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EL NIÑO JESÚS: ¿UN ASESINO?

Por Iliana Curra, ex prisionera política, Miami

Si una campaña evangelizadora tienen que hacerla transformando al Niño Jesús en la imagen de un asesino como el “Ché” Guevara, estamos muy mal. Es lo que está sucediendo con la reciente campaña publicitaria de la Red de Promoción de Iglesias (CAN, por sus siglas en inglés), que dice ser una organización cristiana que busca atraer fieles para su religión.

Y no es la primera vez que intenta semejante atrocidad. Ya en 1999 divulgó un afiche de Jesús Adulto, coronado con espinas y usando la imagen del terrorista gaucho de la famosa foto de Korda. No sé si será desconocimiento de la realidad, o de algo hecho con toda la intención de hacer ver al terrorista del “Ché” como Jesucristo. Es, más que todo, indignante.

Un vocero de esa cosa religiosa, no creo reconocerla de otro modo, ha dicho que, Jesús “fue una imagen retadora, un héroe, un revolucionario de verdad”. Y continúa diciendo: “Fue Jesús el que retó al mundo, no el Ché. Y no fue un Jesús gentil, tímido o suave”. Si ellos son religiosos realmente, yo seré científica nuclear.

¡Ahora resulta que Jesús fue hasta comunista! Están profanando al Hijo de Dios como si se tratara de un chiste. Olvidan la esencia y la decencia. Y han escogido al ser más ateo y criminal que haya existido. Pero claro, el revolucionario guerrillero no envió al paredón de fusilamiento a los suyos. No les dio el tiro de gracia a sus fieles que al morir hubieran gritado: “Viva Cristo Rey”. No, ellos no fueron afectados por el “héroe” prefabricado por el comunismo internacional para imponerlo como modelo a seguir por jóvenes románticos y carentes de pragmatismo.

Y no creo que sea un problema de temerle o no a la controversia. Estoy segura de que si tomaran a Hitler como bandera para llamar la atención en su grotesca campaña predicadora, los judíos les íban a recordar algo más que a sus madres. Pero con la imagen del extremista argentino que ha asesinado a tantos cubanos a nadie le importa provocar. Es la efigie sentimental de los que dicen llamarse revolucionarios, pero que no son más que violentos extremistas de una ideología fracasada que trata de imponerse por sobre todas las cosas.

 

 

 

 

 

diciéndole a esos ingleses: “Macanudo, ché. Sos un puña'o de boludos que me utilizan para atraer a los creyentes después de haber fusilado a tantos. ¡Vamos, ché, vos sos una partida de estúpidos!

 

 

Si, en vez de la imagen del Niño Jesús con el “Ché” detrás, lo pusieran con una pistola calibre 45 en la mano dando el tiro de gracia en la cabeza de cubanos fusilados en la fortaleza de La Cabaña, las cosas serían diferentes. También pudieran idealizarlo con la boina negra mugrosa que el gaucho nunca se quitaba, y con un fusil automático en sus manos para que vieran lo bien que se sentirían esos seguidores religiosos.

Una imagen mucho mejor sería esa combinación fotográfica donde apareciera el “guerrillero heroico” como el héroe que vino a rescatar las islas Malvinas en nombre de su pueblo, Argentina, y en su particular acento, apareciera diciéndole a esos ingleses: “Macanudo, ché. Sos un puña'o de boludos que me utilizan para atraer a los creyentes después de haber fusilado a tantos. ¡Vamos, ché, vos sos una partida de estúpidos!

Pero luego de analizar profundamente a los estúpidos, habría que dejarle la imagen del Niño Jesús alzando los ojos y diciendo: “Perdónalos, Padre, que no saben lo que hacen”.