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Y para subrayar su patrioterismo barato, dice: “Todos los años iba 45 días a trabajar al campo, eso era muy formativo y enriquecedor. Aprendíamos del sacrificio y el valor de las cosas, era una experiencia bonita e intensa”. Y yo, que como adolescente tuve que padecer de esos mismos 45 días de trabajo forzado en los campos de esa Cuba sometida por una dictadura, sé de lo “formativo y enriquecedor” que era, además de todo lo que “aprendíamos” a diario. Que teníamos que trabajar y vivir como esclavos en naves superpobladas y a decenas de kilómetros de nuestras casas. De lo contrario, no habían aspiraciones de llegar un día a alcanzar la carrera universitaria que habías soñado. Todo eso sin contar la “conducta” ideológicamente correcta que debías tener, incluyendo la simulación. ¡Bonita e intensa experiencia!

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuenta también el actor de su frustrado contrato en los Estados Unidos, por lo que tuvo que entrevistarse con Verónica Castro, la que había sido criticada por el exilio cubano en Miami al presentar su show artístico “La Movida” en Cuba. Y es por eso que llega a ella, usando el resentimiento contra el Exilio para que le diera un papel en México. No puede negar que, por ser comunista, supo muy bien utilizar el método maquiavélico de “ser amigo de sus enemigos". Todo lo que niega luego cuando se presenta en televisión como invitado donde le habla a la comunidad cubana en Miami y le dice al oído lo que quieren escuchar. ¿Doble moral? **

“No me arrepiento de haber nacido y crecido en La Habana, pues eso me formó moral e intelectualmente. Fue una experiencia muy interesante, ya que vivimos muchas limitaciones, pero crecimos de forma sana. No estábamos interesados ni preocupados por la droga o el alcohol, ya que no formaba parte de nuestras vidas”, dice don Evora al referirse de forma generalizada a una juventud que, según él, ha estado desprovista de ambiciones y del consumo de drogas y alcohol. Y sobre la “experiencia interesante”, no creo que vivir limitado por un sistema que no permite la libertad económica, ni ninguna, te haga crecer “de forma sana”. Es absurdo.

Y es ahí donde demuestra su desconocimiento de la realidad cubana, antes y después. Que la familia sea capaz de enseñarte valores morales y éticos que marcan tu vida, no significa que a tu alrededor todo sea el paraíso soñado. Porque negar que en Cuba haya un alto nivel de corrupción, drogas y otros males endémicos, es como negar el sol. Pero en su afán de defender su revolución, cae en la mentira típica de los hombres perfectos que viven en sociedades perfectas desprovistas de todo mal. Eso, según piensa, solo le corresponde a países capitalistas, y es lo que le faltó decir a Evora y que no se atrevió porque, justamente, es donde vive.

Su rechazo a las sociedades libres capitalistas lo hace sentirse importante al confirmar que, haber nacido en La Habana, Cuba, lo aleja de todo tipo de descomposición moral que puede tener el ser humano. Porque Cuba es la perfección socialista donde no existe alcoholismo, drogas o prostitución. Es el paraíso que casi todo el mundo quiere abandonar, y lo hace en neumáticos de autos o en los trenes de aterrizaje de aviones internacionales con tal de salir de allí. Incluyéndolo a él mismo, quien hace novelas desde México y solo va a Cuba de visita para ver a su familia y, quizás, tirarles algunas monedas a los niños que en esa misma Habana donde él creció, hoy piden limosnas.

Ya sé que en otros países sucede lo mismo. La diferencia es simple: allí no hicieron una revolución socialista para eliminar la pobreza.

Mientras, el galán de televisión sigue viviendo “limitadamente” en el mismísimo capitalismo que dice aborrecer, poniéndose ropas que seguramente no son de marcas y viajando en autobús cada vez que tenga que moverse por México.

Para una novela barata no tendría precio ese guión, es el arte como hipocresía. Allá quienes le crean. Yo no.

** De la Biografia de Cesar Evoca http://www.cesarevora.org/biocuba.html

..."Recuerda que a la semana quería dejar los estudios, pero si lo dejaba, lo tomaba el servicio militar de Cuba, tenía que esperar dos años para cambiar de carrera.
-Fue buen estudiante, dice..."Sacaba buenas notas y todos se preguntaban como lo hacia sin estudiar".

- Cuando César asistio a su primer casting, fue elegido entre unos 500 actores.
-César al considerarse no atractivo, no creia que llegaria a ser elegido.

-Creció en plena revolución castrista, donde no era fácil abrirse camino como actor si no se estaba integrado, pero a los 18 años ya se estaba encaminando hacia el cine que era entonces su meta y lo que mas le gustaba".

 

Iliana Curra, Miami, marzo 20

“Fui un hijo de la revolución cubana”, ha dicho el actor cubano radicado en México, César Evora, quien además, tratando de ser un humilde cubanito continúa diciendo: “Por eso, las marcas y los coches no me interesan y no me gusta aparentar”. Todo esto está escrito en la revista TV y Novelas que tiene en su portada la foto del galán, quien se jacta de haberse formado en un sistema comunista que llaman “revolucionario”.

En esta entrevista, César Evora, asume el papel protagónico del internacionalista proletario que ha salido de Cuba para llevar su arte más allá de su revolución socialista, la que lo formó como todo un hombre sencillo y digno de vivir siempre de manera modesta. Sería interesante verlo en Cuba montado en un “camello”, una especie de camión habilitado como guagua para el traslado de personas en condiciones de reses.

CESAR EVORA, EL ARTE COMO HIPOCRESÍA