PORTADA
CONDICIONES DE USO
CONTACTOS


CUBA: EL HORNO ESTÁ PARA GALLETICAS

 

 

Jorge H. Fonseca, Brasil,

junio 22 www.cubalibredigital.com

 

Todo este negro panorama interno de lucha fratricida sorda se escenifica en un contexto externo demasiado cargado como para ignorarlo. Barack Obama, al tomar posesión de su cargo, le ofreció conversaciones a Raúl, el cual aceptó discutir “de todo”. Nada pudo concretarse porque el anciano Dictador y todavía “secretario general del Partido” dijo que Raúl no había querido decir lo que dijo. Los generales de Raúl tuvieron que recurrir a una larga hipérbole para sentarse a discutir con Obama, bajo el subterfugio de conversaciones sobre “inmigración”, sospechosamente ofrecidas por EUA después de un contacto Cuba-EUA en Washington.

Con este panorama, se producen dos hechos importantes: primero, Estados Unidos detiene a dos espías de Cuba retirados de su oficio desde hace varios años; segundo, Raúl (¿o Fidel?) le da el “permiso de salida” a Hilda Molina para que viaje a Argentina, después de 15 años de sufrimientos. Paralelo a estos dos hechos, probablemente relacionados, un grupo de balseros “innova” y desembarca directamente en la Oficina de Intereses norteamericanos en el Malecón habanero en lugar de ir a Miami; y finalmente, se producen dos visitas de presidente camaradas a Fidel: el ex obispo (“padre” por partida doble) y presidente de Paraguay, Fernando Lugo, y el ‘nieto' bolivariano del dictador, Evo Morales. No hubo fotos de ninguno de los encuentros.

Con relación a los espías es evidente que dos personas inactivas en el espionaje sólo se descubren si alguien las delata. O el FBI sabía de estas actividades y ahora los ‘descongelan' por alguna razón utilitaria (alguien queriendo sabotear las conversaciones Raúl-Obama) o que alguien en Cuba quiera “entregar” a estos viejos e inactivos espías, por las mismas razones anunciadas antes, sabotear las conversaciones, lo que sería un golpe bajo de los hombres de Fidel en un contexto en el que los generales de Raúl ya han ido muy lejos en sus afanes.

Este es el caldo, y el cultivo es la revuelta interna que se avecina. No es posible enfrentar la situación de penuria de la isla --sin electricidad ni alimentos-- con la división que se observa en la cúpula gobernante, en momentos que se han sentado a conversar con su mayor enemigo. De parte de los aliados, es muy poco lo que puede ofrecerse, salvo las visitas de besa mano. Ya Chávez ha comenzado a hacer mutis y el interés de Lula da Silva es estrictamente comercial y aunque le gustaría la continuación de los Castro al frente de “la finca”, muy poco puede hacer.

Lo que de manera evidente se configura como un panorama favorable externamente hacia la dictadura de los hermanos Castro (EUA dispuesto a negociar pacíficamente con la isla; Brasil interfiriendo ante Latinoamérica a favor de los hermanos Castro; el bloque de los países chavistas del ALBA “empujando parejos” para mantener la dictadura cubana a flote y Europa empeñada en su política de “distensión” con La Habana) ha resultado casi inútil ante un conflicto interno que conjuga dos ingredientes explosivos: por un lado un pueblo cubano cansado de pasar hambre y necesidades inútilmente y por otro, una cúpula gobernante que lucha por el poder de forma desembozada y abierta, preanunciando una catástrofe por venir.

¿Qué sucederá en la Isla a corto plazo? es la pregunta más difícil de responder. Lo cierto es que todo indica que algo sucederá. ¿Morirá primero el anciano dictador, o los acontecimientos se precipitarán con él en vida? Hacer las veces de adivino no es el papel que nos corresponde, sin embargo, es evidente que las contradicciones subyacentes al régimen dictatorial cubano han comenzado a procrear el germen de la autodestrucción, ya visiblemente en acción.

 

 

 

jfonseca@amazon.com.br

Los acontecimientos relacionados con el fin del experimento que los hermanos Castro hacen con el pueblo cubano, se precipitan. Por un lado, es evidente el retorno de la escasez, la hambruna y los apagones, por lo que ya los aspirantes a balseros preparan sus indumentarias. Por otro, la división en la cúpula gobernante se hace evidente en el juego de ratón y gato que escenifican los generales de Raúl y los hombres que le quedan a Fidel en pie. El último de la lista dictada por el viejo Comandante para sucederlo cuando fue al quirófano, tres años atrás, acaba de “pedir que lo liberen para escribir sobre finanzas” (que ‘había sido la ambición de toda su vida' se dijo, como si todo el mundo, no cubanos y cubanos fuera del círculo rauliano fuéramos retrasados mentales) y por eso “renunció” incluso a ser miembro de su CDR.