



concentraron en Toulouse, un 10% de la población de la ciudad. Después de 1945, se instalaron definitivamente. Esta colonia activa, solidaria y militante, acuñó su marca en la ciudad, que se convirtió en una verdadera capital del exilio republicano español.
Desde las filas de los principales partidos y sindicatos que instalaron allí su sede, aquellos españoles desarrollaron labores de solidaridad y emprendieron actividades culturales y artísticas.
Setenta años después del inicio de este exilio, Toulouse, capital del exilio republicano propone una evocación de la vida cotidiana y de las luchas de estos hombres y mujeres que contribuyeron a enriquecer una ciudad y una región donde, como cantaba Claude Nougaro, «España arrima un poco su cuerno».
Cuatro bloques temáticos conforman el discurso narrativo de Toulouse, capital del exilio republicano: "Del éxodo al exilio", "La vida política", "La vida cultural", y "Galería de retratos".
Del éxodo al exilio.
Desde 1936, la ciudad de Toulouse fue solidaria con la República española. A finales de enero de 1939, casi medio millón de refugiados cruzaron la frontera y fueron concentrados en campos muchas veces improvisados, como el de Recebedou, cerca de Toulouse. Paralelamente, el Ayuntamiento se preocupó sobre todo de acoger a los niños que huían de la guerra. Muchos de estos exiliados fueron empleados en las fábricas de aviones de la región, y se instalaron en la "Ciudad Madrid" de Toulouse. Comprometidos rápidamente con la Resistencia, en particular dentro de las compañías de guerrilleros, estuvieron en los primeros puestos durante la liberación de la ciudad de los ocupantes alemanes. Sin embargo, muchos conocerían la cárcel, la deportación o la muerte como, Francisco Ponzán Vidal, militante de la CNT.
Durante la liberación de Toulouse, el Hospital Varsovia, dirigido por médicos españoles, acogió a los heridos de la "Reconquista", y el campo del Recebedou se transformó en una "Villa Don Quijote" para los rescatados de los campos de la muerte.
La vida política.
De los 20,000 españoles establecidos en Toulouse entre 1944 y 1945, muchos tenían una gran formación política. El gobierno republicano se había exiliado en México y después en París, pero Toulouse se convirtió en la verdadera capital de la lucha antifranquista. Allí, los principales partidos y sindicatos se restauraron desde la Liberación, y organizaron también sus principales reuniones. En efecto, a partir de septiembre de 1944 y hasta 1975, los congresos políticos y sindicales se multiplicaron en Toulouse. Todas las grandes figuras políticas y sindicales del exilio republicano español tuvieron una relación privilegiada con la ciudad. Esta profusión se tradujo en una plétora de publicaciones militantes, sobre todo periódicos, que vieron la luz en Toulouse hasta el regreso de los partidos y sindicatos a España, después de 1975, cuando regresó la democracia a nuestra querida Madre Patria posteriormente a la muerte del Generalísimo Francisco Franco.
La vida cultural.
Toulouse aparece también como un importante foco artístico del exilio en la zona sur del país y concentró un gran número de creadores. En el terreno artístico cabe destacar la organización de tres exposiciones importantes (1947, 1952 y 1958) que demostraron el número y la gran calidad de los artistas exiliados que se asentaron definitivamente en la ciudad de Toulouse y sus alrededores. La actividad editorial del exilio fue también de una extrema vitalidad en Toulouse. La "Librería de Ediciones Españolas" se preocupó por difundir obras tanto clásicas como contemporáneas a partir de 1946. La CNT, por su parte, se dedicó a publicar textos tanto políticos como culturales. Los espectáculos representaron otro aspecto de la cultura de los exiliados. Se crearon compañías de teatro de aficionados que realizaban frecuentes representaciones. Además, un gran número de conferencias, en particular en el marco del Ateneo español, fundado en 1959, permitieron a aquellos españoles exiliados seguir en contacto con su cultura. Los jóvenes, por su parte, podían también encontrarse en el marco de actividades lúdicas, como et baile o et fútbol.
Galería de retratos.
La exposición propone también una galería de retratos de 10 personalidades que marcaron la vida política del exilio español en Toulouse: Raymond Badiou, Germinal Esgleas, Dolores Ibarruri, Rodolfo Llopis, Federica Montseny, José Peirats, Gabriel Pradal, lndalecio Prieto, Andrés Saborit y Pascual Tonnás.
Además, se exponen dos vitrinas con "álbumes de familia" sobre la vida militante y la vida cotidiana de estos exiliados, realizados en gran parte a partir de las fotografías de Enrique Tapia Jiménez, nacido en Arganda del Rey (Madrid). La muestra expone también, por primera vez en Madrid, cuatro cuadros de Joan Jordá y tres de Carlos Pradal, dos grandes artistas del exilio en Toulouse.
No sé si en Miami se le ha ocurrido hacer a alguien una exposición de este tipo, sobre la vida cotidiana y el aporte que ha ofrecido a la sureña ciudad estadounidense el exilio cubano a lo largo del último medio siglo. En todo caso, aunque yo no comparta las ideas de los republicanos españoles, encuentro que es una exposición interesantísima.
Mientras recorría la exposición pensé en Indalecia y Pepe, aquellos exiliados republicanos amigos de mis padres y que no tuvieron la suerte de venir a vivir a Francia, sino que fueron a parar a la Perla de las Antillas, en donde los «compañeros» los despojaron en nombre de la “gloriosa revolución y del pueblo” de todo lo que habían logrado reconstruir entre 1939 y 1959, gracias a sus esfuerzos personales y arduos trabajos. ¡Vivir para ver!
Un gran abrazo desde la fría Europa. Te quiere siempre, Félix José
Recordada Ofelia, sigo aprovechando para escribirte sobre nuestras vacaciones navideñas en la bella Madrid, ya que París está bajo la nieve y, salir a pasear, o a ver algún espectáculo o exposición, para mí, hombre caribeño, sería una aventura.
El Círculo de Bellas Artes y el Ayuntamiento de Toulouse presentan la exposición Toulouse, capital del exilio republicano, un homenaje que la ciudad rinde a los millares de españoles que desde 1939 se instalaron en ella. La exposición muestra la aportación de los exiliados a Toulouse, especialmente en el ámbito político y cultural, a través de documentos como fotografías, carteles, periódicos, publicaciones, pinturas, etc.
Entre el 28 de enero y el 9 de febrero de 1939, durante la Retirada, unos 470,000 refugiados españoles entraron en el territorio francés. En la Pprimavera, cerca de 20,000 se
