



Samothrace. Cada invitado pagó $10m000 dólares para poder participar de la cena y el baile organizado por Madame Becca Thrash, de la American Friends of the Louvre.
El desfile de coches de lujos, de señoras enjoyadas gastando vestidos largos de grandes modistos franceses o italianos y de caballeros de etiqueta, fue un regalo para los paparazzi de la prensa rosa. Después de teminar la cena, los invitados participaron a una subasta. David Copperfield propuso cuatro días en su mansión de Las Bahamas a partir de $15,000 dólares, pero hubo quien pagó $75,000 por ese week end bahamense. En total se recaudaron tres millones de dólares, gracias a la generosidad de los invitados, entre los que estaban: Olivier Picasso, la baronesa Ariana de Rotschild, Caroline de Mónaco y su esposo Ernst-August de Hanovre, Luziah Hennessy y mucho de lo que más brilla entre la high life de la Ciudad Luz.
Al terminar la cena, los selectos invitados tomaron el café y el digestivo en el Café Marly. Posteriormente dio inicio el baile, bajo la célebre pirámide de cristal creada por el arquitecto japonés Peï, el que fue amenizado por el grupo Duran Duran.
Te preguntarás si los millones de dólares recaudados gracias a tanta generosidad serán dedicados a la lucha contra el cáncer o a comprar medicamentos contra el AIDS para los millones de africanos, que están muriendo de esa terrible enfermedad por falta de dinero para comprarlos.
Quizás creas que fue para ayudar a las asociaciones como Amnistía Internacional o Reporteros sin Fronteras, Médicos del Mundo, Enfermeros del Mundo, La Cruz Roja Internacional, Los Restaurantes del Corazón (que reparten comida gratis a decenas de miles de familias pobres francesas), a los orfanatos galos, al Socorro Católico o a Caritas France. Pues no, ni te lo imagines. La cena y la fiesta fueron organizadas para recoger fondos para Le Musée du Louvre: por amor al arte.
En ese extraordinario museo repleto de obras de arte de gran valor, que
recorren cientos de miles de turistas cada año, ocurrieron dramas quizás
desconocidos por una gran parte de ellos, como el de la Noche de San
Bartolomé (urdida por Catalina de Médicis) entre el 23 y el 24 de agosto
de 1572, cuando los protestantes fueron asesinados en masa por toda
Francia, muchos de ellos, que habían sido hospedados por la Reina en el
Louvre, fueron apuñaleados en sus pasillos; escaleras y habitaciones.
El 10 de agosto de 1791, más de 600 guardias suizos fieles a Louis XVI, murieron combatiendo a los revolucionarios y el Palacio fue saqueado por las masas enardecidas. Del 21 al 25 de mayo de 1871, se llevó a cabo la tristemente célebre Semana Sangrienta, que causó miles de muertes, muchos dentro del actual Louvre y que terminó con el fusilamiento en el Muro de los Federados del cementerio de Père-Lachaise, de los últimos revolucionarios de La Comuna de París.
En ese palacio a orillas del Sena, en donde tanto drama se desarrolló a lo
largo de los siglos, 285 miembros de la élite mundana, acaban de celebrar
su gran fiesta. No sé si desde las ventanas y terrazas alguno de ellos se
dignó dirigir una mirada hacia los vagabundos que pasan las noches
durmiendo a orillas del río. ¿Se percataría alguien de la cercana barcaza
anclada a orillas del río, en donde la organización del Abate Pierre, que
en paz descanse, da alojamiento y comida gratis a los más pobres entre los
pobres de la Ciudad Luz?
Pero para que el mundo sea mundo, debe haber de todo y, cada cual hace
con su dinero lo que le dé la gana...vivimos en un país Libre.
Y así van las cosas por estos lares.
Te quiere siempre,
Félix José

Mi querida Ofelia, fueron 285 personas, las que tuvieron el
privilegio de cenar en la Galerie Borghèse del Musée del Louvre. Dicha galería conduce a la gran escalera en cuya parte superior se alza la impresionante escultura alada de la Victoire de