito se presentan las impresiones de los que conocieron a Machado y su recuerdo siempre vivo en la ciudad junto a los actos de reconocimiento, la lectura de sus poemas evocados a través de los carteles de los homenajes. Como el que sefrustró en febrero de 1966, cuyo autor fue Joan Miró, o el que se le tributó posteriormente a iniciativa de las autoridades de la época en mayo del mismo año.El apartado se completa con pinturas como el Homenaje a don Antonio Machado, de Antonio Tornero (1979) así como con imágenes ampliadas de la ciudad y del poeta y la reproducción en un dintel de algunos de sus versos que envuelven al visitante y le hacen recordar y reflexionar sobre el significado de los mismos.

La rebotica. La muestra se cierra con este ámbito cuyas paredes están cubiertas con fotografías del espacio tertuliano machadiano cuyo propietario era Adolfo Almazán. El visitante podrá ver también el audiovisual de Ramón Tijeras, preparado para la ocasión, que cuenta los pormenores de la estancia de Machado en Baeza.

Antonio Machado y Baeza se puede ver en la sala de exposiciones del consistorio de esta localidad del 22 de febrero (73º aniversario de la muerte del escritor) al 1 de noviembre (fecha del Centenario de la toma de posesión de Machado como profesor del instituto baezano) de 2012. Con gran cariño desde nuestra querida España, Félix José

Félix J. Hernández, Barcelona, marzo 15

ANTONIO MACHADO Y BAEZA