originariamente a la historia de las religiones, el Museo Nacional de Artes Asiáticas-Guimet, reúne hogaño una excepcional colección de esculturas, pinturas y objetos de arte 45,000 objetos, que ilustran las diferentes culturas y civilizaciones del continente asiático, cubriendo un área tan vasta en el tiempo cinco milenios como en el espacio (de la India al Japón).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Te hago un resumen de lo que pudimos admirar:

Planta baja.

India.

De inspiración fundamentalmente religiosa -budista, jainí y brahmánica-, el arte de la India antigua y medieval está ilustrado por un conjunto de esculturas de piedra y de bronce representativo de los principales estilos artísticos que florecieron desde los siglos II y I a.d.C. hasta el siglo XVII d.d.C.

Las colecciones indias del museo también incluyen numerosos objetos arqueológicos hallados en la región de Pondichery

Sudeste Asiático.

Durante los primeros siglos de nuestra era, el Sudeste Asiático recibió la influen­cia de la cultura india (idiomas y reli­giones), que marcó su impronta en todas las artes, fundamentalmente en las religio­sas. La colección del museo Guimet se articula en torno al arte Khmer, máximo exponente de la producción artística de esa región. Las esculturas y los elementos de decoración arquitectónica permiten evocar, de forma exhaustiva, la evolución estilística entre los siglos VI y XIX. A este conjunto se suman las colecciones de arte de Tailandia, Myanmar (Birmania), Indonesia y Vietnam, que reflejan la contribución de la cultura india en tierras que, desde siempre, hicieron gala de gran originalidad. Dentro de este universo de influencia india, Vietnam constituye un capítulo aparte: si bien el centro y el sur del país actual pertenecen a la esfera india (arte de Champa), el norte estuvo anexa­do a China durante un milenio bajo la forma de una provincia, lo que marcó pro­fundamente su producción artística.

Primer piso.

China Antigua

De la prehistoria a la Dinastía Tang. La colección arqueológica comienza con jades y cerámicas del período neolítico, cuyas primeras piezas se remontan al V milenio a.d.C.

Prosigue con bronces de las dinastías Shang y Zhou, a los que se suma una importante colección de espejos, lacas, broches, etc.

La colección de estatuillas funerarias (mingqi) correspondientes al período que se extiende desde la dinastía imperial Han hasta la Tang (siglo III a.d.C.-siglo IX d.d.C.) revis­te un carácter excepcional por su notable variedad. La sección culmina con una introducción a la gran vía de caravanas de la Ruta de la Seda.

Asia Central

China Budista.

En esta región de Asia Central Oriental, que en geografía cultural se denomina Serindia –situada entre la China y la India- surgió, durante el milenio budista, un arte sin equivalente en ninguna otra civilización. Las pinturas de Dunhuang, que constituyen un tesoro inigualable en frágil soporte (seda, cáñamo, papel, etc.), se presentan alternadamente para preser­var su rica paleta de colores.

Galería Jean y Krishna Riboud.

El arte principesco de la India mongola de los sultanatos de Deccan y de los reina­dos Rajput de Rajasthán y de Punjab, desde la segunda mitad del siglo XVI hasta el siglo XIX, se refleja en los motivos textiles, la ropa, las armas, los objetos decorativos y las joyas expuestos en esta galería, a los que se suma un conjunto de miniaturas presentadas en la rotonda de la antigua biblioteca.

Paquistán­-Afganistán (Gandhara).

Al término de su misión en la frontera indo-afgana, de donde trajo unas 100 pie­zas de Gandhara (siglos I-III) expuestas en el Louvre desde el año 1900, Alfred Foucher fundó, en 1922 y a petición del rey de Afganistán, la Delegación Arqueológica francesa en ese país.

Hadda (excavaciones de J. Barthoux, 1926-1928) es especialmente rica en decora­ciones de estuco (siglos IV-V).

El tesoro de Begram (excavaciones de J. Hackin, 1937-1939), con sus marfiles indios y sus copas de Alejandría, sus bronces grecorromanos y sus lacas chinas de la dinastía Han, constituye la prueba del comercio internacional que floreció bajo la dinastía Kuchan (siglos I-III).

Nepal-Tíbet.

Una serie de esculturas, pinturas y objetos rituales, los más antiguos de los cuales se remontan al s. XI, evocan el arte budista e hindú de Nepal.

La sección tibetana es una de las mejores de todo Occidente gracias a la donación de Lionel Fournier en 1989.

Las diferentes corrientes de la historia del arte de Tíbet están ilustradas a través de pinturas portátiles (thang-ka) y obras fun­damentalmente metálicas que se extien­den del siglo XI al siglo XIX, a las que se añade un grupo de objetos empleados en los ritos del budismo tántrico.

Segundo piso.

China Clásica.

La pintura china.

Una de las especificidades de la pintura china es su parentesco con la escritura y la caligrafía.

Su expresión más acabada es la pintura paisajística, en la que se reflejó, a partir del siglo XI, el talento de los oficiales letra­dos. El poeta Su Shi (1036-1101), bajo la dinastía Song del Norte, fue el precursor de esta corriente; bajo la dinastía Ming (1368-1644), la personalidad de Shen Zhou (1427-1509) contribuyó a imponer este género artístico, incluso en el arte académico imperial.

Las artes decorativas chinas.

La colección de cerámica (gres, celadón y porcelana), con más de 10,000 piezas, es uno de los conjuntos más importantes de Occidente (donación Grandidier­ Calmann). El mobiliario está representado por piezas imperiales de madera laqueada y palo de rosa.

 

 

Corea.

Corea, cuya unidad profunda se ilustra a través de su lengua y su escritura, se encuentra en la confluencia de la civiliza­ción china, el mundo ruso y las islas nipo­nas. Esta nación posee un arte decorativo refinado que sugiere un antiguo pasado nómada y evoca el arte escita y el mundo altaico. En la ruta hacia Japón, Corea es un lejano eco de la cultura china, de la que se distingue por una sensibilidad específica. Su arte da muestras de una gran sobriedad, un gusto por la precisión, una tendencia a la abstracción y un gran sentido de los colores.

Las colecciones proceden en su mayor parte de la misión Varat (1888) y de la acción de Collin de Plancy, primer emba­jador francés en la corte de Seúl.

Japón.

Las colecciones trazan las fases princi­pales de una historia milenaria que encuentra sus fuentes en el arte neolítico jomon y concluyen con algunos ejemplos de la creación pictórica nihonga de princi­pios del s. XX. La sección se articula en torno a dos grandes ejes que ilustran aspectos fundamentales y complementa­rios del arte japonés: la escultura budista del período Nara (710-794) y la pintura y las artes gráficas del período Edo (1603­-1868).

 

Tercer Piso.

La China de la dinastía Qing.

Bajo la dinastía de los Manchú (Qing), la manufactura imperial de Jindezhen introduce los esmaltes de la familia rosa, procedentes de Occidente, y desarrolla los monocromos. Un pabellón de marfil, regalo de China a Francia, da prueba de la relación mantenida con Europa.

 

 

 

 

 

 

 

 

Rotonda de las lacas.

Esta rotonda, donde se exhiben los grandes biombos chinos, constituye un punto culminante de la visita. La sala tiene una galería acristalada que da a una terraza exterior desde la cual se puede disfrutar de una bella vista de París.

 

Biblioteca.

La biblioteca, creada simultáneamente con la inauguración del Museo en 1889, está especializado en artes antiguas y en arqueología de Asia Oriental y de Extremo Oriente. La colección, que reúne libros y revistas en varios idiomas europeos y asiáticos, supera los 100,000 volúmenes, a los que se suman unos 1,500 títulos de publicaciones periódicas. Asimismo, incluye un importante fondo sobre religiones orientales, en particular sobre budismo.

Archivos fotográficos.

Están constituidos por una importante colección especializada en arte y arqueo­logía asiáticas y por fondos recopilados por exploradores a partir de la segunda mitad del siglo XIX.

Terminamos la visita con un delicioso almuerzo con especialidades chinas en el restaurante del Museo.

Un gran abrazo, Félix José

*Musée National des Arts Asiatiques-Guimet, 6 place d'Iena, 75116. Paris

Teléfono: 33 (0) 1 56 52 53 00

 

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Félix J. Hernández, París, agosto 18

Le Musée Guimet de Paris

Recordada Ofelia, después de más de diez años, ayer viernes pasamos la mañana visitando el renovado y embellecido Musée National des Arts Asiatiques, más conocido como Le Musée Guimet*.

Fue un recorrido impresionante, que nos recordó nuestro viaje por Tailandia y Laos hace cinco años y nos dio deseos de visitar a esos dos grandes países que son la India y la China, cuyas antiguas civilizaciones aportaron enormes riquezas históricas y culturales a la Humanidad. Algún día iremos, alguien dijo que... ¡soñar no cuesta nada!

Creado en 1899 gracias al ambicioso proyecto del industrial lionés Emile Guimet (1836- 1918) y dedicado

Siddhartha Gautama ( Sanskrit ; Pali : Siddhattha Gotama ) fue un lider espiritual de la India antigua y el fundador histórico del Buddhism. Es reconocido universalmente por los Budistas como el supremo Buddha ( Sammasambuddha ) de nuestra era.
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