



peste en Valladolid.
Después de convertirse en próspero comerciante, se puso en contacto con
las corrientes protestantes que, de manera clandestina, empezaban a
introducirse en la Península. Pero la difusión de este movimiento será
cortada progresivamente por el Santo Oficio.
En el Valladolid del siglo XVI, la plebe gritaba al ver pasar a los que
iban a ser “juzgados” por los tribunales de la Santa Inquisición: ¡A la
hoguera! ¡A la hoguera ! ¡Quemadlos aquí mismo! En San Cristóbal de La
Habana cuatro siglos después la plebe gritaría: ¡Paredón pa’ los curas!¡Paredón! ¡Qué los fusilen! ¡Qué los fusilen a todos!
A través de las peripecias vitales y espirituales de Cipriano Salcedo,
Delibes dibujó con mano maestra un vivísimo retrato del Valladolid de laépoca de Carlos V, de sus gentes, sus costumbres y sus paisajes. Pero “El
hereje” es sobre todo una indagación sobre las relaciones humanas en todos
sus aspectos. Es la historia de unos hombres y mujeres de carne y hueso en
lucha consigo mismos y con el mundo que les tocó vivir.
Este libro es un canto apasionado por la tolerancia y la libertad de conciencia, una novela inolvidable sobre las pasiones humanas y los resortes que las mueven.
En una de nuestras visitas a la capital de nuestra querida Madre Patria, dos grandes amigos nos lo regalaron con la siguiente dedicatoria:
“Para Marta y Félix José, amigos muy queridos, cubanos universales, este libro de otro universal castellano: Miguel Delibes.
Esperemos que su lectura os apasione como nos ha pasado a nosotros. Os abrazamos con todo cariño, vuestros compañeros en la vida. Fernando y Carmen. Madrid, 5 de octubre de 2003”.
Estuvo durante cinco años en la pila de libros que forman mi “lista de
espera” para ser leídos. Cuanto lo siento ahora, pues he disfrutado tanto
al leerlo, simplemente porque “El hereje” es Literatura de la grande,
escrito con un castellano de alta calidad. ¡Un libro inolvidable!
Te lo haré llegar como suelo hacerlo con todos los libros que leo en castellano.
Un gran abrazo desde estas lejanas tierras allende los mares,
Félix José
*El hereje.
Miguel Delibes.
Ilustración de la cubierta: fragmento del cuadro de Georges de La Tour “El
recién nacido.”
498 páginas.
Colección Áncora y Delfín
Ediciones Destino, S. A., 1998
Provença, 260. 08008 Barcelona.
ISBN: 84-233-3036-2
*Miguel Delibes nació en Valladolid en 1920. A su ciudad natal dedicó “El
hereje”( “A Valladolid, mi ciudad”). Se dio a conocer como novelista con“La sombra del ciprés es alargada”, Premio Nadal 1947. Su extensa obra
literaria le ha valido numerosos galardones, entre ellos el Nacional de
Literatura (1955), el de la Crítica (1962), el Premio Nacional de las
Letras (1991) y el Premio Cervantes de Literatura (1993). En 1973 fue
elegido miembro de la Real Academia.
Otros galardones:
Investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Valladolid en 1983.
Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de la República Francesa
en 1985.
Es Nombrado Hijo Predilecto de Valladolid en 1986.
Investido Doctor Honoris Causa por la Universidad Complutense de Madrid en
1987.
Investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de El Sarre (Alemania)
en 1990.
Medalla de Oro de la provincia de Valladolid en 1993.
Investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alcalá de Henares en
1996.
Investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca en 2008.
Miguel Delibes.
Otras obras Miguel Delibes :
-Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso.
-Cinco horas con Mario.
-Con la escopeta al hombro.
-Diario de un cazador.
-Diario de un emigrante.
-Diario de un jubilado.
-El camino.
-El disputado voto del Sr. Cayo.
-El príncipe destronado.
-El último coto.
-La hoja roja.
-La sombra del ciprés es alargada.
-Las guerras de nuestros antepasados.
-Las perdices del domingo.
-Las ratas.
-Madera de héroe.
-Mi idolatrado hijo Sisí.
-Mi vida al aire libre.
-Mis amigas las truchas.
-Parábola del náufrago.
-Por esos mundos.
-Señora de rojo sobre fondo gris.
-Siestas con viento sur.
-Viejas historias de Castilla la Vieja.
-Vivir al día.
-He dicho.

Mi querida Ofelia, en el año 1517, Martín Lutero fijó sus 95 tesis contra las indulgencias en la puerta de la iglesia de Wittenberg, un acontecimiento que provocó el cisma de la Iglesia Romana de Occidente. Ese mismo año nació en la villa de Valladolid el hijo de don Bernardo Salcedo y doña Catalina Bustamante, al que bautizaron con el nombre de Cipriano. En un momento de agitación política y religiosa, esta mera coincidencia de fechas marcó fatalmente su destino.
Huérfano desde su nacimiento y falto del amor del padre, Cipriano contará, sin embargo, con el afecto de su nodriza Minervina, una relación que le será arrebatada y que perseguirá el resto de su vida.
Cipriano fue entregado a un orfanato debido al odio que sentía su padre por él. Vivió allí numerosas aventuras, fue testigo de violaciones y otros dramas, entre ellos el de verse obligado junto a otros niños, a recoger los cadáveres debidos a la epidemia de la
