



AYUDA HUMANITARIA Y EMBARGO: DOS POLÉMICAS DIFERENTES
Por Jorge Hernández Fonseca, Brazil.
El paso del huracán Dennis por Cuba ha puesto en el foco de discusiones -de nuevo- un tema que no por viejo es menos importante: el embargo norteamericano a la dictadura cubana. Este tema es adicionalmente el punto de inflexión que diferencia la política defendida por tendencias políticas diferentes dentro de la oposición a Fidel Castro.
La anterior aseveración se refuerza ahora con la estrategia de la dictadura -tomando los efectos de ciclón Dennis como motivo- para provocar una nueva polémica en el seno del exilio (y de la oposición interna) lanzando sus enemigos políticos a una discusión estéril.
Destacados representantes de la izquierda opositora cubana dentro y fuera del país, a través de artículos de prensa y llamados internacionales, han hecho escuchar su voz con fuerza últimamente para que el embargo económico de EUA sobre la dictadura sea levantado. Siguiendo una línea similar -pero de sentido contrario- líderes conservadores piden a EUA para que de alguna manera intente solucionar el llamado "problema cubano".
Resulta evidente que la crisis económica y social que padece la sociedad cubana está en un punto crítico, razón por la que se multiplican los esfuerzos de la oposición tratando de desbalancear las acciones a su favor, pero el debate en torno al embargo ha venido a dividir la fortaleza del potencial golpe opositor en estos momentos decisivos.
No hay que ser muy ducho para percibir detrás del debate artificial en torno al embargo una estrategia coherente por parte del dictador. En reciente programa televisado el dictador rechazó la ayuda de EUA para paliar los efectos de la devastación causada por Dennis. Adicionalmente -y sin Europa haberse pronunciado previamente- el dictador hubo de advertirle para que no ofreciera su ayuda, atacándola por las sanciones de años atrás.
El dictador cubano -como justificativa para su rechazo- calificó de insignificante la ayuda norteamericana y agregó que lo correcto sería "levantar el embargo", pronunciando así las palabras claves. Sin embargo, hay algunas preguntas interesantes a ser respondidas en el contexto del debate en torno al tema de la ayuda a la isla en desgracia.
¿Por qué la dictadura acepta como buena la ayuda de la ONU (por un valor igual a la ofrecida antes por EUA) supuestamente 'insignificante'?; ¿por qué la dictadura repudia de Europa una ayuda no ofrecida y coloca el embargo en el contexto de la solución de los estragos de Dennis?; ¿es el levantamiento del embargo la solución a los destrozos del huracán, o es un pretexto para lograr lo que 46 años de antagonismo no lograron?; ¿el pueblo de Cuba (no el gobierno) lo que necesita es ayuda, o que le levanten el embargo?
Una buena parte de la oposición cubana del exilio ha pedido un levantamiento parcial (por cierto tiempo y bajo determinadas condiciones) de las medidas restrictivas adoptadas a mediados de 2004 -diferentes a las leyes del embargo- con vistas a hacer llegar ayuda humanitaria directa a los necesitados en la isla, factor que concentra ahora una polémica adicional en EUA, relativa a la conveniencia de distender momentáneamente las medidas.
Son claramente dos polémicas diferentes, aunque tienen un objetivo aparentemente similar: paliar la situación de los cubanos después del paso del huracán. Pero es evidente que levantar momentáneamente las restricciones actuales al envío de ayuda humanitaria -e incluso distender momentáneamente los viajes de cubanos a la isla- es una decisión completamente diferente a levantar unilateralmente el embargo norteamericano a Cuba.Es importante decir que la negativa del dictador a aceptar ayuda norteamericana (no por pequeña, porque aceptó la ayuda de la ONU con similar monto monetario) y la consecuente negativa a que Europa siquiera hiciera una oferta de ayuda, implica su responsabilidad en el aislamiento de la isla del socorro internacional, de lo cual nadie -a no ser el propio dictador- es responsable. ¿Si Europa no está procurando la manera de ayudar a quien no quiere ayuda, por qué tendría de hacerlo EUA levantando el embargo?
Que los cubanos del exilio pidan al gobierno de EUA el levantamiento momentáneo de las restricciones impuestas por la administración Bush a mediados del año pasado, tiene sentido. Sentido sin embargo muy diferente a que se pida -a coro con el dictador- el levantamiento del embargo. La estrategia de Castro trasparenta que el mismo no quiere ayuda desde EUA (ni desde Europa) lo que quiere claramente es levantar el embargo.
En medio de la disputa está sin dudas el dolor de los cubanos afectados. ¿Que hacer? Insistir en un aflojamiento de las restricciones norteamericanas para llevar ayuda humanitaria a la isla parece ser lo más correcto en las actuales circunstancias. De esa manera la ayuda sería direccionada individual y familiarmente -entre cubanos- sin intervención de la dictadura, que sería evidentemente beneficiada levantando el embargo.
Me gustaría leer una secuencia de acciones que comenzando en el levantamiento unilateral del embargo por parte de EUA, concluya finalmente con la solución de los estragos del ciclón Dennis, sin beneficiar a la dictadura que nos oprime. La secuencia de acciones implícitas en el relajamiento provisional de las restricciones de Julio del 2004 y el beneficio del pueblo afectado, resulta bastante más clara y menos provechosa al dictador.