



EN POLITICA TAMBIEN, ES UTIL SABER USAR LA MANO PREFERIDA
Por Carlos Carralero, Milán, Italia
Sentido del orden, pragmatismo, disciplina, respeto por la forma de pensar del prójimo, eficiencia productiva, etc, etc, forman partre de los atributos o valores que concedí a la Derecha, en democracia; desde que me propuse un día, entender el sinuoso arte, llamado política.
En política, como en deporte o en cualquier otra actividad humana, unos utilizan su mano preferida mejor que otros.
Italia, en política, es guiada por un bipolarismo, que a veces parece converger en hábitos e intereses: el apego morboso al poder. Por ejemplo, Giulio Andreotti, ex democristiano, lleva más de 50 años reciclándose. A pesar de los procesos por proteger a la Mafia, de los que ha salido airoso. Ha pasado por diferentes cargos --desde Primer ministro, hasta Ministro del Interior-; ahora, a la edad de 85 años, es Senador Vitalicio. Aquí no sucede lo que en Estados Unidos. Allí, el Presidente puede ser reelecto y ejercer cuatro años más; sus ministros y secretarios lo mismo. Acá, no. Parece que abandonar el puesto es como dejar un pedazo de vida, uno de sus mejores órganos, en la silla.
Las últimas elecciones regionales y provinciales en Italia han demostrado que la Derecha, ha cedido a la Izquierda la mayor parte del poder provincial y regional. Un aviso, para las próximas elecciones políticas del 2006. Pero, parece que los diestros han perdido las fuerzas, la fantasía, la vocación, las energías y hasta la pasión. Por lo que me dice el sentido común, no logro captar una reacción vigorosa, una concentración y dedicación a su trabajo y compromiso con los electores.
Por su parte, la Izquierda, que además de estar dividida, y para los que viven y ven la vida con cierta objetividad, el hecho de que democristianos y comunistas estén juntos, es algo difícil de digerir; pero la Unión con cristianos moderados (llamados democráticos de izquierda), que no se parecen a la inglesa o etadounidense, y comunistas juntos, va rumbo a la victoria, sin tener un programa concreto. ¿Cómo me explico yo esta manera de convivir, triunfando en medio de las contradicciones? Pués gracias a exponentes de una fuerza de derecha, que a ratos, parece ser ingenua, o que teme atacar y usar los defectos del adversario a su favor --como exactamente lo hace la Izquierda-- por miedo a ser objeto de críticas por parte de quien sabe hacer propaganda ,mejor que ellos. Es precisamente eso lo que ha hecho el bloque siniestro italiano, jugar con las propias habilidades y con las debilidades del oponente, sin tener en cuenta el futuro de la nación. Más bien les interesa su inmediato futuro político; a golpe de demagogia y acusaciones, desde una oposición que llega a veces a la riña parlamentaria, van, van…
La Derecha, ahora contra las cuerdas, carece de agudeza y prudencia. Mira dos metros más adelante del punto en que se encuentran, en lugar de dirigir la vista mucho más lejos hacia el horizonte de su país.
En Italia, a veces, se mezclan aspectos modernos con medievales. Captaron con demora algo del modernismo francés; lo vimos en los años sesenta. Se compran tres automóviles por familia y dos celulares per cápita, critican a los americanos, saltan el renacimiento con temor, para no leer la admonición que su poeta les dejara delante de la puerta del Infierno, y vuelven atrás. Los avispados «izquierdosos», interpretan a Gramsci en lo que les conviene, y siguen la teoría de que los intelectuales son siempre de izquierda, que deben dominar los medios de comunicación y todo está hecho.
Pienso, sinceramente, que si vencen comunistas (ex y actuales ) con católicos a cuestas --a los que se le unen (más bien se agregan químicamente): son elementos políticos que merecen, se ganan el mérito de terminar en polvo. Los cambia casacas --leer el Corriere della Sera, será una tortura para nosotros, y para los imparciales en materia política.
La crónica que hube de narrar la semana pasada demuestra que, incluso en las pequeñas cosas, esta fuerza política, se deja golpear. Jamás Bertinotti (Secretario de Rifondazione Comunista), hubiera invitado a sus fiestas a un artista cubano en exilio. Digamos, Willy Chiino.
Alleanza Nacional, cometió la semana pasada, el error de contratar una orquesta cubana de la Isla. Por lo que ha sido objeto de críticas. Dios quiera que me equivoque, porque para nosotros, disidentes en Italia, será peor el juego con la política --mano-- equivocada, si no sucede algo grande y positivo antes.