PORTADA
CONDICIONES DE USO
CONTACTOS

CUBA: ¡EL REY ESTA DESNUDO!

Por Jorge Hernández Fonseca, Brasil

El propio dictador cubano acaba de darnos un atestado de defunción de su régimen. No importa que los "talibanes" de la Isla se empeñen en tratar de mantener la Dictadura después de muerto el Dictador. Harían un aporte --no sólo al marxismo leninismo-- como también a la sociología universal: como mantener una dictadura sin dictador. Toda una insensatez.

El pedido del Dictador al sociólogo mexicano-alemán Heinz Dieterich, para escribir una nueva filosofía que sustente lo que ya la Dictadura hizo con otra base, es una verdadera payasada. Si la filosofía que sustentó lo hecho por el régimen cubano fracasó --como ha dicho repetidamente el dictador cubano, y lo acaba de confirmar Dieterich en su artículo por encomienda-- escribir otra filosofía que ahora sustente lo basado en un fracaso, es algo así como que "el que pierde arrebata". Gorbachov jamás imaginó una salida semejante al fracaso socialista que enfrentó.

Fluyeron los discursos alarmados en la última Asamblea del Poder Popular. Pérez Roque, a nombre de los talibanes tropicales, llevó esta vez la voz cantante: ¿cómo gobernar en el futuro sin Fidel, si seguramente no va a poder crearse otra dictadura, y quien

sabe si él mismo vaya a parar a un pelotón de fusilamientos? Pero por extraño que parezca, Pérez Roque no estaba pensando en sus enemigos de Miami. Estaba pensando en sus enemigos internos, en aquellos generales fieles a Raúl, al cual ni siquiera mencionó como sustituto de Fidel en sus palabras.

Por paradójico que todo esto pueda parecer, el filósofo por encomienda Heinz Dieterich, tampoco habló de Raúl en su artículo-propuesta encomendado. Tanto Pérez Roque como Dieterich obviaron al segundo hombre en Cuba y sólo se refirieron a un futuro sin "los Castros".

El panorama se clarifica. Raúl hace mutis, sabiendo a sus generales dueños del futuro. ¿Por qué s ino hubo de coordinar adecuadamente con Zapatero una sucesión?. ¿Por qué si no hubo de amarrar con el ejército de EUA una contención a la tan temida estampida balsera hacia la Florida, en los primeros momentos del vacío de poder que significaría la muerte del Dictador?

La sucesión será la primera tapa de la transición. Eso es lo que teme Pérez Roque, porque sabe que en el proceso sucesorio habrá fusilados, y él pudiera ser uno de ellos. Como ha dicho proféticamente el Dictador, todo lo que la oposición política no ha podido hacer contra la Dictadura, serán las propias contradicciones internas las que lo harán, dando al traste con el régimen y sus alabarderos. El sistema comunista contiene el germen de su autodestrucción.

Es en momentos como este que queda claro el fracaso del Dictador Desbarra contra el sistema que impondrán los generales de Raúl imitando a China a su muerte, pero carece de una guía, siquiera mínima, de procedimientos. Cuando encomienda al extranjero una filosofía que ahora lo sustente, le responden (dentro del marxismo) que como lo está haciendo, está equivocado.

La oposición democrática no ha podido derrotar a Fidel Castro. Probablemente no podrá hacerlo por si sola y tendrá que esperar al desenlace biológico, entrando en el panorama político cubano pasada la lucha fratricida que sobrevendrá a la muerte del Dictador. Sin embargo, algo lapidario puede decirse: el fracaso de la dictadura ha sido total.

Fracasó económicamente al no poder siquiera dar comida a su pueblo; fracasó políticamente al no haber podido consolidar un régimen que lo suceda; fracasó socialmente al implantar un sistema discriminatorio hacia los cubanos de la Isla; fracasó moralmente al dejar un rastro de corrupción como nunca antes se vio en la historia de la Isla; y ahora, en las postrimerías y como colofón bochornoso, reconoce su fracaso ideológico. ¡El Rey está desnudo!