



mensaje, que entendiera de una vez y para siempre, cómo el Gobierno juega con las personas, cual juguete de carne y hueso, inservible. Nosotros los del Exilio y los disidentes lo habíamos entendido ya.
A todos llama la atención el hecho de que el hombre designado para guiar el país, junto a su grupo de confianza, no se acaba de presentar ante su pueblo o ante sus juguetes.
Se me ocurre pensar que Raúl esta deprimido, que la ausencia de su hermano, le puede haber producido una crisis de pánico porque le falta la capacidad de maniobra política, de energía en función del poder y el carisma del hermano, o, de tipo cardiaca, alcohólica de llanto incontenible o en fin, de histeria en fase crónica, que no la puede prever, ni siquiera su viejo experto amigo y escritor de corte, Norberto Fuentes. Quien conoce bien los días en que entra en histeria, Raulito. Si no es que el hermanito del Dictador, haya aprendido la astucia de Fidel y se encuentre esperando que algunos de los no nombrados --como lo ha hecho Alarcón, saque la patita, para cortársela por lo sano. Porque a ellos les gusta tener a su lado, solamente, las patas podridas.
El hecho de que Raúl no salga (y, si también se le ha agudizado el mal, que lo hagan saber; soy ingenuo, lo sé), que no manden a uno de los perritos talibanes a ladrar, alabando al Comandante y dando seguridad a su pueblo como lo sabe hacer Pérez Roque, me conduce a aseverar que ésta, es la penúltima prueba del desprecio --inculcado por Fidel Castro con sus reales sentimientos-– que profesa el régimen por su pueblo.
Nos han tratado como a corderos. Creo que además de la megalomanía natural del Dictador, la falta de todo escrúpulo, la aprendió de su padre Ángel. Que me perdone Juanita y el resto de la desdichada familia, la que debe entender que los Castro al poder; de la misma manera en que lo han hecho con la propia, han destrozado la familia grande del lejano archipiélago --estamos lejos de la comprensión por parte del resto de la humanidad como lo estuvieron los hebreos, a lo largo de su itinerario espiritual; como lo estuvieron, cuando Hitler, sin clemencia arremetiera contra ellos-.
Un pastor del Tibet o de cualquier otra parte del Planeta, trata mejor a sus corderos, que la nomenclatura cubana a su pueblo. Es por eso, que hay que repudiar, no solamente a los militares y miembros de Comité Central del PC, también a los comisarios culturales y a todo aquél que se preste al juego, buscando salvar algo del castrismo. Borrarlo, salvo de la historiográfica, para tenerlo como ejemplo de un desastre en todos los aspectos, es el mejor remedio para el futuro de nuestra descendencia. Lo confieso, humildemente.
La actitud de ese irresponsable grupo de poder nos indica, que si no ha habido una represión en plaza, es porque los cubanos no se han lanzado. Pienso que si el 5 de agosto de 1994, no reprimieron violentamente la población, fue porque la primera piedra, fue lanzada por uno de ellos, para salir de la crisis política; tratando de abrir la frontera migratoria como en El Mariel. Allí desde antes de la primera piedra, todo estaba controlado. Me recuerdo que antes de lo sucedido, las casas de los disidentes estaban rodeadas. A mí, no me dejaban mover
EL SILENCIO DEL RÉGIMEN ES LA PENÚLTIMA PRUEBA... NOS HAN TRATADO COMO A CORDEROS

Entre las preguntas que periodistas y no, me vienen formulando desde el lunes, se destaca la de si nosotros refugiados en Italia, no vamos a celebrar, como en Miami. Aunque sabemos que no todos los cubanos lo han hecho en Florida, se necesita alguna madurez para llamar a la calma. Incluso para lograr la propia serenidad. Sugerí cautela, y me explico. Ya Castro nos tiene acostumbrados al juego de hacerse el muerto, para ver el entierro que le hacen. Esta vez, juego o no (y sabemos que Castro Fidel esta mal físicamente, pero Castro Raúl no se queda atrás), le puede haber servido a los del régimen, para entender mejor lo que hace meses, vienen tratando de saber ¿Cómo la opinión publica, nacional e internacional y la parte del gobierno, menos fiel a los Castro acogería una sucesión con Raúl? Habrán entendido algo a estas alturas, me imagino. Pero, pienso que lo importante en este momento seria, que fuera el pueblo quien captara el