



opiniones y tratar de confundir, pues ésa ha sido su labor desde que llegaron a este país para seguir defendiendo la tiranía que dejaron atrás sólo físicamente, pues la siguen llevando en sus mentes enfermas de castrismo barato para lo cual, a estas alturas, no hay cura.
Pero, que sigan chillando, que sigan apoyando la dictadura de La Habana, la que tampoco ha perdido tiempo en realizar marchas y mítines en protesta por la acción tomada por los poderes judiciales de este país. Que continúen con sus mentiras y sus falsas acusaciones para desviar la verdad que, más temprano que tarde, un día, se conocerá.
Que la radio “alternativa” de Miami continúe con su labor distorsionadora y castrista, que para eso han quedado.
Que salga el propio vejete moribundo a dar órdenes, aunque ni se acuerde para qué. Que, les guste o no, hoy Luis Posada Carriles está con sus familiares, mientras todos los apologistas de la peor de las dictaduras intentan darse ánimo entre ellos para tener que aceptar que, la ley es la ley.
Todo lo demás es pura fanfarria de comunistas trasnochados que no tienen otra opción que seguir haciendo el papel de títeres de un dictador moribundo y pestilente que se impuso por la fuerza y todavía se cree que está vivo.
Hoy la jungla está revuelta. Posada Carriles espera el juicio en libertad condicional. Mientras, las hienas chillan. Es lo único que pueden hacer.

Es obvio que la dictadura castrista y sus seguidores en Miami están de luto. Luis Posada Carriles fue liberado bajo fianza. La noticia los impactó tanto que, aún no dejan de lloriquear.
Y es que todos estos castristas que han venido a vivir en Miami para defender la Tiranía detrás de un filete mignon, todavía no se han dado cuenta que éste es un país de leyes, sin ser perfecto, pero donde los derechos se luchan hasta el final.
Y el resultado es que, hoy por hoy, Posada está con su familia y las perretas de los defensores del vejete agónico no saben qué hacer. Gritan, vociferan y escupen odio contra el exilio, pero no les queda más remedio que aceptarlo. No hay de otra.
De todas formas llorar no les viene mal. Muchos ahora están recibiendo órdenes desde La Habana para crear estados de