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Por Carlos Batista, Toronto, Canadá
EDITORIAL
DRAMATICO NAUFRAGIO MIGRATORIO REVIVE ENCONTRONAZO CUBA-EE.UU.
Un trágico naufragio la semana pasada que dejó 31 ilegales desaparecidos en el estrecho de Florida, recalentó el viejo diferendo migratorio entre Cuba y Estados Unidos, 11 años después de un acuerdo que trató infructuosamente de liquidar el drama de los balseros.
"Responsabilizamos al Gobierno de Estados Unidos con la muerte de 31 personas, que casi con seguridad han
perecido todas, y llamamos una vez más a las autoridades estadounidenses a que pongan fin al contrabando de personas organizado y financiado desde ese país", dijo una Nota Oficial publicada en esta fecha.
Esa operación de tráfico ilegal humano tuvo lugar, cuando dos "lancheros" provenientes de Miami, sur de Florida, recogieron a 32 personas en Cuba, con el propósito de introducirlas furtivamente en Estados Unidos. A unas 20 millas náuticas, la embarcación de 10 plazas, se resintió ante el peso de 34 personas, se paralizaron los motores y comenzó a hacer agua. Los patrones, que cobran entre seis y 10,000 dólares por persona en estos viajes, conminaron a sus pasajeros a lanzarse al mar.
La confusión que se formó, relataron tres sobrevivientes a las autoridades cubanas, provocó la acumulación de personas en una de las bordas y la embarcación hizo una "vuelta de campana", lanzando todos al mar. Sólo tres personas, asidas al casco volteado de la lancha, lograron sobrevivir varios días, hasta que un mercante los rescató y los trajo a Cuba insolados y deshidratados.
La noticia, comunicada por las Tropas Guardafronteras al Servicio de Guardacostas de Estados Unidos, dio lugar a una operación conjunta de rescate.
"No se han encontrado otros sobrevivientes entre los pasajeros y los traficantes", dijo el texto oficial.
Tras la llamada crisis de los balseros de 1994, cuando 36.000 cubanos partieron en precarias embarcaciones hacia Estados Unidos, ambos países suscribieron un acuerdo migratorio para lograr una corriente "legal, segura y ordenada". Los acuerdos prevén la concesión de 20.000 visas anuales y la repatriación de los interceptados en el mar por la parte norteamericana, y por la cubana reinsertar socialmente a los devueltos y evitar con persuasión las salidas ilegales.
Aunque ya han emigrado de esa forma más de 200.000 personas, el drama no terminó. Según Washington, por los problemas económicos y la falta de libertades en la isla, que obligan a los cubanos a lanzarse desesperadamente al mar.
La Habana acusa a Washington de aplicar criterios de selectividad migratoria, mantener el estímulo que representa la Ley de Ajuste de 1966, que privilegia a los cubanos, así como de ser tolerante con el tráfico ilegal.
Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Washington reforzó la vigilancia de sus fronteras, y muchos emigrantes ilegales abandonaron las balsas por temor a ser interceptados y repatriados, a la vez que se incrementaron las operaciones de tráficohumano.
"Las autoridades cubanas han alertado de forma reiterada al Gobierno de Estados Unidos de América sobre el incremento del tráfico criminal de personas entre Cuba y Estados Unidos, fuertemente estimulado por su inescrupulosa y sucia política", dijo el comunicado oficial.
Las acusaciones muuas y el diálogo de sordos que llevó a suspender indefinidamente las conversaciones migratorias, se producen en un año particularmente activo en el estrecho de la Florida.
En el año fiscal 2004, 1.225 cubanos fueron repatriados por los guardacostas norteamericanos tras ser interceptados en alta mar. Desde enero hasta el martes pasado la cifra se elevó a 1.863 inmigrantes cubanos, la mayor cantidad desde 1994.