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Castro menos de 7 años después.

En esos comicios fue electo presidente el Dr. Carlos Prío Socarrás. La coalición Auténtico-Republicana que encabezaba Prío alcancanzó unos 905,200 votos. El Dr. Ricardo Núñez Portuondo y su Coalición Liberal-Demócrata casi 600,000, el Partido Ortodoxo del Dr. Eduardo Chibás unos 325,000 y el candidato comunista Juan Marinello, algo menos de 143,000.

Si sumamos los votos Liberales, Ortodoxos y comunistas, ese total superaba por más de 160,000 a los que obtuvo Prío.

 

 

Dr. Ricardo Nuñez Portuondo logró casi 600,000 votos en las elecciones presidenciales de 1948.

Dr. Carlos Prío Socarrás, electo presidente de Cuba en 1948 con 905,200 votos.
Dr. Eduardo "Eddy" Chibás, líder del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) obtuvo unos 325,000 votos en las elecciones del '48.
Dr. Juan Marinello Vidaurreta, del Partido Socialista Popular (PSP) recibió poco menos de 143,000 votos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es claro que, mayoría absoluta o nó, un electorado ignorante o confuso puede entregar inconscientemente el poder a un aspirante a tirano. El ejemplo que nunca me canso de recordar a los lectores es el de Hitler y sus nazis, pero más recientemente, podía citar también al régimen de Chávez en Venezuela y los de sus satélites sudamericanos en Bolivia y Ecuador. Ese es el talón de Aquiles de la democracia y quien lo ignore está destinado a sufrir experiencias que no disfrutará.

No cabe duda que Estados Unidos se encuentra hoy en medio de serias dificultades económicas, pero la causa más importante entre todas ellas, aunque la incesante campaña mediática afirme lo contrario, es la interferencia del estado en el comercio libre. Sin embargo, la diferencia entre realidad y percepción en cualquier tema se nubla definitivamente cuando los medios de comunicación renuncian a la objetividad.

No deseo repetir la secuencia de acontecimientos, pero la realidad es que durante la Administración anterior el Congreso norteamericano impuso regulaciones que forzaran el relajamiento de los tradicionales requerimientos de crédito en el mercado de bienes raíces. Requerimientos como el pago inicial equivalente al 20% del precio de venta del inmueble hipotecado, mantenimiento de una historia sólida de cumplimiento de compromisos económicos e ingresos netos de por lo menos tres veces y media el monto de los pagos mensuales.

Se trataba de obtener ventajas políticas mediante el expediente dudoso de degradar los obstáculos para que individuos o negocios sin solvencia ni crédito establecido tuvieran acceso a la propiedad inmueble.

El notorio grupo activista ACORN, hoy bajo investigación federal en 13 estados por supuestas violaciones de inscripciones electorales, estuvo profundamente involucrado en ese trabajo de cabildeo. ¿Quiénes se opusieron en el Congreso durante el año pasado al establecimiento de nuevas regulaciones para prevenir la posibilidad de una debacle finaciera como la presente en el mercado de bienes raíces? Ni más ni menos que los mismos legisladores que hoy, desplegando una epidermis paquidérmica, denuncian la presente crisis como una conspiración del mercado capitalista y una consecuencia directa de falta de regulaciones.

Voy a nombrar algunos de estos granujas.

En el Senado, el miembro del Comité Bancario, senador Christopher Dodd de Connecticut [derecha] , recibió una contribución cuantiosa para su fallida campaña presidencial de la también fallida Fannie Mae. Dodd garantizó la solvencia de Fannie Mae el año pasado. El Senador es también muy conocido entre el exilio cubano por su tradicional defensa de los intereses inconfesables de la tiranía castrista (¿$$?).

 

Otro senador que también recibiera grandes contribuciones de Fannie Mae para su campaña y gran beneficiario de la crisis financiera, es el “Mesías” Barak Obama, senador por Illinois, quien de acuerdo a las encuestas populares parece
que será electo Presidente el 4 de noviembre próximo.

En la Cámara de Representantes, el Presidente de su Comité Bancario, el congresista Barney Frank de New York [izquierda], también defendió a capa y espada la solvencia de Fannie Mae el año pasado.

La apostasía de Frank no parece mercenaria como en los casos de los senadores Dodd y Obama, sino que pudo ser motivada por la pasión. Frank, quien es abiertamente “gay”, aparentemente mantenía una relación homosexual con un alto ejecutivo de Fannie Mae. Frank estuvo recientemente en el programa televisado “The O’Reilly Factor” en Fox News y no salió muy bien parado en esa
confrontación.

Sin embargo, el problema más importante para la gente con sentido común no es aclarar culpabilidades evidentes, sino encontrar soluciones. Este servidor de los lectores tiene una proposición bien simple. ¿Conocen de alguna persona pobre que pueda ofrecer empleo? Si la respuesta es negativa, entonces una hipotética sociedad de empleadores pobres tendría por consiguiente un enorme índice de desempleo.

Hong Kong es probablemente el lugar del mundo donde existen más ricos y es también una de las ciudades que genera más empleos en el Planeta.

De acuerdo al último censo de los 140 millones de empleos que existen en Norteamérica sólo el 14% de ellos pertenece al Gobierno federal y a todas las otras dependencias oficiales, como estados, ciudades y condados. El 86% restante de la empleomanía norteamericana trabaja en negocios privados.

Entre ellos, las empresas menores que emplean 10 o más empleados, las que en un 40% tenían ingresos netos de más de $250,000.00 al año, generaron el 70% de los empleos que se agregaron a la economía el año pasado. Estas son cifras oficiales, aparentemente no conocidas o ignoradas adrede por el senador Obama cuando preguntara retóricamente a su audiencia en un meeting Demócrata, ¿conocen algún plomero que gane $250,000.00 al año?

Se evidencia que este señor nunca ha trabajado fuera del mundo oficial.

Tengo noticias para el senador Obama. En los años 90 perforé por accidente una tubería de agua tratando de asegurar una moldura entre la pared y el piso en el comedor de la casa que tenía entonces en Orange County, California. Aunque a la velocidad del sonido corrí al frente a cerrar la válvula principal, el recién instalado piso se dañó irreparablemente.

Pero allí no terminaban mis problemas. Tenía que restablecer agua corriente a la casa y era fin de semana. Llamé a un negocio de plomería de los que ofrecen servicio de 24 horas todos los días. En mucho menos de dos, un operario reparó la tubería. Mi pérdida fue de $250.00, cantidad deducible establecida en el contrato del seguro. Después de que la compañía de seguros terminara el balance del trabajo de reparación miré la cuenta de los plomeros: ¡$2,300.00!

Aumentar impuestos es siempre una proposición negativa, pero hacerlo en medio de una crisis económica es equivalente a tratar de apagar fuego con gasolina. Amigo lector, recuérdelo el día 4 de noviembre.

Hugo J. Byrne, Los Angeles, octubre18

 

 

 

 

 

 

 

LA CONFUSIÓN DEMOCRÁTICA

En más de un artículo he explicado detalladamente cómo la democracia a veces no redunda en beneficio social, económico, o en preservar la libertad y dignidad de una sociedad o nación.

Sé que voy a ser acusado de antidemocrático y elitista. Eso no me quita el sueño. Afirmar honestamente lo que observo no me arredra aunque me acarree la ojeriza de los “políticamente correctos”.

Palabra de raíces griegas, “democracia” significa “gobierno popular”. Además, un gobierno genuínamente popular es el producto del sufragio universal y secreto y la elección de gobernantes por mayoría preferiblemente absoluta, aunque también parcial (esta última, llamada “plurality” en el idioma inglés).

Ejemplo de una mayoría gobernante no absoluta puede encontrarse históricamente en la última elección presidencial de Cuba republicana antes de iniciarse el proceso de violencia de marzo de 1952 que desembocara en el régimen totalitario de

Aún si restamos a los comunistas, la oposición obtuvo unos 17,000 votos más que la coalición del Gobierno. A pesar de eso, el gobierno de Prío era perfectamente legítimo de acuerdo a la Constitución entonces vigente en Cuba y no se diferenciaba en ese aspecto de muchas administraciónes norteamericanas, incluyendo la primera de George W. Bush y las dos de Bill Clinton.