



a propósito de la publicación en Italia de Versi tra le sbarre
Por Félix J. Hernández, París
Gordiano Lupi (GL): Versi tra le sbarre, publicada por las Ediciones Il Foglio, no es una antología de poesía cualquiera. Su particularidad es que los poetas antologados son o han sido prisioneros políticos cubanos. ¿Qué significación tiene este libro para el mundo y para Italia?
William Navarrete (WN): Primavera Negra del 2003 en Cuba. Esta oleada represiva emprendida por la dictadura castrista mandó a prisión, con condenas a veces superiores a los 20 años de cárcel, a 75 disidentes cubanos (periodistas independientes, sindicalistas, bibliotecarios, profesionales) por simple delito de opinión.
De ellos, siete, a mi conocimiento, poseían una obra poética propia o, en el caso de algunos, la prisión constituyó el fermento de la incursión en el ámbito de la poesía. Un libro de este tipo no es sólo una novedad en Italia, donde su publicación bilingüe en
GL: ¿Cómo logró, en las condiciones difíciles de la censura en Cuba, reunir toda esta obra?
WN: La dificultad esencial que impone un régimen totalitario y autocrático como el castrista a este tipo de trabajo está en relación directa con la anulación de la libertad de expresión como derecho inalienable de cada individuo. Para nadie es un secreto que en Cuba la prensa es un monopolio de Estado, que no está autorizado disentir en privado ni públicamente y que queda incluso prohibido asociarse o tan siquiera reunirse con vistas a cuestionar al Gobierno. Por esa razón la dificultad esencial de este tipo de trabajo es la comunicación con las personas relacionadas con los prisioneros, pues con los prisioneros directamente es completamente imposible y sólo las esposas y madres son autorizadas a visitarlos en condiciones excepcionales y luego de no pocas trabas.
La gente debería saber que en Cuba hasta las líneas telefónicas (cuando se logra obtener la comunicación) están bajo escucha. Afortunadamente el internet, a pesar de estar también prohibido para el cubano corriente de la Isla, es un modo de comunicación contra el que muy poco podrán hacer las dictaduras del mundo. Siempre habrá una forma de comunicar, ya sea a través de una computadora de un amigo extranjero radicado en Cuba o de una sede de una embajada extranjera solidaria con la causa de la disidencia cubana. Por esta vía ha salido de Cuba la poesía que ahora se publica en la antología. Ha sido, sobre todo, una labor titanesca para las esposas y madres de los prisioneros, quienes han transcrito, en el poco tiempo de conexión que les ha sido dado por extranjeros solidarios, las poesías de los encarcelados.
También ha sido imprescindible la labor de Cubanet, una red de periodismo independiente cubano basada en Miami, que transcribe continuamente todo el material periodístico disidente que sale de la Isla. En ocasiones las fuentes periodísticas del exilio cubano deben recurrir al dictado por teléfono (cuando se puede) para poner en la red los artículos u otras obras de los periodistas independientes desde Cuba.
Pues como muy bien ilustra la portada de "Versi tra le sbarre", realizada por la artista italiana Elena Migliorini, La Habana es una ciudad detrás de los barrotes y todo contacto que signifique una denuncia del régimen debe realizarse prácticamente de forma clandestina.
GL: Hablemos de los poetas antologados...
WN: Entre los poetas antologados dos fueron liberados bajo "licencia extrapenal" y condenados al Exilio poco tiempo después de la liberación. Quiero aclarar antes que este término de "licencia extrapenal" es una aberración jurídica del castrismo que significa que se autoriza a un prisionero a salir de la prisión a condición de que mantenga una conducta ejemplar y no reincida en los actos por los que fue condenado. O sea, una especie de chantaje que implica que el prisionero político debe renunciar a todo tipo de actividad contestataria con respecto al régimen. Evidentemente, si el "liberado" retoma sus actividades de denuncia contra la Dictadura puede ser inmediatamente devuelto a la prisión sin juicio ni causa alguna.
Este tipo de "licencia extrapenal" la recibieron dos de los poetas antologados: Raúl Rivero y Manuel Vázquez Portal, ambos escritores reconocidos por su obra literaria precedente. Hoy día, gracias a presiones internacionales, los dos poetas viven en Exilio. El primero en Madrid, donde trabaja para el el periódico "El Mundo", y el segundo en Miami, desde donde colabora para Cubanet y "El Nuevo Herald". Otro de los poetas "excarcelados", Jorge Olivera Castillo, vive aún en La Habana prácticamente como rehén del régimen, pues a pesar de poseer visa para emigrar a los Estados Unidos, las autoridades migratorias cubanas le niegan sistemáticamente la autorización para abanadonar el país. El cuarto poeta Mario Enrique Mayo Hernández también recibió una licencia de este tipo; mientras que otros tres: Regis Iglesias Ramírez, Ricardo González Alfonso y Omar Moisés Ruiz continúan todavía en prisión.
GL: ¿Qué valor literario otorga a la selección que Ud. ha realizado?
WN: Este es un tópico delicado pues de lo que se trata en este caso es de una literatura de urgencia, de una obra que ha brotado como un grito y que ha sido también publicada para reproducir este grito de alarma que es la crítica situación actual de los derechos humanos en Cuba. Indudablemente, en estas condiciones paupérrimas en que vive la Cuba de hoy, el registro poético de los siete poetas antologados difiere estilística y literariamente hablando. Proceden de generaciones diferentes, de tradiciones literarias disímiles, pero los une la deplorable realidad que vivieron (o viven) bajo la bota del castrismo. Valores literarios hay de sobra, pero más allá de éstos, lo que se trata es de una creación realizada en condiciones extremas por hombres que el terror no pudo silenciar.
Esa escritura, en las truculentas condiciones de la isla, vale por encima de cuanta poesía pueda hacerse desde un cómodo sillón por los lamentables voceros, poetas o no, de las maravillas del régimen castrista. Estos hombres han tenido vergüenza y mucha dignidad, no digo yo solamente ante el mundo, sino ante sus propios compatriotas hartos vivir casi medio siglo de humillaciones y escamoteos de la libertad más elemental.
William Navarrete (Cuba, 1968). Escritor cubano radicado en París. Ha publicado: "La chanson cubaine: textes et contexte" (2000); "Centenario de la República Cubana" (2002); "Cuba: la musique en exil" (2004); Insulas al pairo. Poesía cubana contemporánea en París (2004); "Edad de miedo al frío y otros poemas" (2005) y "Catalejo en lontananza" (2006). La edición italiana de su poemario "Edad de miedo al frío" fue publicada por las Ediciones Il Foglio (2005). Colabora para diferentes periódicos y revistas. Es fundador y preside la Asociación por la Tercera República Cubana ( ). Su poemario "Lumbres veladas del Sur" se halla en proceso de edición.